CAPITULO IV

DE LA MATERNIDAD ESPIRITUAL

 

131. Después de haber tratado de la maternidad divina, que constituye el primero y fundamental aspecto de la maternidad del Redentor, hemos de tratar ahora de la maternidad espiritual, en la que hay que situar su segundo aspecto.

 

Con esta espiritual maternidad de María se unen íntimamente de uno u otro modo, la corredención, la dispensación de las gracias, y la mediación universal. Pero se discute entre los teólogos en qué orden estas funciones se unen entre sí.

 

Y ciertamente hay quienes defienden la prioridad de la corredención entre la maternidad espiritual; de tal manera que Maria es Madre espiritual de los hombres porque es corredentora. Por el contrario hay quienes defienden la prioridad de la maternidad espiritual; de donde se sigue que María es corredentora porque es madre espiritual de los hombres. Los hay finalmente quienes defienden la mutua y varia interdependencia entre todas estas funciones.

 

La cuestión en gran parte depende del concepto preciso de cada una de estas funciones pero prácticamente todas se pueden concebir más o menos ampliamente.

 

Nosotros ciertamente ponemos como fundamento la maternidad espiritual. Cuyo efecto inmediato cuasi formal es la mediación universal; que " es por tanto "mediación maternal". Y a modo de diversos actos de una y otra reconocemos la corredención y la dispensación de las gracias; de las cuales la primera pertenece al estadio de la realización de la redención y la segunda al estadio de la aplicación comunicación de la redención. Por tanto trataremos en los siguientes apartados:

 

Art.I De la maternidad espiritual en general.

Art.II De la mediación universal en general.

Art.III De la corredención.

Art.IV De la dispensación de las gracias.

 

Articulo I
De la maternidad espiritual en general

 

132. Nada es más antigua en el corazón de la doctrina católica que llamar a la B. Virgen María madre de los hombres. Título éste que indica una gran prerrogativa de la virgen en el orden sobrenatural, según la cual la vida espiritual de la gracia santificante es comunicada a todos los hombres por la B. Virgen María, mediante alguna acción, que se llama apropiadamente maternal. En gran manera tenemos que fijarnos en el doble estadio, en el que se ejerce esta maternidad espiritual. Porque primeramente la Virgen es Madre de todos los hombres como en conjunto, a saber de todos los que serán miembros del Cuerpo Místico de Cristo, y en la medida en que serán miembros de Cristo; después es madre de cada uno de hecho, desde el momento en que se inserta en el Cuerpo Místico de Cristo por el bautismo. El primer estadio pertenece a la realización misma de la redención, y por tanto se une adecuadamente con la función de corredentora. El segundo estadio pertenece a la aplicación de los frutos de la redención y coincide con la distribución de las gracias por María. De eso se tratará después en concreto. Ahora en general de la maternidad espiritual.

 

TESIS 7. LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA HA SIDO CONSTITUIDA PRÓXIMA Y FORMALMENTE MADRE ESPIRITUAL DE TODOS LOS HOMBRES, YA POR EL CONSENTIMIENTO EN LA ENCARNACIÓN, YA POR LA COMPASIÓN AL PIE DE LA CRUZ.

 

133. NOCIONES. MADRE: Nos fijamos por ahora únicamente en el título, al cual sin duda responde adecuadamente cierta realidad. Pero nada decimos de la naturaleza de esta maternidad.

 

ESPIRITUAL, a saber en el orden de la gracia santificante, que es la vida del alma.

 

PRÓXIMA Y FORMALMENTE, a saber, el término de esta maternidad somos los mismos hombres. No se dice únicamente madre nuestra porque es Madre de Cristo, que nos dio la vida de la gracia. Esto no bastaría para la propia maternidad espiritual.

