Artículo III
DE LAS PROFECÍAS HECHAS RESPECTO A JESÚS
572. Después de los milagros realizados en Jesús y por Jesús, pasamos a considerar los milagros realizados en orden a Jesús: son como los rayos que iluminan desde fuera la imagen de Jesús, de por sí ya extraordinariamente resplandeciente -o a manera de las voces que le aclaman a El desde fuera como Legado Divino.
Tales milagros son:
a) los que nos narran los evangelios con ocasión de su anunciación, o de su nacimiento, o de su transfiguración o de su muerte...;[1]
b) Las profecías mesiánicas referidas a Jesús. Para tratar de estas profecías presentamos la tesis siguiente.
573. En estas profecías del Antiguo Testamento se hallará una imagen de Cristo que ha sido escrita antes de su vida en esta tierra. Respecto a esto téngase en cuenta que de muchos se escribe la vida después de su muerte; de algunos, pocos por cierto, mientras viven, v.gr. de los Sumos Pontífices; ¿ahora bien de quién se escribe la vida, antes de haber nacido?.
Esto solamente puede decirse de Jesucristo. Ahora bien cada uno de las profetas han aportado solamente algún o algunos rasgos; sin embargo al final surge la figura completa y patente. Cada una de las profecías son, si se quiere emplear estos símiles, a manera de pequeños arroyuelos, o así como el agua que baja de un alto despeñadero la cual serpentea por distintos lugares a través de las sinuosidades de la montaña.... hasta que habiendo confluido todos los arroyuelos viene a ser un río con renombre, ancho, profundo, que recoge las distintas aguas de los distintos lugares a través del valle. Así pues en términos similares podemos hablar también de las profecías hechas acerca de Jesús: al comienzo parecían independientes y no claras bajo todos los puntos de vista... hasta tanto que en virtud de la concurrencia de todas la profecías viene a resultar una profecía clara y patente. Y no es extraño el que, una vez realizada la profecía en el Nuevo Testamento, cobren luminosidad las profecías del Antiguo Testamento. En efecto hay un adagio que dice: el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo Testamento y el Antiguo Testamento está patente en el Nuevo Testamento.
TESIS 35. LAS PROFECÍAS CUMPLIDAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO PRUEBAN LA DIVINA LEGACIÓN Y EL TESTIMONIO DE JESÚS NAZARENO.
574. A este argumento apeló Jesús Nazareno en muchas ocasiones; así en general al invitar a los fariseos en medio de una controversia: escrudiñáis las Escrituras, ya que en ellas creéis tener la vida eterna, pues ellas dan testimonio de mí (S.Juan 5,39). Y al dialogar con los discípulos de Emaús comenzando por Moisés y por todos los profetas, les fue declarando cuanto a El se refería en todas las Escrituras (S.Lucas 24,27; de tal forma que aquellos discípulos, al no ser éste un argumento difícil fueron llamados por Jesús hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que vaticinaron los profetas (S.Lucas 24,25). Lo cual también se lo descubrió del mismo modo a todos los discípulos: esto es lo que yo os decía estando aún con vosotros, que era preciso que se cumpliera todo lo que está escrito en la ley de Moisés y en los Profetas y en los Salmos de mí. Entonces les abrió la inteligencia para que entendiesen las Escrituras (S.Lucas, 24,44s).
575. Igualmente los evangelistas, como S.Mateo y S.Juan, y otros apóstoles ponían de relieve el argumento extraído de las profecías del Antiguo Testamento. S.Pedro, entre otras cosas, decía: de El [de Jesús] dan testimonio todos los Profetas, que dicen que por su nombre cuantos creen en El recibirán el perdón de los pecados (Hech. Apóst. 10,43); y tenemos aún algo más firme, a saber, la palabra profética, a la cual muy bien hacéis en atender, como a lámpara que luce en lugar tenebroso... (2 S.Pedro 1,19). Y S.Pablo, estando prisionero en Roma, a muchos judíos que vinieron a su casa junto a él les expuso la doctrina del reino de Dios, y desde la mañana hasta la noche les persuadía de la verdad de Jesús por la Ley de Moisés y por los Profetas (Hech.Apóst. 28,23).
576. Y no tiene que parecer extraño el que este argumento fuera muy usado, sobre todo en apologética respecto a los judíos, que conservan y conocen las Sagradas Escrituras, y que haya sido un argumento solemne en la tradición de los Padres de la Iglesia primitiva. Por ello tampoco a nosotros nos está permitido el no hacer uso de este argumento.
577. En cuanto al modo de proceder, que observaremos, expondremos las profecías en el orden en que se encuentran en los libros del Antiguo Testamento: de este modo el orden será más continuado y aparecerá con más claridad el desarrollo y cómo con el paso del tiempo la imagen del Mesías cobraba claridad; después las profecías podrán reducirse a unidad mediante el orden de la vida de Cristo o a través de los capítulos de los temas.
En estas profecías, una vez supuesta la historicidad de los libros del Antiguo Testamento (véanse n.215-219 y el tratado de la Introducción al Antiguo Testamento).
1. Hay que exponer el sentido de las palabras, lo cual lo haremos de forma especial mediante una glosa puesta entre corchetes;
2. hay que mostrar que los textos se refieren al Mesías, y esto constará o bien por el análisis del contexto -o bien por el análisis de los hechos milagrosos que se predicen, los cuales no pueden aplicarse a nadie más que al Mesías- o bien por la tradición de los judíos, la cual la enseñaron los rabinos y el targumin, o bien lo testifica el sentido popular, según se halla en los evangelios como en libros históricos que son... De este modo deberán usarse los métodos de la exégesis natural, prescindiendo ahora de las fuentes de la revelación en cuanto tal; ya que en esta demostración de la mesianidad de Jesús, en base a razones apologéticas y puramente históricas no podemos usar las fuentes en cuanto reveladas sin caer en un circulo vicioso.
Ahora bien al echar mano de estos métodos no hay posibilidad de dedicarse ahora a explicaciones demasiado amplias, y a proponer o examinar todas las interpretaciones, que se han dado respecto a cada uno de los textos; sin embargo, pasando esto por alto, elegiremos aquella interpretación, que o bien es cierta o bien la tengamos como más probable. Ciertamente será útil en este tratado "de Jesu Legato Divino" el trazar según nuestras posibilidades una imagen íntegra de Jesús.
3. Hay que mostrar que se han cumplido las profecías y ciertamente solamente en Jesús; lo cual se conseguirá sin esfuerzo, una vez que se presupone la narración evangélica.
4. Pasaremos por alto muchos datos que pueden aducirse los cuales se refieren al reino Mesiánico o a la Iglesia y no a su Rey; o los cuales se dice del Mesías solamente en un sentido típico o simbólico.
578. LOS ADVERSARIOS prácticamente coinciden con los que atacan las profecías hechas por Jesús (véase n.501). Y según muchos protestantes modernos y liberales, los profetas, al hacer sus profecías que se llaman mesiánicas no pensaban en los acontecimientos de la historia de Jesucristo o de la Iglesia a los cuales los escritores del Nuevo Testamento aplican las profecías como cumplimiento de las mismas. Así G.ROSENMÜLLER, B.WEISS, A.DILLMANN, C.STEURNAGEL, W.SANDAY.
579. LA DOCTRINA DE LA IGLESIA en cuanto a la naturaleza profética del Antiguo Testamento en relación con Jesucristo queda propuesta en diversos textos: en el Concilio Florentino (D.711) en el Sílabus de Pío IX (D.1707), en el Concilio Vaticano I (D.1790), en las Respuestas acerca de la índole del libro de Isaías (D.2115-2119) y acerca de los primeros capítulos del Génesis (D.2126), y sobre los Salmos proféticos y mesiánicos (D.2136), y respecto al evangelio de S.Mateo (D.2153).
580. VALOR DOGMÁTICO. El probar la legación divina y el testimonio de Jesús por las profecías del Antiguo Testamento está contenido en la revelación divina, v.gr. en los textos antes aducidos en los cuales Jesús y los apóstoles apelan a este argumento (n.574s). Así pues en virtud de esto la tesis es al menos de fe divina, e indica un argumento de suyo suficiente si bien tal vez no pueda proponérseles a algunos ahora con aquella claridad con que se proponía a los antiguos judíos. Y por otra parte la Iglesia enseña como algo escrito el que nosotros tenemos "un oráculo profético más seguro" y al mismo tiempo indica que los profetas pronunciaron las profecías como signos totalmente ciertos en orden a sellar la revelación divina (D.1790).
581. PRUEBA.
Al efectuar la prueba.
1) expondremos las profecías, y entre tanto indicaremos el cumplimiento de las mismas en el Nuevo Testamento;
2) mostraremos que todas estas profecías, en base a todas las cuales consideradas simultáneamente confeccionaremos el argumento, se refieren exclusivamente a una persona determinada, esto es al Mesías;
3) trataremos de propósito la verdad histórica, la verdad filosófica y la verdad relativa de estas profecías.
1. EXPOSICIÓN DE LAS PROFECÍAS, ESTO ES BOSQUEJO DE LA IMAGEN DE JESUCRISTO.
582. PROTOEVANGELIO 0 PRIMER ANUNCIO DEL SALVADOR. En Génesis 3,1-7 se describe la seducción de la mujer por la serpiente, y del hombre por la mujer; y después de haberse excusado de su pecado ante Dios (V.8-13), Dios mismo aparece juzgando a la serpiente, a la mujer y al varón: y al mismo tiempo pronunciando el primer oráculo de una salvación futura que se iba a alcanzar en detrimento y perjuicio de la serpiente que acababa de vencer (V.14s). Ahora bien este oráculo es un cierto consuelo en medio de las penas y tribulaciones que se predicen a la mujer y a Adán (V.16-19). Pasemos a considerar cada uno de los versículos:
* Versículo 14. Díjole luego el Señor Dios a la serpiente..., a saber aquel animal singular del cual se habla en el V.1; el cual aparece en verdad como un ser racional en muy alto grado, ya que habla, y se dice de él [de la serpiente] que es "la más astuta de todas las bestias del campo"; ahora bien es un ser racional que obra el mal y que pretende el mal, ya que induce a la desobediencia y a una ética independiente de Dios (V.4s) "no, no moriréis; ...seréis como Dios (norma de la moralidad], conocedores del bien y del mal"). A saber, es "aquel gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás" (Apoc. 12,9), del cual se habla constantemente en las Escrituras de los judíos, y que en este momento probablemente usa de la serpiente a manera de posesión.
Se emite el juicio en contra de la serpiente sometiéndola a la mujer, así como somete la mujer al marido, como que el que ha inducido a otro al pecado debe también él mismo someterse al otro al que ha inducido al mal:
"Por haber hecho esto, maldita serás entre todos los ganados y entre todas las bestias del campo. Te arrastrarás sobre tu pecho y comerás el polvo todo el tiempo de tu vida, esto, es que la serpiente sea el símbolo de tu sujeción y de tu humillación.[2]
* Versículo 15. Pongo perpetua enemistad entre ti [la serpiente, el diablo, del cual se ha hablado antes) y la mujer [a saber "la mujer" de la que se ha hecho antes referencia, Eva, a la cual también se dirige Dios en el V.16; y al mismo tiempo "la mujer" en sentido colectivo según parece, ya que el castigo de las tribulaciones y del sometimiento (V.16) es un castigo general. Sin embargo se intenta el que sea designada de un modo peculiar o eminente "cierta mujer" ésta no es Eva, puesto que Eva no tuvo las enemistades especiales con el diablo que se indicarán -ni tampoco Eva le venció al diablo- ni siquiera mediante el futuro Redentor ya que lo que obra la posteridad, según costumbre de los hebreos. habría que atribuírselo al padre Adán, no a la mujer. -Por tanto se designa de un modo especial cierta mujer de donde ha de venir la victoria sobre el diablo, la cual mujer tendrá enemistades especiales con Satanás, las mismísimas enemistades, las mismas que se indican inmediatamente después que se darán entre el linaje de la serpiente y el linaje de la mujer], y entre tu linaje [el linaje de la serpiente, a saber los demonios, los cuales a causa de su maldad están unidos en parentesco con el príncipe de los demonios y en sentido metafórico son engendrados por él] y el suyo [esto es la posteridad de la mujer, esto es el hijo inmediato, puesto que no se dice "examine, de tu linaje"; y esto se hace de un modo congruente con el nacimiento virginal del hijo ya que no se cita al Padre].
De esta mujer designada especialmente (en sentido literal más pleno -según parece), la cual tiene las mismísimas enemistades con el diablo que tiene su hijo, a saber enemistades absolutas y perpetuas, brota también la victoria total y plena y sobre el diablo.
Ella misma [TM tiene el pronombre de tercera persona masculino, חרא, hu', a saber aquel hijo; el texto de los LXX tiene el masculino.
De donde el hijo, el linaje de la mujer alcanzará la victoria de la cual se hablará después; ahora bien nada impide el que también la madre misma se diga que vence mediante el hijo mismo; y así pudo prevalecer en la Vg. la lección ella misma] te aplastará la cabeza [TM "shuf" - aplastar; esto es alcanzará una victoria total y plena sobre la serpiente, cuya cabeza es sometida y destruida], sin embargo no sin algún daño del vencedor, ya que añade y tu le morderás a él el calcañal [TM tu le aplastarás, el mismo verbo que antes: shuf"; el texto de los LXX
- observabas ad insidias (acechar). De donde la victoria sucedió con alguna pasión ó sufrimiento y alguna acechanza por parte de la serpiente en el calcañal de aquel futuro Salvador].
Así por este texto aparece claro el futuro Salvador, y ciertamente en lucha espiritual contra el linaje del diablo; y se ve claro también que se le reserva un papel especial a la mujer Madre del Salvador.
583. Después en LAS PALABRAS DE NOE, con las que maldice a Canaán y bendice a Sem entre su hijos, se muestra el deseo de que Dios habite en las tiendas de Sem (Génesis 9,25-27); así como después se dirá que habitará en la tienda de Israel.
584. Hay muchas promesas al PATRIARCA ABRAHAM, las cuales muestran la universalidad en una salvación futura.
El texto del Génesis 12,2s contiene siete miembros (a fin de dar a entender incluso en el número la universalidad de los bienes), la bendición de Dios a Abraham: Yo te haré un gran pueblo [numeroso; véase 22,17] -te bendeciré [te enriqueceré con toda clase de riquezas, véase 30,27; 39,5] -y engrandeceré tu nombre [lo haré glorioso] -a saber, y serás bendito. -Y bendeciré a los que te bendigan [luego esta bendición se dilatará en otros que le bendigan] -y maldeciré a los que te maldigan [luego habrá maldición para los que se opongan a El] -y en ti [en tu linaje; véase 22,18] serán bendecidas todas las familias de la tierra [por tanto la bendición y la gracia serán universales, aunque para algunos que se opongan serán ocasión de ruina; véase S.Lucas 2,34].
En cambio del nombre de Abraham se dice "padre de muchos pueblos" y se añade: Génesis 17,6. Te acrecentaré muy mucho, y te daré pueblos y saldrán de ti reyes; y se promete la bendición a su hijo Isaac, que nacerá de Sara:
* Versículo 16. Pues la bendeciré, y te daré de ella un hijo al que bendeciré, y engendrará pueblos, y saldrán de él reyes de pueblos.
En el texto del Génesis 18,17s se promete la misma universalidad de la salvación: ¿He de encubrir yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo él [TM "con toda certeza"] de ser, como será, un pueblo grande y fuerte, y habiendo de bendecirle todos los pueblos de la tierra?
Y de modo más solemne en el texto del Génesis 22,16-18 después de la obediencia respecto a la inmolación del hijo se encuentra la misma promesa del Señor, confirmando las anteriores promesas con más claridad. Y "como no tenían ninguno mayor por quién [a manera de los hombres] jurar" (Hebreos 6,13): Génesis 22,16. Por mí mismo juro, palabra de Yahvéh, que por haber hecho tú cosa tal, de no perdonar a tu hijo, a tu unigénito, por mi causa.
* Versículo 17. te bendeciré largamente, y multiplicaré grandemente tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de las orillas del mar, y se adueñará tu descendencia de las puertas de sus enemigos [a saber, con un triunfo total];
* Versículo 18 Y se gloriarán en tu descendencia [en tu posteridad y en aquél que es de un modo especialísimo tu linaje y es ensalzado en la posteridad; el futuro Salvador] todos los pueblos de la tierra,' por haberme tú obedecido".
En Génesis 26,4s aparece en Isaac la promesa hecha a Abraham, con la nota de la universalidad; y de forma semejante en Génesis 28,14 en la visión de la escala: y en ti y en tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra.