 

POR EL CONSENTIMIENTO, en cuanto que su consentimiento por voluntad de Dios estaba dirigido no a la sola maternidad temporal de Cristo, sino también a la maternidad nuestra. Porque se da simultáneamente el título de esta maternidad y el primer momento en que se constituye; cuasi por generación o concepció

 

POR LA COMPASIÓN, en cuanto que su compasión no era maternal únicamente con relación a Cristo, sino también con relación a nosotros. Es un nuevo título de maternidad espiritual y el segundo momento en que se constituye; cuasi por parto.

 

134. DOCTRINA DE LA IGLESIA. Abunda principalmente en los Pontífices de los últimos tiempos.

 

1) Maternidad espiritual en la Encarnación: S. LEÓN MAGNO:

 

La festividad de hoy del nacimiento de Jesús de María Virgen nos renueva los sagrados orígenes; y mientras adoramos el nacimiento de nuestro Salvador, nos encontramos que debemos celebrar nuestro principio. Porque la generación de Cristo es el origen del pueblo cristiano, y el nacimiento de la Cabeza es el nacimiento del cuerpo ... La universal ... totalidad de los fieles, nacida en la fuente del bautismo, así como crucificados con Cristo en la pasión, resucitados en la resurrección, colocados a la diestra del Padre en la ascensión; así son congénitos con El en este nacimiento. Porque cualquiera de los hombres... es regenerado en Cristo ...,se encuentra en el germen del Salvador". (Sermo 6 de Nativitate Domini: ML 54,213)

 

S. PÍO X: "¿No es María la Madre de Cristo? Ella es por tanto, también nuestra Madre. Porque cada uno debe convencerse de que Jesús, Verbo hecho carne, es a la vez el Salvador del género humano. Pero en tanto que el hombre-Dios tiene un cuerpo como los otros hombres, como Redentor de nuestra raza tiene un cuerpo espiritual, o, como se dice, místico, que no es otro que la sociedad de los cristianos unidos a El por la fe ... Pero la Virgen no concibió solo al Hijo de Dios para que, recibiendo de Ella naturaleza humana, se hiciese hombre, sino también para que, mediante esta naturaleza recibida de Ella, fuese el Salvador de los hombres. También en el casto seno de la Virgen, donde Jesús tomó carne mortal, adquirió un cuerpo espiritual, formado por todos aquellos que debían creer en El; y se puede decir que, teniendo a Jesús en su seno, María llevaba en él también a todos aquellos para quienes la vida del Salvador encerraba la vida. Por tanto, todos los que estamos unidos a Cristo, somos, como dice el Apóstol; miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos (Ef.5,30). Debemos decirnos originarios del seno de la virgen, de donde salimos un día a semejanza de un cuerpo unido a su cabeza. Por esto somos llamados, en un sentido espiritual y místico, hijos de María, y Ella por su parte, nuestra madre común. Madre espiritual sí, pero madre realmente de los miembros de Cristo, que somos nosotros. Encicl. “Ad diem illum” :AAS 36,452s).

 

PÍO XI: "Pero en el oficio de la maternidad de María hay también, venerables hermanos, otra cosa que juzgamos se debe recordar y que encierra, ciertamente, mayor dulzura y suavidad. Y es que, habiendo María dado a luz al Redentor del género humano, es también madre benignísima de todos nosotros, a quienes Cristo nuestro Señor quiso tener por hermanos". (Encícli."Lux veritatis": AAS 23 1931, 514).

 

PÍO XII: "Ella fue la que dio a luz, con admirable parto, a Jesucristo nuestro Señor, adornado ya en su seno virginal con la dignidad de Cabeza de la Iglesia ... Ella, pues, Madre santísima de todos los miembros de Cristo". (Encícl. "Mystici Corporis": AAS 35, 1943,247s)."Don preciosísimo del Sagrado Corazón es también ... María, la purísima Madre de Dios y Madre nuestra amantísima. Era justo que el género humano recibiese por Madre espiritual a la que fue Madre natural de nuestro Redentor, asociada a El en la obra de la regeneración de los hijos de Eva a la vida de la gracia. A este propósito escribe de Ella S. AGUSTÍN: "Evidentemente es Madre de los miembros del Salvador que somos nosotros, porque contribuyó con su caridad a que naciesen en la Iglesia los fieles que son miembros de aquella Cabeza; (De sancta virginitate, VI. ML.40,399)" (Encícli."Haurietis aquas" AAS, 48. 1956,332).