En Génesis 35,11 se repite a Jacob, hijo de Isaac, después del cambio de nombre en Israel la bendición y la promesa respecto a la descendencia futura.
585. PROFECÍA DE JACOB. Y Jacob mismo estando a punto de morir, al bendecir según la costumbre de los patriarcas antiguos a sus hijos, congregados a fin de anunciarles lo que les iba a suceder en los días postreros (Génesis 49,1), predijo respecto a Judá un oráculo totalmente especial si lo ponemos en relación con el de los otros hijos. Así, pasando por alto a Rubén a causa de su incesto (Génesis 49,3s; véase 35,22) y a Simeón y a Leví por haber matado a los de Siquem (Génesis 49,5-7; véase 34,25), pasa a Judá el derecho de primogenitura por lo que respecta a las promesas del futuro Salvador:
Génesis 49,8 Judá [esto es, alabanza], a ti te alabarán [paranomasia en virtud del significado del nombre] tus hermanos [ciertamente había pecado Judá, pero con la penitencia había lavado sus propios crímenes; véase Génesis 37,26; 38,26; 44,18s: por tanto nada tiene de extraño el que su padre le bendiga]; tu mano pesará sobre la cerviz de tus enemigos [luego alcanzarás una victoria total sobre los enemigos, y por tanto] postraranse ante ti [en tu tribu] los hijos de tu padre [de este modo en realidad de verdad la tribu de Judá será alabada a causa de los méritos ganados en hazañas bélicas y a causa de su principado entre las otras tribus. En efecto siempre la tribu de Judá fue la más fuerte y la más noble: será la primera que se atreverá a entrar en el mar rojo; la primera en el orden del campamento y de los oferentes; será la tribu jefe de las otras tribus después de la muerte de Josué; por último de esta tribu provendrán: David, Salomón, los reyes hasta la cautividad de Babilonia, y Zorobabel jefe del pueblo al regreso de la cautividad; y el Mesías será llamado león de la tribu de Judá (Apoc. 5,5)].
* Versículo 9. Cachorro de León, Judá; [expuesto en semejanza con el león, el rey de los animales; ahora cachorro en presencia de su padre]. De la presa [el texto de los LXX έκ βλαστοΰ ) subes, Hijo mío; posando, te agachas como león [a manera de vencedor que regresa del botín: después se dirá del Mesías "venció el león de la tribu de Judá" (Apoc. 5,5)], como leona (ésta, mientras amamanta a sus cachorros, es más terrible y más fuerte que el león): ¿quién le hostigará para que se levante?
* Versículo 10. No faltará el cetro [esto es el poder] de Judá ni el báculo de entre sus pies [esto es el bastón de mando o cetro a manera de báculo que toca la tierra y está colocado entre las rodillas, según se ve en los monumentos de los Asirios y de otros pueblos], hasta que venga el que ha de ser enviado [muchos códices TM "siloh" según lo cual: "hasta que venga a Siloh" (en la ocupación de Palestina); pero entonces en la ocupación en tiempo de Josué hasta Samuel no le fue otorgada ninguna primacía a Judá. - S.Jerónimo: "hasta que venga siloh (la paz)"; leyendo probablemente otra letra semejante. -Sin embargo más probablemente el vocablo proviene de la contracción de otros dos, y debe traducirse con los LXX: "hasta que venga aquél cuyo son éstos (el cetro y el reino), έως έάν έλθη τά άποκείμενα αύτώ (otra lectura: ψ άπόκειται , para quien éstos están reservados, para quien éstos son); así también según el targumín; -y de acuerdo con Ezequiel 21,27 el cual profetiza sobre el hecho de quitar el pontificado y el trono a la ciudad judía de Jerusalén hasta que venga aquél del cual es el reino: "!a ruina las reduciré¡, y no serán más mientras no venga a aquél a quien de derecho pertenecen (esto es tiene el poder), y a él se las daré"], y él mismo [para él mismo] será motivo de expectación [esto es, le reverenciarán y le obedecerán] de los pueblos. Así pues a aquél, que tiene la primacía, se le promete la obediencia de los pueblos: nota de la universalidad que será propia del reino mesiánico.
586. De donde, en resumen este oráculo es mesiánico:
a) a causa de esta nota del reino universal, la cual aparecerá todavía con más claridad en los oráculos posteriores.
b) a causa de la persuasión universal de los judíos respecto al futuro Mesías que provendría de la tribu de Judá (véase, Hebreos 7,14; Apoc. 5,5):
c) a causa de la concordancia con la profecía de Ezequiel 21,27;
d) a causa de la tradición de los judíos y del targumín al interpretar este oráculo.
El cumplimiento de esta profecía, en cuanto a la primacía de Judá, consta por la historia posterior del pueblo de Israel y se da también en la hegemonía relativa de Judá durante la cautividad de Babilonia, donde había jueces judíos; del mismo modo cuando los Macabeos, de la tribu de Levi, gobernaban el pueblo: en efecto esto lo realizaban en nombre de la tribu de Judá. Ahora bien si se le arrebata el cetro a Judá mediante Herodes de Idumea, el cual gobernaba en nombre de los romanos, y sobre todo si perece la primacía religiosa en la destrucción del templo, es señal de que ya ha venido el Mesías, al cual le pertenece el poder (y entonces el poder material pasa a ser espiritual).
587. Versículo 11. Atará [Judá] a la vid su pollino, a la vid generosa el hijo de la asna; [se indica la abundancia de la vid que habrá en tiempo del Mesías de tal forma que se halla con mucha frecuencia, incluso para atar asnos) lavará en vino sus vestidos, y en la sangre de las uvas su ropa [habrá tan gran abundancia de vino que se dice echando mano de la hipérbole que servirá incluso para lavar, y no solamente para beber; algunos ven una alusión al Redentor,, el cual lavará con su sangre sus vestidos].
* Versículo 12. Brillan por el vino sus ojos [sus ojos están centelleantes por el vino] y de la leche blanquean sus dientes [se ponen blancos por la leche]: de este modo con la abundancia del vino y de la leche se describe la prosperidad futura, que habrá en la tierra de Judá, según dicen algunos; o más probablemente se describen las bendiciones mesiánicas.
Luego en virtud de esta profecía se pone de relieve el poder futuro y la alabanza en la tribu de Judá; acerca de la cual se predice que será un león victorioso; en cuyo reino universal se promete también una abundancia de bienes.
588. ORÁCULOS DE BALAAM. En el libro de los Números C.22-24 se narran la ocasión histórica y el suceso de los oráculos de Balaam, cuarenta años después de haber salido el pueblo israelita de Egipto. El rey Balac quiere vencer a Israel mediante adivinos y maldiciones, y llama a Balaam a fin de que realice ésto; sin embargo Dios a fin de confundir a los enemigos y de ensalzar a Israel, acordándose de su alianza, no quiso escuchar a Balaam y trocó la maldición de éste en bendición, porque amaba a Israel (Deuteronomio 23,4x).[3]
En el primer oráculo (Números 23,7-10) Balaam, habiendo contemplado a Israel, pone de relieve la segregación de este pueblo respecto de los otros, pues que es un pueblo que tiene a parte su morada y que no se cuenta entre las gentes (V.9); después alaba su fecunda prosperidad (el polvo), y con la misma verdad con que desea morir con la muerte de los justos con igual verdad desea tener su fin semejante al de este pueblo (V.10).
En el segundo oráculo (V.18-24), puesto que los decretos de Dios son inmutables, no puede revocar la bendición (V.19s), y en Israel no hay iniquidad e idolatría, y Yahvéh es el rey fuerte de Israel: es para él la fuerza del unicornio (toro feroz conocido por las pinturas de Babilonia y de Asiria) (V.21-23); por ello el pueblo se alza como leona y no se acostará sin haber devorado su presa (V.24), lo cual encierra una amenaza para Moab.
En el tercer oráculo (24,3-9) declara Balaam que él es profeta del verdadero Dios, y que su oráculo es el oráculo del hombre de los ojos cerrados..., de quién ve se le abrieron los ojos (V.3s); y compara el campamento de Israel a una selva florida, a manera de elevados árboles plantados por Yahvéh (V.5-7); y celebra la fortaleza de Israel: pues se yergue sobre Agag (el reino entero de los Amalecitas entonces en pleno apogeo) y devorará a los enemigos, y triturará sus huesos (V.7s).
Por último en el cuarto oráculo (24,15-24) se profetiza acerca del rey futuro, del cual se ensalzan el esplendor y el poder:
589. * Versículo 15. "Oráculo de Balaam, hijo de Beor; oráculo del hombre de los ojos cerrados [esto es, mientras están cerrados los ojos en estado de éxtasis];
* Versículo 16. Oráculo del que oye palabras de Dios, del que conoce los consejos del Altísimo, del que ve visiones del Omnipotente, de quién, al caer [ruens], se le abrieron los ojos;
* Versículo 17. La veré [veo] a ella [a saber, de forma más verosímil aquél que se dirá de él que es estrella, no pueblo), pero no ahora [luego después de largo tiempo]; la contemplaré [contemplo] a ella, pero no de cerca. Alzase de Jacob una estrella [aquel rey futuro dotado de esplendor, que saldrá de Israel; no la estrella de los Magos, procedente de Oriente, según piensa S.Jerónimo], surge de Israel un cetro [el cetro poderoso de Israel]; que aplasta los costados de Moab [TM "ambos costados de Moab", esto es toda la región; luego se trata de la victoria completa] y el cráneo de todos los hijos de Set.
* Versículo 18. Edon es su posesión; Seir [otros enemigos de Israel], presa de sus enemigos: Israel acrecienta su poder.
* Versículo 19. De Jacob el dominador que devasta de las ciudades las reliquias [otros: las reliquias de Seir].
* En los Versículos 20-23 se anuncia la victoria sobre los amalecitas (pueblo entonces muy noble o el primero que luchó contra Israel: la primera de las naciones) pero su fin será eterna ruina; de igual modo se anuncia la destrucción de Cineo (Marianita) por Assur (el Oriente: los Asirios, los Babilonios, los Persas); pero también de la parte Occidental (griegos y romanos) vendrán y dominarán: no obstante también ellos perecerán.
590. Así pues en este cuarto oráculo se trata del futuro rey esplendoroso y lleno de poder, el cual es el Mesías: así consta por la tradición de los judíos (v.gr. el Targun de Onkelos, el Salmo de Jonatás...); y en tiempos de Adriano hubo un falso Mesías bajo el nombre de "hijo de la estrella" Barchochba. No obstante siguiendo la sentencia más común, se trata única y directamente del Mesías, el cual alcanzó verdaderamente en sentido espiritual el triunfo definitivo sobre todos los pueblos: Moab, Edón, Amalee, Grecia, Roma...; pues las victorias de David sobre Moab y sobre Edón no fueron victorias totales; y posteriormente también el mismo Herodes de Idumea reinó en Israel.
591. PROFECÍA ACERCA DEL PROFETA QUE IBA A SER SUSCITADO. Moisés enseña en el Deuteronomio al pueblo aquellas cosas que conciernen a la sociedad pública: así trata acerca de la institución y el oficio del juez (16,18-17,13), de la institución del oficio del rey (17,14-20), de la misión de los sacerdotes (18,18); y por último, en contra de las distintas clases de supersticiones trata acerca de la promesa de Dios respecto a un profeta humano que va a ser suscitado (V.15-17) del pueblo y de los hermanos de Israel, como Moisés:
* Versículo 18. Yo le suscitaré de en medio de sus hermanos un profeta como tú [Moisés] pondré en su boca mis palabras y él les comunicará todo cuanto yo le mande.
* Versículo 19. A quien no escuchare las palabras que él dirá en mi nombre, yo le pediré cuenta.
592. Que este texto debe referirse al Mesías lo sostuvo la tradición de los judíos, según queda de manifiesto suficientemente por las palabras del Nuevo Testamento. En efecto consta por el evangelio en primer lugar la expectación que había en tiempo de Jesús Nazareno respecto a algún profeta especialmente grande e insigne, que Iba a ser enviado por Dios: y así se le pregunta a S.Juan Bautista (S.Juan 1,19-21) si es él aquel profeta singular ( προφήτης con artículo), que era esperado; y en otro lugar el pueblo, después de la multiplicación de los panes, dice que Jesús es verdaderamente προφήτης, [en singular y de un modo determinado] que iba a venir al mundo (S.Juan 6,14); y después de la fiesta de los tabernáculos dicen: este es verdaderamente el προφήτης (S.Juan 7,40) .
Y por otra parte la tradición judía sostenía que Moisés había hecho de antemano un anuncio acerca del Mesías que iba a venir: y así habla acerca de aquél "de quien escribió Moisés en la Ley y los profetas" (S.Juan 1,45), a saber, un hombre del pueblo dice que el Mesías esperado había sido preanunciado en la Ley de Moisés; y la samaritana, que solamente admitía al igual que los de su pueblo el Pentateuco, habla del Mesías que ha de venir el cual "enseñará" (S.Juan 4,25), esto es el cual actuará como profeta; por último Jesús apela como a un texto mesiánico, sin que le contradiga nadie de los que le escuchan, a aquél en que Moisés escribió acerca de El (S.Juan 5,46). Y la predicación de S.Pablo incide en el mismo sentido (Hech.Apóst. 3,22; 7,37). Sin que al igual que hemos dicho antes se opongan ninguno de los que le escuchan.
De aquí que la profecía mosáica acerca del profeta se refiere al Mesías.
Y si algunos en tiempo de Jesús distinguen entre el Profeta esperado y el Mesías esperado (véase S.Juan 1,21-24; 7,40s; y anteriormente el n.393), esto muestra en verdad que algunos judíos opinaron así, esto es que era esperado un profeta distinto del Mesías; sin embargo esto no invalida la fuerza del argumento dado, según el cual el Mesías era esperado también como el Profeta, preanunciado por Moisés. Y otros judíos quieren precisamente a este Profeta (S.Juan 6,14) aclamarle como a Rey, esto es como al Mesías (S.Juan 6,15).
593. Ahora bien el texto parece que debe referirse no solo exclusivamente a Jesucristo, sino, y en esto seguimos el modo de pensar de la mayor parte, a la institución entera del profetismo. Las razones son las siguientes:
a) así como anteriormente (Deut. 16,18s) se habló acerca de la institución de los jueces, de los reyes, de los sacerdotes, así también ahora se habla acerca de la Institución de los Profetas;
b) y .respecto a los falsos Profetas se dan normas en el contexto (Deut. 18,20-22), las cuales no podrán aplicarse exclusivamente a Jesucristo;
c) el vocablo "Profetas", ڸכא nabi', aunque se diga en singular, sin embargo admite un sentido colectivo, en orden a todos los profetas futuros.
Así pues es sentencia más probable el que en este texto se da a entender la serie futura de los profetas juntamente con alguno designado y esperado de un modo especial, el cual sería el culmen de todos los profetas.
594. EN EL CANTO DE ANA. En el 1 Reyes (1 Samuel) 2,14 Ana, madre de Samuel, dando gracias a Dios por el hijo recibido, y elevándose de beneficios particulares a más elevados beneficios públicos de Dios, y hablando en público, y por tanto -según parece- inspiraba con espíritu profético, habla del futuro Mesías. Este texto es el primero donde aparece esta denominación respecto al futuro Rey Salvador: Yahvéh juzga los confines de la tierra; robustecerá a su Rey y erguirá la frente de [la fortaleza] de su Ungido; lo cual puede referirse ciertamente a David que había sido ungido y a todo el cetro de Judá, sin embargo de modo especial al futuro Mesías, del cual ha venido a ser propia esta denominación.
595. PROFECÍA DE MATAN. 2 Reyes 7,4-17 (1 Par.18,115). Con ocasión del propósito de David de edificar un templo al Señor (véase también Salmos 131,1-5) el Señor le recuerda mediante el profeta Natan los beneficios que le ha otorgado en otro tiempo y también los beneficios futuros y dice:
* Versículo 11 ...hácete, pues, saber Yahéh que el te edificará casa a ti [esto es, el Señor te dará un linaje; el sentido de esta promesa queda explicado en los versículos siguientes].