 

135. 2) Maternidad espiritual al pie de la cruz: BENEDICTO XIV: "Así también la Iglesia católica, enseñada por el Magisterio del Espíritu Santo.... se ha desvivido por amarla con afecto de piedad filial, como a Madre propia amantísima, recibida como tal de los labios de su Esposo moribundo" ( Bulla "Gloriosae Dominae"; Bullarium, 2,428).

 

PIO VIII:"Pues Ella es Madre nuestra, Madre de piedad y de gracia, Madre de misericordia, a quien Cristo a punto de morir en la cruz nos entregó".(Bulla "Praessentissimum" Bullarium Romanum 9, 106)

 

LEÓN XIII: "La Santísima Virgen, como es Madre de Jesucristo, así también lo es de todos los cristianos, como que los engendró en el monte Calvario en medio de los supremos tormentos del Redentor". (Encícl. "Quamquam pluries": AAS 22,67)."Tal nos la dio Dios, que le infundió sentimientos puramente maternales que no respiran sino amor y perdón; precisamente porque la escogió para Madre de su Unigénito... Tal, finalmente se entregó Ella misma, pues, habiendo abrazado con gran amor la herencia del gran trabajo dejada por su Hijo moribundo, comenzó inmediatamente a derrochar en todos sus maternales desvelos. Ya desde el principio los santos Apóstoles y los antiguos fieles entendieron con suma alegría el plan de la dulce misericordia y ratificado por el testamento de Cristo". (Encícl. "Octobri mense": AAS 24,196). "Por lo demás, en su presencia, ante sus ojos, debía cumplirse el divino sacrificio, cuya víctima había alimentado con su más pura sustancia.... al pie, junto a la cruz de Jesús, estaba María, su Madre, penetrada hacia nosotros de un amor inmenso, que la hacía ser Madre de todos nosotros, ofreciendo Ella misma a su propio Hijo a la justicia de Dios y agonizando con su muerte en su alma, atravesada por una espada de dolor". (Encícl.; "Iucunda semper": AAS 27,178). "Según la interpretación constante de la Iglesia, Jesucristo designó en la presencia de Juan a todo el género humano". (Encícl.: "Adiutricem populi": AAS 28,130). "Y en los últimos instantes de su vida pública (Cristo) al legarnos el Nuevo Testamento, que debía ser sellado con sangre divina, la encomendó al discípulo amado con aquellas dulcísimas palabras: He ahí a tu Madre". (Encícli.: "Augustissimae Virginis" : AAS 30, 129) .

 

BENEDICTO XV: "Es claro también, que la Virgen Dolorosa, puesto que ha sido constituida por Jesucristo Madre de todos los hombres, los haya recibido como dejados a Ella en un testamento de infinita caridad, cumpla con materna benignidad el oficio de custodiar la vida espiritual de ellos, y no puede menos de fevorecer a sus queridísimos hijos de adopción, en aquel momento en que se trata de su salvación y santidad que se ha de confirmar para la eternidad". (Epistola Apost. "Inter Sodalicia": AAS, 10 , 181) .