* Versículo 12. Y que cuando se cumpliere tus días y te duermas con tus padres [así pues después de la muerte de David] suscitaré a tu linaje, después de ti, el que saldrá de tus entrañas [a saber, el Hijo de David que todavía no había nacido, Salomón, del cual se habla inmediatamente después; y también todos los descendientes y reyes después de David, ya que al instante se hablará de la eternidad del reino y de este modo se entiende los textos de los Salmos 88,2138; 131,11-13; al mismo tiempo se designa también entre los descendientes y reyes posteriores de un modo especial, como cabeza y culmen, algún rey de la casa de David, al cual le tienen que convenir especialmente ciertos datos que se prometen: véase Hech.Apóst. 2,30 donde S.Pedro, intérprete de la tradición de los judíos (y sin que le contradigan los judíos) refiere al Mesías algunas palabras sacadas de este texto], y afirmaré su reino [se indica la perpetuidad del reino de David, según se dice de una forma más clara también en los versículos siguientes].
* Versículo 13. El edificará casa a mi nombre [esto se refiere a Salomón, el cual después edificó y dedicó un templo], y yo estableceré su trono por siempre [se predice por tanto la eternidad del reino salomónico, así como también después en el V.16, y esta eternidad en el sentido propio, no solo en el sentido de una larga duración como muchas veces se considera la eternidad en el Antiguo Testamento: se aboga por la eternidad en sentido propio a causa del énfasis de las acciones de gracias de David, V.24-29; y porque se dice sin condición alguna que no apartará de él la misericordia, V.15; y además consta por el modo como entendieron ésto los posteriores: Salmos 88,29s.37s. (su trono como el día del cielo) y S. Lucas 1,32s en concordancia con este texto, sin duda juntamente con la tradición de los judíos y aludiendo a ésta profecía acerca del Mesías dice: y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre, y reinará en la casa de Jacob por los siglos (expresado de una forma negativa y con más claridad) su reino no tendrá fin].
* Versículo 14. Yo le seré a él Padre, y el me será a ni Hijo [esto tiene valor respecto a Salomón y respecto a todo el linaje real de David, pero especialmente respecto al Mesías; ya que también S.Pablo (Hebreos 1,5) aplica esto a Jesucristo suponiendo sin duda que esto es aceptado por los Hebreos, según la tradición de ellos, a los cuales escribe]. Si obrare el sal, yo le castigaré con varas de hombres y con azotes de hijos de hombres [estas palabras ciertamente no se aplicarán a Jesucristo que es impecable; luego bajo el nombre de hijo y de linaje no se designaba únicamente a Cristo, según hemos dicho]. misericordia, como la aparté de Saul arrojándole de delante de ti.
* Versículo 15. Pero no apartaré de él mi misericordia, como la aparté de Saul arrojándole de delante de ti.
* Versículo 16. Permanente será tu casa para siempre ante mi rostro, y tu trono estable por la eternidad [véase S.Lucas 1,33].
596. Luego según esta profecía, mesiánica fuera de toda duda por las frecuentes alusiones a ella en la Sagrada Escritura, el Mesías será el Hijo de David y el heredero del reino de David; el cual reino se predice en verdad absolutamente eterno, ciertamente en algún sentido. Ahora bien como quiera que en otro texto (Salmos 131,12) se indica que la guarda de la ley es la condición para que los hijos de David se sienten sobre su solio de modo sempiterno, es señal de que el reino temporal sempiterno es condicionado, y que en cambio el reino espiritual y mesiánico, según consta también por otras profecías, es absolutamente eterno. Véase las acciones de gracias de David,2 Reyes 23,1-7
597. DEL LIBRO DE LOS SALMOS: SALMO 2. Este Salmo ciertamente es davídico y mesiánico, según los testimonios de los apóstoles y de la comunidad cristiana (Hech.Apóst. 4,24-28) que dan a entender la tradición de los judíos, e igualmente por comparación con el Salmo 109 que es ciertamente davídico y mesiánico (véase n.609s).[4]
Hay que añadir respecto a la mesianidad del Salmo, además de la interpretación de la antigua Sinagoga y de los Padres, las citas frecuentes de él en cuanto mesiánico y las alusiones a él en cuanto tal en el Nuevo Testamento. (Hebreos 1,5; 5,5; Hech.Apóst.4,2428; 13,32s; Apoc. 2,26-28; S.Juan 1,49).
Hay también razones internas en este Salmo en orden a establecer esta mesianidad; ya que la descripción que se hace del reino universal y sobre todos los pueblos no puede convenir a un reino puramente terreno.
598. En la primera estrofa (V.1- 3) se describe el amotinamiento de las gentes y de las naciones las cuales se alborotan; y así se reúnen los reyes de la tierra y a una se confabulan los príncipes contra Yahvéh y contra su Ungido [la primera comunidad de Jerusalén vio cumplido esto en Herodes y en Poncio Pilato al ponerse éstos de acuerdo con los gentiles y con el pueblo de Israel en contra de Jesús (Hech.Apóst.4,27s); y en general debe decirse esto de todos los que conspiran en contra de la obra y de la doctrina de Jesucristo].
En la segunda estrofa (V.4- 6), Dios, usando de una antítesis dramática, ante las pretensiones de los enemigos se ríe, Yahvéh se burla de ellos y afirma: yo he constituido mi rey sobre Sión, mi monte santo [a saber, el rey del reino mesiánico, cuyo comienzo y figura es Sión].
Y este rey promulga en la tercera estrofa (V.7-9) el decreto de Yahvéh: Yahvéh me ha dicho: "Tu eres mi Hijo, hoy te he engendrado yo. (Luego Dios es el Padre de este rey Mesías, en el cual se encierra la suprema dignidad de Jesucristo, y al mismo tiempo se indica la razón de por qué debe atribuírsele el reino universal (V.8s)).
¿Se trata aquí de la filiación natural respecto a Dios o de una filiación meramente adoptiva o moral?
San Pablo. entendió que se trata de la filiación natural de Jesucristo; puesto que, aplicando esas palabras a Cristo, dice que ninguno de los ángeles ha sido llamado de este modo (Hebreos 1,5); a pesar de que también los ángeles mismos son hijos adoptivos de Dios.
Por lo que, se refiere a las palabras hoy te he engendrado, algunos sostienen (San Agustín, Santo Tomás) que explican a las palabras anteriores: en efecto indican la razón de por qué es hijo, a saber no por creación y adopción, sino por generación; hoy, esto es en el ser permanente de la eternidad.
Otros (San Atanasio, San Crisóstomo, Teodoreto...) dicen que en estas palabras se trata de la generación temporal de Jesucristo en el seno de la bienaventurada Virgen María, por el hecho de que el Salmo trata acerca del Hijo de Dios que se encarnó y es Rey, y el vocablo hoy significa el tiempo presente: sin embargo puede ponerse la objeción de que el Mesías no es presentado como un mito, sino. como un rey poderoso.
Por eso otros, y ciertamente con más probabilidad (San Hilario, San Ambrosio, Cornelio A Lápide, Vázquez, Linder...) interpretan dichas palabras del modo siguiente: "Yo he manifestado hoy que tú has sido engendrado por mi", y en verdad no en el día del bautismo (puesto que entonces no fue constituido de un modo especial rey), sino en el día de la Resurrección de Cristo, cuando la dignidad real y el poder de Jesucristo se manifestaron con toda evidencia, y Jesucristo-como que nace a la vida gloriosa en la cual es menester que él reine. Así también, y de modo especial, según la interpretación de San Pablo (Hech.Apóst. 13,33), donde dice claramente: "Dios... resucitando a Jesús, según está escrito en el Salmo segundo: "tú eres mi hijo, yo te engendré hoy..."; e igualmente en la epístola a los Romanos 1,4: "[Jesucristo] constituido [esto es declarado] Hijo de Dios, poderoso según el Espíritu... a partir de la resurrección de entre los muertos...".
* Versículo 8. Pídeme y haré de las gentes tu heredad, te daré en posesión los confines de la tierra [como consecuencia de la filiación natural de Dios, propia del Mesías, y en consecuencia con la total potestad que se le atribuye en el cielo y en la tierra (S.Mateo 28,18), se le promete con estas palabras el reino universal y el poder sobre todas las gentes, las cuales serán llamadas a su reino].
Y en cuanto a los rebeldes:
* Versículo 9, podrás regirlos con cetro de hierro, romperlos como vasija de alfarero".
599. SALMO 15. Este salmo es igualmente davídico, así como el anterior.[5]
Consta esto por el título del Salmo, y por las palabras de S.Padro (Hech. Apóst.2,25) y de S. Pablo (Hech.Apóst. 13,35), que fueron aceptadas por los judíos. Es también mesiánico, a causa de las alusiones mesiánicas que hicieron acerca de este Salmo S.Pedro (Hech,.Apóst. 2,25-28) y S.Pablo (Hech.Apóst. 13,34-48); y según parece siguiendo la sentencia de la mayoría, es directamente mesiánico, no simplemente de un modo indirecto y típico, como si fuera directamente referido a David o a alguna persona atribulada que ponga su confianza en Dios; en efecto hay algo (V.10) que no puede ser aplicado a David.
600. David escribe en el salmo la oración de un varón que se encuentra en tribulación, que se refugia en Dios [así como también se dirá de Jesús respecto a su oración al Padre antes de la pasión, con aquella confianza y paz de alma que se respira en este salmo: S.Juan 12,27s; 17; S.Mateo 26,36-45]. De este modo dispuesto cumplirá la voluntad de Dios.
Marcha también a la muerte con confianza pues está seguro de su futura resurrección:
* Versículo 8. Siempre -dice- tengo ante mí a Yahvéh. Si el está a mi diestra, nunca resbalaré.
* Versículo 9. Por eso se alegra mi corazón y jubila mi alma, y aun mi carne se siente segura.
* Versículo 10. Que no dejarás tú mi alma en el sepulcro, ni dejarás que tu santo experimente la corrupción [TM."la fosa", she'ol, es lo mismo que la corrupción. -S.Pedro interpretó esto acerca de la resurrección del Mesías que había sido predicha: Hech.Apóst. 2,25-28; e igualmente S.Pablo: Hech.Apóst. 13,34-38. En efecto esto no se dice de David: pues David... fue a reunirse con sus padres y experimentó la corrupción (Hech.Apóst. 13,36).
601. SALMO 21. El salmo es davídico, según lo indican el título y la tradición. Es también directamente mesiánico, puesto que muchos datos que hay en él no pueden entenderse respecto a David mismo (V.2.17-20) y algunos datos se refieren al reino mesiánico universal (V.28-30).
En la primera parte (V.2-12) se presenta una queja triste de un varón atribulado que recurre a Dios:
* Versículo 2. ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado? lejos están de la salvación mis rugidos [posteriormente este versículo lo recitó Jesús Nazareno en la cruz, aplicándose a sí mismo este Salmo: S.Mateo 27,46]. Sigue la oración confianza de aquel varón, el cual por último dice:
* Versículo 7. Verdad que yo soy un gusano no un hombre; [véase Isaías 53,4], el oprobio de los hombres y el desprecio del pueblo [y en realidad de verdad Jesús Nazareno después fue entregado para que se burlaran de él, fue comparado a Barrabás, fue rechazado, y fue crucificado en medio de ladrones;
véase S.Mateo 27,27-30].
* Versículo 8. Búrlanse de mí cuantos me ven, abren los labios y mueven la cabeza
* Versículo 9. *Se encomendó a Yahvéh -dicen-; líbrele El, sálvele El, pues dice que le es grato" [al igual que también aquéllos que pasaban le injuriaban a Jesús Nazareno puesto en la cruz, moviendo la cabeza... e igualmente los príncipes de los sacerdotes, con los escribas y ancianos, se burlaban y decían: ... ha puesto su confianza en Dios; que El le libre ahora, si es que le quiere, puesto que ha dicho: soy el Hijo de Dios. Así mismo, los bandidos... le ultrajaban (S.Mateo 27,39-44)].
En los versículos siguientes,
* Versículo 10s, se menciona a su madre, y no se hace mención alguna de su padre, aludiendo también a la costumbre por la que el Padre reconocía al Hijo:
* Versículo 11. Desde mi nacimiento fue entregado a ti, desde que colgaba de los pechos de mi madre; tú eres mi Dios.
En la segunda parte (V .13-22) se presenta la imagen dolorosa del varón:
* Versículo 13. Rodéanme todos en gran número; cércanme novillos de Basán [vigorosos]
* Versículo 14. Abren sus botas contra mí cual león rapaz y rugiente [así el pueblo de Israel (muchos novillos), así los príncipes (toros vigorosos) los cuales habían gritado contra Jesús: "que sea crucificado..." (S.Mateo 27,20-23), y después: "¡quita, quita! ¡crucifícale!" (S.Juan 19,15)].
* Versículo 15. Me derrama como agua; todos mis huesos están dislocados [no quebrados]: mi corazón es como cera que se derrite dentro de mis entrañas (imagen del dolor interno y del temor y de la desolación].
* Versículo 16. Seco está como un tejón mi paladar, mi lengua está pegada a las fauces [,,Jesús ... para que se cumpliera la Escritura dijo: tengo sed... " (S.Juan 19,28s)] y me has echado al polvo de la muerte.
De nuevo aparece la descripción de los adversarios que le insultan:
* Versículo 17. Me rodean muchos perros, me cerca una turba de malvados, han taladrado mis manos y mis pies [así ocurrió de modo manifiesto en la crucifixión de Jesús; lo cual no puede decirse de David].
* Versículo 18. Puedo contar todos mis huesos, y ellos me miran, me contemplan con gozo. [Véase S.Lucas, 23,35: "el pueblo estaba allí mirando y los príncipes mismos se burlaban..."].
* Versículo 19. Se han repartido mis vestidos y echan suertes sobre mi túnica [véase S.Mateo 27,35; S.Marcos 15,24; S.Lucas 23,34; S.Juan 19,23s].
En la tercera parte (V.23-32) se presentan los efectos saludables de esta pasión.
* Versículo 23. Que pueda yo hablar de tu nombre a mis hermanos y ensalzarte en medio de la congregación [de este modo consta de nuevo el carácter de doctor que se da propio del Mesías] y sigue (V.26) la alabanza de Dios mediante el Mesías en la numerosa congregación [a saber en la sociedad universal; véase V.28-30] y cumpliré mis votos [los sacrificios eucarísticos] ante los que te temen; de forma que coman los pobres y queden saciados (V.27); a saber en el reino universal.
* Versículo 28. Se acordarán y se convertirán a Yahvéh todos los confines de la tierra [esta universalidad la repiten en verdad los siguientes versículos]: y se postrarán delante de él todas las familias de las gentes.
* Versículo 29. Porque de Yahvéh es el reino, y El dominará a las gentes;
• Versículo 30. A El solo le adorarán todos los que duermen en la tierra; se curvarán los que al polvo cayeron
Y el Mesías tendrá un resultado totalmente gozoso: mi alma vivirá para El,
* Versículo 31. Mi posteridad te servirá. Este es el fruto de la bendición respecto a su posteridad, a saber respecto a aquéllos que adquirió con su pasión. En efecto, hablará de Yahvéh a las generaciones venideras; y predicarán tu justicia al pueblo que ha de nacer: "esto es obra de Yahvéh".
602. SALMO 44. Este salmo celebra las bodas de algún rey especial con una reina igualmente especial. En efecto lo que se dice ya desde el comienzo no puede aplicarse a Salomón, e igualmente no puede aplicarse a cualquier reina, sino solamente a un rey totalmente singular y divino; según la tradición de los hebreos y de los Padres, se da en este salmo la alegoría, así come en el Cantar de los Cantares.
Y San Pablo, al escribir precisamente a los Hebreos (1,8s), refiere al Mesías algunos datos sacados de este salmo. Hay que añadir la concordancia de este salmo que describe la dignidad real del Mesías con otros salmos sin duda alguna directamente mesiánicos (Salmos 2 y 109). De donde sólo queda el que el presente salmo se considere no como dicho de Salomón, ni como un cántico profano del amor, sino que se considere directamente mesiánico; así pues no simplemente de un modo indirecto (típico) acerca del Mesías y de un modo directo acerca de Salomón (según pensaba Bossuet).
603. Después de la introducción (V.1), en la primera parte (V.3-10) se describe al esposo:
* Versículo 3. Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; en tus labios se ha derramado la gracia [véase S.Lucas 4,22], y [conozco que] te ha bendecido Dios con eterna bendición.
* En los siguientes versículos 4-6 se le describe al esposo como un héroe valeroso el cual se ciñe la espada, y con su diestra obtiene la victoria sobre los enemigos, los cuáles se les someten.
* En 1os versículos 7-10 se le describe al esposo en calidad de rey:
* Versículo 7. Tu trono, Dios [a saber en vocativo: ¡Oh Dios!; luego este rey es llamado Dios], es por siempre jamás, y cetro de equidad es el cetro de tu reino [véase Salmo 61 donde se ensalza la justicia del reino mesiánico].