 

PÍO XI: "La Virgen dolorosa participó con Jesucristo en la obra de la redención, y, constituida Madre de los hombres, que le fueron encomendados por el testamento de la divina caridad, los abrazó como a hijos y los defiende con todo su amor". (Litt.Apost."Explorata res est": AAS 15, 1923, 104s)."El pueblo cristiano no sólo venerase más piadosamente a la Madre de Dios y benignísima Patrona, sino también que amase con más ardor a la Madre que le había sido dejada como en testamento por el Redentor" ... (Encícl."Quas primas": AAS 17, 1925,604). "María, la santísima Reina de los Apóstoles, habiendo recibido en el Calvario a todos los hombres en su regazo maternal, no menos se preocupa y ama a los que ignoran haber sido redimidos por Cristo, que a los que felizmente disfrutan ya de los beneficios de la Redención". (Encícl. "Rerum Ecclesiae": AAS 18, 1926,83). "Siendo todos los hombres, según el testimonio de Jesús moribundo, hijos de la Madre de Dios Virgen, es decoroso también que todos se alegren de sus glorias". (Epist. "Saeculum mox quintum": AAS 23, 1931, 10). "Piadosa y solemnemente se festeja la redención del género humano y la designación a María Virgen, al pie de la cruz de su Hijo, para Madre de todos los hombres". (Epist. "Septimo abeunte saeculo": AAS 25, 1933, 415).

 

PÍO XII: "De tal suerte que la que era Madre corporal de nuestra Cabeza, fuera por un nuevo título de dolor y. de gloria, Madre espiritual de todos sus miembros". (Encícl. "Mystici Corporis": AAS 35, 1943, 247). Documentos semejantes del mismo Pontífice se encuentran muchas veces en el Año Mariano. (AAS 46, 1954, 484.494.655.660-664).

 

136. VALOR DOGMÁTICO. Que María en algún verdadero sentido es Madre espiritual de los hombres, es de fe divina y católica por el magisterio ordinario y por la profesión universal de la Iglesia. Que la maternidad espiritual de María está conexionada con el consentimiento de la Encarnación y con la compasión al pie de la cruz, es al menos doctrina católica.

 

137. SE PRUEBA POR LA SAGRADA ESCRITURA. 1.Io. 19, 25-27. Toda la fuerza del argumento despende de la cuestión de si en este texto S. Juan está únicamente como propia persona privada, o si representa la persona del género humano, no ciertamente en un sentido acomodado, sino verdadero. Y ciertamente hay muchos exégetas que únicamente admiten el sentido acomodado. Sin embargo, esta doctrina tantas veces repetida de los RR. Pontífices parece que exige algo más que un mero sentido acomodaticio. Y además, ya que según Benedicto XIV esto lo recibió la Iglesia "enseñada por el magisterio del Espíritu Santo" y según León XIII es doctrina perpetua de la Iglesia que S. Juan representó la persona del género humano (antes n. 135), hay que investigar cómo realmente tal sentido se encuentra en el texto.

 

Ciertamente, empezando por Gregorio Nicomediense y ya antes por Orígenes, esta interpretación prevalece desde la Edad Media. Así Anselmo Lucense, S. Anselmo, Aedmero, Ruperto Tuiciense, Gerhohus, Reichrspergense, Odón Morimondense, Filipo de Harveng. Interpretación que por el análisis del contexto, ya sea inmediato (porque todo lo inmediatamente precedente y subsiguiente tiene un sentido universal) ya sea mediato (porque todo el Evangelio de S.Juan abunda en narraciones, que, además del sentido histórico, tienen también un sentido simbólico más elevado), parece totalmente más probable.

 

Sin embargo estas palabras de Cristo no constituyen formalmente la maternidad espiritual misma, sino que la declaran completamente constituida.

 

138. 2. Apoc. 12. La Mujer designa a María. Ahora bien, la Mujer en el texto se dice Madre no sólo "del Hijo varón", es decir de Cristo (v.5) sino también de los "demás" de la descendencia (v.17), "que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo".