* Versículo 8. Asas la justicia y aborreces la iniquidad; por eso Dios [a saber en vocativo: ¡Oh Dios!; véase Hebreos 1,8s donde S.Pablo cita estas palabras para probar la dignidad de Jesucristo sobre los ángeles], tu Dios, te ha ungido con el óleo de la alegría más que a tus compañeros [a saber: por encima de los otros reyes; o bien te ha ungido con la gracia y la alegría por encima de los otros que (como los cristianos) serán llamados consortes de la naturaleza divina (véase, 2 S.Pedro 1,4)].
Nada tiene de extraño el que en el
* Versículo 9 se diga mirra, áloe, casia exhalan tus vestidos [los vestidos de tal rey], y en el
* Versículo 10 se dice que hijas de reyes figuran en tu corte [a saber las naciones gentiles] y a tu diestra está la reina, [su iglesia, a la cual se dirá que Jesucristo la ama (véase Efesios 5,25); e igualmente las almas que estarán unidas a él mismo por la gracia, y en primer lugar su Madre la Virgen Inmaculada].
En la segunda parte (V.11-18) se describe a la esposa y a la comitiva nupcial; y se presenta la fecundidad espiritual de este matrimonio, cuyos hijos llenarán el orbe:
* Versículo 17. A tus padres se le dice a la esposa- sucederán tus hijos; los constituirás príncipes por toda la tierra.
* Versículo 18. ...porque te alabarán los pueblos por los siglos de los siglos.
604. SALMO 68. El salmo contiene la súplica hecha a Dios de un varón que está inmerso en un piélago de tribulaciones. Su Autor es David, según indica el título, el cual, al tratar de la tribulación del justo, según la sentencia de muchísimos autores se eleva a describir, al menos típicamente, la suprema angustia del justo por antonomasia, del Mesías inmerso en la tribulación. Y en el Nuevo Testamento algunos datos de este salmo han sido entendidos como dichos acerca del Mesías:
* Versículo 10. (S.Juan 2,17; 15,24-26; Hech.Apóst. 1,20; Rom. 15,3...).
605. Muchos elementos que hay en el salmo están de acuerdo con aquellos datos que testifican los evangelios acerca de Jesús Nazareno. Así la descripción de los V.2-5, porque amenazan ya mi vida las aguas. Húndome en profundo cieno, donde no puedo hacer pie, recuerda la tristeza de Jesús hasta la muerte (S.Mateo 26,38s...); así también el odio de muchos:
* Versículo 5. Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me aborrecen (véase S.Juan 15,24-26). Y los delitos que se le achacan a éste justo: y tengo que pagar lo que nunca tomé;
* Versículo 6. ...no se te ocultan mis pecados: estas palabras responden adecuadamente a la satisfacción vicaria, la cual por otra parte consta que la tuvo que satisfacer el Mesías (véase Isaías 53,5...; n.623).
Nada tiene de extraño el que como dice el justo,
* Versículo 9. He venido a ser extraño para mis hermanos...
* Versículo 10. Porque me consume el celo de tu casa [lo cual también los discípulos de Jesús se lo aplicaron a él; véase S.Juan 2,17] los denuestos de los que te vituperan caen sobre mí (esto lo refiere S.Pablo a Jesucristo: Rom. 15,31.
Todas estas palabras respiran el dolor supremo y la ignominia, y la súplica confiada (V.14-22), de tal forma que el justo dice:
* Versículo 21 El oprobio me destroza el corazón y desfallezco: esperé que alguien se compadeciera de mi, y no hubo nadie; alguien que me consolase, y no lo hallé [véase S.Mateo 26,40.43.56...].
* Versículo 22. Diéronme a comer hiel y en mi sed me dieron a beber vinagre [véase S. Juan 19,28-30].
El salmista pide en los versículos siguientes (V.23-29) un castigo para aquéllos que han obrado males tan grandes, de forma que en el
* Versículo 26 Dice: asoladas sean sus moradas y no haya quien habite sus tiendas [lo cual S.Pedro (Hech.Apóst. 1,18-20) lo aplica al castigo de Judas].
* Versículo 27. Porque persiguieron al que tú habías herido y acrecentaron el dolor del que tú llagaste. Y S.Pablo (Rom. 11,9s) refiere algunos datos (V.23s) a los judíos incrédulos.
El justo hace a Dios una súplica y una acción de gracias (V.30-35); y los versículos finales (V.36s), en los que se presenta la esperanza de la restauración de Jerusalén, parecen indicar una adición de un tiempo posterior del destierro de Babilonia.
606. SALMO 71. Se describe en este salmo bajo la forma de una súplica el reino en el que se mantendrán unidas la justicia suprema, la duración perpetua, la universalidad y la suma abundancia de bienes; de tal manera que todo esto debe convenir no a un reino de la tierra, sino al reino mesiánico. Así pues el Rey de este reino es el Mesías; no se trata por tanto de celebrar la entronización de un rey cualquiera. El sentido mesiánico del salmo consta no solamente por la tradición de los judíos y de los Padres, sino también por su afinidad con otros salmos mesiánicos, como los salmos 2 y 109; y por otros textos paralelos ciertamente mesiánicos (V.17: Génesis 12,3; 22,18. -V.4: Isaías 11,4. -V.8: Zacarías 9,10).
607. En la primera parte (V.1-4) se celebran los bienes de este reino.
* Versículo 1. Da, ¡Oh Dios! al rey tu juicio y tu justicia al hijo del rey [el Mesías será Rey (Salmo 2,6...) y al mismo tiempo de la estirpe real de David (véase n. 595s) : de aquí el que será también hijo de rey. -S.Roberto Belarmino entiende esta primera parte referida a Salomón, y en sentido típico al Mesías].
* Versículo 2. Para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus oprimidos con juicio; se darán en este reino la paz, la justicia, la protección de los humildes (V.3s) [véase Isaías 11,4: S.Lucas 4,18].
En la segunda parte (V.5-7) se presenta de un modo especial la perpetuidad del reino:
* Versículo 5. Vivirá mientras perdure el sol, mientras permanezca la luna de generación en generación, y
* Versículo 7. Florecerá en sus días la justicia y habrá mucha paz mientras dure la luna.
En la tercera parte (V.8-11) se pone de relieve de distintas formas la universalidad del reino:
* Versículo 8. Dominará de mar [el Indico] a mar [el Mediterráneo] del río [el Eufrates] hasta los cabos de la tierra [véase Salmos 2,8; Zacarías 9,10];
* Versículo 9. Ante el se inclinarán los habitantes del desierto y sus enemigos morderán el polvo.
* El Versículo 10 amplifica la idea de universalidad del reino: los reyes de Tarsis [en la extrema parte meridional y occidental de España] y de las islas [en el Mediterráneo] le ofrecerán sus dones; y los reyes de Saba [en la dichosa Arabia] y de Sabá [en la extrema Arabia] le pagarán tributo [señal de que le reconocen como rey]. Sigue un paralelismo o repetición de la misma idea:
* Versículo 11 Postraránse ante él todos los reyes y le servirán todos los pueblos.
En los versículos siguientes (V.12-17) se indican de una forma resumida los bienes de justicia, de misericordia para con los pobres, de abundancia y de prosperidad que se dan en este reino; y al mismo tiempo se repiten una vez más la perpetuidad y la universalidad que se dan en él:
* Versículo 17. Serás un hombre bendito por siempre; durará mientras dure el sol. Y le bendecirán todas las tribus de la tierra; todas las naciones le aclamarán bienaventurado [véase Génesis 12,3; 22,18].
608. EL SALMO 108, compuesto por David, según indica el título, refiere el dolor del profeta a causa de las injurias de los enemigos. Y David fue una figura de Cristo, al cual le acusaron también los enemigos, en vez de amarle; él en cambio rogaba por ellos (véase S.Lucas 23,34).
Las palabras imprecatorias, si no se ponen en boca de los enemigos de David en contra de David mismo, sino en boca de David mismo, amplifican y esto con una cierta hipérbole oriental la justa petición de humillación de los pecadores que se levantan contra Dios, y al mismo tiempo son una predicción del castigo futuro. Y S.Pedro (Hech.Apóst. 1,20) aplicó o acomodó a Judas las palabras del V.8 sean cortos sus días y sucédale otro en su ministerio (en su Episcopado).
609. SALMO 109. El salmo es con certeza igualmente davídico y mesiánico, según los testimonios de Jesús (S.Mateo 22,41-46) y de S.Pedro (Hech.Apóst. 2,34s), los cuales testimonios lo aceptan los judíos e indican que está bien fundamentada la tradición de éstos.
Además en este salmo se celebra a un rey único, cuyas propiedades no pueden convenir a otro rey terreno: en efecto es el rey universal, y al mismo tiempo rey y sacerdote. Lo cual está también en concordancia con otros salmos ciertamente mesiánicos, como el Salmo 2; 44; 71.
De aquí que no tiene nada de extraño que en el Nuevo Testamento se haga frecuente mención de este Salmo en sentido mesiánico (1 Cor. 15,25; Colos. 3,1; Efes. 1,20; Hebreos 1,3.13; 5,6.10; 6,20; 7,17s; 10,12s; Apoc. 3,21).
610. En la primera parte (V.1- 3) se celebra al Mesías como Rey.
* Versículo 1. Oráculo de Yahvéh a mi Señor [así pues David, autor del salmo, llama al Mesías su Señor, reconociendo en él una dignidad superior, al ser hijo suyo: S.Mateo 22,43; S.Marcos 12,35-37]: "siéntate a mi diestra [esto es sé partícipe de mi poder real, en el trono de mi gloria; véase 3 Reyes, 2,19 respecto a la madre de Salomón que se sienta en el trono a la diestra de- su hijo. Los apóstoles entendieron la profecía en orden a Jesús glorificado después de la Ascensión: S.Marcos 16,19; Hech.Apóst. 2,34; Efesios 1,20; Colos. 3,1; Hebreos 1,3.13], en tanto que pongo a tus enemigos por escabel a tus pies [a saber hasta que te someta totalmente a tus enemigos y, según la costumbre de los orientales, sean puestos a tus pies: y así tú les pisarás el cuello (véase, Deut. 33,29. -Pues sus enemigos todavía no habían sido derrotados totalmente después de la Ascensión de Jesucristo al cielo, sin embargo serían derrotados a la postre quisieran o no quisieran. -Y sin embargo ni siquiera después del triunfo completo de Jesucristo dejará éste de estar sentado a la diestra del Señor, sino que seguirá reinando; véase una forma semejante de hablar usando de la partícula "donec = hasta que": S.Mateo 1,25; 1 Cor. 15,25].
* Versículo 2. Extenderá Yahvéh desde Sión tu poderoso cetro ["porque de Sión saldrá la ley y la palabra del Señor de Jerusalén"; Isaías 2,3. Pues allí empezará la propagación del evangelio y la nueva guerra espiritual]. "Domina en medio de tus enemigos".
* Versículo 3. Contigo el poderío desde el día de tu nacimiento entre pompa de santidad [así pues el Mesías ya es rey a causa de su origen]: [versión de los LXX: "desde el seno"; esto es por naturaleza divina] antes de la aurora [por consiguiente antes de la creación del mundo], como rocío te he engendrado [por consiguiente se indica la generación divina y eterna de la persona del Mesías. Este texto es por consiguiente eminentemente dogmático; queda sin embargo la duda de por qué precisamente éste versículo no es citado en el Nuevo Testamento para probar la divinidad del Mesías, siendo así que se citan tantas veces los V. 1 y 4. -TM dice lo siguiente: "tu pueblo se te ofrecerá espontáneamente el día de tu esfuerzo (en el día en que reunirás los ejércitos) en medio de pompas sagradas; (así como) desde el seno de la aurora (fluye el rocío abundante, así será para ti el rocío de tu juventud (armada, que vendrá hacia ti)". -Sin embargo debe preferirse la elección de los LXX, la cual puede leerse ciertamente con las mismas letras hebreas pero con distinta vocalización que TM".
En la segunda parte (V.4) se celebra la dignidad sacerdotal del Mesías: ha jurado Yahvéh y no se arrepentirá [por tanto con decreto estable e inmutable decreta lo que sigue]:
* "tú eres sacerdote eterno [según la interpretación cristiana esto es así:
a) porque Cristo vive eternamente,
b) porque el efecto del sacrificio único realizado en la cruz permanece eternamente (Hebreos 7,23-25; 10,14);
c) porque Jesucristo mismo, sacerdote principal, renovará mediante sus ministros y vicarios su propio sacrificio hasta el fin del mundo]
* según el orden de Melquisedec" [esto es a semejanza de Melquisedec (véase Génesis 14,18s):
a) puesto que Melquisedec era al mismo tiempo rey y sacerdote, como el Mesías;
b) ya que Melquisedec según el significado de su nombre era "rey de justicia" y era rey de Salem (de paz) : y así también Jesucristo (Hebreos 7,2);
c) Melquisedec aparece en la Sagrada Escritura sin genealogía y sin principio ni fin de sus días (Hebreos 7,3): así también Jesucristo no sucedió a nadie y nadie le sucede a él, sino que posee un sacerdocio sempiterno (está permanente el sacerdote principal, los otros sacerdotes cristianos son vicarios y ministros);
d) Melquisedec ofreció un sacrificio de pan y de vino: así. también Jesucristo; esta semejanza la ha puesto de relieve la tradición cristiana".[6]
* En los Versículos 5 y 6 leemos: la guerra del Mesías contra los enemigos, también reyes, a los cuales quebrantará y derrotará.
* Versículo 7. En el camino beberá del torrente "algunos: del torrente de la tribulación y de la pasión", y con eso erguirá la cabeza [v. Filip.2,8-11].
611. PROFECÍAS DE ISAÍAS. Isaías 2,1-4
* Versículo 1. La palabra [esto es la realidad] que vió Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén [Puesto que se encuentra casi con las mismas palabras el mismo oráculo en Miqueas 4,1-5, y Miqueas es contemporáneo de Isaías, se plantea la cuestión a cerca de si Isaías tomó el oráculo de Miqueas o al contrario; o también si ambos lo tomaron de una fuente común].
* Versículo 2. Pero sucederá a lo postrero de los tiempos [alusión frecuente a los tiempos mesiánicos, que representan la única economía de la salvación] que será confirmado [esto es firmemente constituido] el monte de la casa de Yahvéh [esto es el monte Moría, en el cual está el templo del Señor, símbolo de la futura Iglesia] por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados [esto es no materialmente sobre el Monte Tabor y el Monte Carmelo sino metafóricamente a causa de la sublima notabilidad que poseerá el reino mesiánico, a fin de ser verdaderamente visible y que puedan las gentes venir] y correrán a él todas las gentes,
* Versículo 3. Y vendrán muchedumbres de pueblos [se indica la universalidad del reino futuro, que será el centro único del culto legítimo] diciendo: venid, subamos al Monte de Yahvéh, a la casa del Dios de Jacob, y El nos enseñará sus caminos [se indica el carácter del magisterio doctrinal, que se dará en el reino del Mesías] e iremos por sus sendas, porque de Sión ha de salir la Ley y de Jerusalén la palabra de Yahvéh [el profeta da esta razón de por qué las gentes suben y andan en las sendas del Señor; así pues se pone de relieve la ley divina en cuanto que se proclamará desde Jerusalén, y al mismo tiempo también la palabra del Señor].
* Versículo 4. El juzgará a las gentes [así pues será un rey universal] y dictará sus leyes a numerosos pueblos [esto es dictará leyes y será juez], que de sus espadas harán rejas de arado, y de sus lanzas, hoces [se describe la paz futura, en la cual los instrumentos bélicos se convertirán en instrumentos de agricultura, arados y hoces; la misma paz se describe en la siguiente sentencia]: no alzarán la espada gente contra gente ni se ejercitarán para la guerra.
612. ISAÍAS 4,2-6.
* Versículo 2. En aquel día será el renuevo de Yahvéh gloria giornato [este renuevo del Señor, a saber el renuevo que el Señor hará germinar, o el renuevo que germinará de Dios, no designa una abundancia terrena material y física, ni una salvación que el Señor suministra de un modo general; sino que indica a alguien determinado, el cual se contradistingue después de "los que se salvaren de Israel", respecto a los cuales es grandeza y honra], y el fruto sublime de la tierra [esto significa lo mismo que el "renuevo del Señor", sin embargo de otro modo, como si se revelara también en cuanto a su origen de la tierra, por lo que se refiere a su naturaleza humana], y júbilo de los que de Israel quedaren [a saber de aquéllos a los que no les sobrevenga el castigo divino preanunciado en Israel].