 

Toda la fuerza del argumento depende de la interpretación mariológica de este capítulo; a saber, si la Mujer es María en sentido únicamente acomodado. o en algún sentido pretendido por el Espíritu Santo. Un sentido no solamente acomodado lo aconsejan estas palabras de D. PÍO X:

 

S. PÍO X: "El apóstol S. Juan describe en estos términos una visión divina: Apareció un gran prodigio en el cielo; una mujer vestida de sol, con la luna a sus pies, y con una corona de doce estrellas en la cabeza (Apoc. 12,1). Nadie ignora que esta mujer significa la Virgen María, quien, sin mancilla para su integridad dio a luz a nuestra Cabeza.... Estando encinta, gritaba al dar a luz, y sufría dolores de parto (Apoc. 12,2). San Juan vio, por tanto, a la santísima Madre de Dios, gozando ya de la eterna felicidad, y, sin embargo, en los dolores de un misterioso alumbramiento. ¿Qué alumbramiento? El nuestro seguramente, el de nosotros, que, retenidos todavía en este destierro, tenemos necesidad de ser engendrados en el perfecto amor de Dios y en la eterna felicidad. En cuanto a los dolores del parto, señalan el ardor y el amor con que María vela sobre nosotros desde lo alto del cielo y trabaja con infatigables oraciones en llevar a su plenitud el número de los elegidos". (Encícl. "Ad diem illum": AAS 36,458)

 

La mayor parte de los intérpretes entienden que en la Mujer fue designada la Iglesia. Sin embargo, la exposición que une a la Mujer con la Iglesia, se halla ya en la antigüedad cristiana; pero en los últimos años de tal manera ha sido renovada que cada día es más común, entendida en sentido no exclusivo. La Mujer pues, es María y la Iglesia ( lo que no se concibe por todos del mismo modo). Ciertamente la Madre del Mesías apenas se puede excluir del versículo 5, sobre todo si el modo de escribir de Juan se compara con los vaticinios mesiánicos.

 

139. SE PRUEBA POR LA TRADICIÓN. 1) Implícitamente se contiene la maternidad espiritual en el paralelismo Eva-María: causa de la muerte, causa de la vida. De aquí que explícitamente se dice a María "Madre de los que viven", ya desde S. Epifanio, S. Crisólogo y otros.

 

2) En este sentido llama a Cristo S.IRENEO "primogénito de la Virgen", y en el mismo sentido se deben entender, como parece, las palabras: "puro puramente abriendo el puro seno, aquella que regenera a los hombres para Dios, a la que El hizo pura".

 

3) Por la doctrina del cuerpo místico es llamada María "Madre de los miembros" por S. Agustín (R 1644), con palabras muchas veces citadas por los RR. Pontífices.

 

4) Urgen los Padres la relación entre la Encarnación y la maternidad de los hombres. Así S. CIRILO ALEJANDRINO: "De tal manera (Cristo) con nosotros y semejante a nosotros tuvo la generación …que engendrado … de una mujer … según la carne... . recapitulará el género humano .... y por la carne unida a Sí contuviese a todos en Sí mismo". S. AGUSTÍN: "¿Cómo pues no vais a pertenecer al parto de la Virgen, cuando sois miembros de Cristo?". (Serm. 192,2. ML 38, 1012). S. LEÓN MAGNO:" La generación de Cristo es el origen del pueblo cristiano, y el nacimiento de la Cabeza es el nacimiento del cuerpo .... Con El son congénitos en esta Natividad". (Serm. 21.2: ML 54,213)

 

5) Sobre la relación entre la compasión y la maternidad, léanse los textos citados antes n.137.

 

6) Especialmente se desarrolla esta doctrina en la Edad Media: María es madre nuestra, madre de nuestro linaje, madre de los cristiano., madre de los fieles, madre de los vivientes, madre espiritual. etc. "La Madre de Dios es nuestra madre". El título "madre de misericordia" aparece por primera vez hacia el año 945 ( en JUAN SALERNITANO)

 

7) Estas ideas aparecen también en la Liturgia.

 

140. RAZÓN TEOLÓGICA. a) María es madre no sólo del Cristo físico, sino también del Cristo místico. Luego es madre nuestra.

 

Antes: La maternidad de María está determinada formalmente en orden al Redentor (a saber no a Jesús, que después fue el Redentor, sino a Aquel que en el primer momento mismo ya es Redentor, y para que sea Redentor). Es así que la redención se hace por la inserción en Cristo de aquellos que tienen con El solidaridad fundamental en la misma naturaleza humana. Luego.

 

b) La maternidad espiritual se tiene por la generación del Cuerpo Místico. Es así que esta generación tiene dos principales estadios, a saber en la Encarnación y al pie de la cruz. Luego en estos dos momentos principalmente se constituye la maternidad espiritual.

 

La menor se prueba, porque en la Encarnación empieza nuestra solidaridad con Cristo para que El, verdadero hombre, pueda satisfacer por los hombres; en la cruz nuestra unión con Cristo se tiene de modo más elevado por la virtud de la sangre de Cristo, por la que hemos sido comprados por El y en El.

 

141. ESCOLIO 1. De la extensión de esta maternidad espiritual se han de decir proporcionalmente las mismas cosas que dice Sto.Tomás,3 q.8 a.3, de Cristo Cabeza, puesto que está íntimamente conexionada con la verdad del Cuerpo Místico de Cristo.

 

142. ESCOLIO 2. De la naturaleza de la maternidad espiritual. El título por el que María se dice madre espiritual de los hombres, no es mera adopción o mera donación o federación, sino que es cierta verdadera, aunque analógica, generación por el orden moral. Porque la generación física de Cristo tiende a la formación del Cristo místico, esto es, a la incorporación de los hombres en Cristo; no solamente porque hubiese sido imposible la redención si Cristo no fuese hombre, y es hombre por aquella generación, sino porque por voluntad de Dios la redención se tiene "en Cristo", lo cual supone una solidaridad previa con El. Por eso esta incorporación de los hombres en Cristo se ordenaba a la participación de su vida espiritual. En todo esto, pues, se tiene cierta cuasi generación espiritual o moral. Así pues, en el primer estadio, el consentimiento de la Virgen en la Encarnación es verdadera concepción espiritual, en cuanto que es acto formalmente maternal, que incoa la generación de Cristo místico; y en el segundo estadio, la compasión de la Virgen en el Calvario es un verdadero parto espiritual, en cuanto que es acto formalmente maternal, por el que el género humano renace en Cristo, por la completa incorporación a El.

 

 Articulo  II

De la mediación universal en general

 

143. Por el mismo hecho de que la B.Virgen es madre espiritual de los hombres, y en tanto en cuanto es tal madre, se debe decir medianera, puesto que las cosas que son de Dios las lleva a los hombres, y las que son de los hombres las lleva a Dios. Aquello, en cuanto que regenera a los hombres para la vida divina; esto, en cuanto otorga su consentimiento maternal en nombre del género humano. Por tanto hay que tratar ahora de la existencia y verdad de esta mediación mariana.

 

TESIS 8. LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA SE DICE Y ES EN SENTIDO PROPIO MEDIANERA.

 

144. Nociones. MEDIANERA se dice, en SENTIDO PROPIO, la mujer que intercede entre dos personas para unirlas, por el hecho de que lo que es de una, lo lleva a la otra. Medianera fundamentalmente y en acto primero es la mujer que tiene una dignidad y excelencia tal, que es constituida intermedia entre uno y otro extremo, distinta por tanto del uno y del otro y por ella participando de los dos (mediación ontológica). Medianera formalmente y en acto segundo, es la mujer que ejerce el acto de unir los extremos, llevando los bienes del uno al otro (mediación moral).

 

La mediación puede ser principal y participada: aquélla es por virtud propia del mediador; ésta, por virtud recibida del mediador principal.

 

Decimos que la B.Virgen María tiene el oficio de medianera ante Dios, con mediación participada y subordinada a la mediación de Cristo. Pues bien, esta mediación de la Virgen no es simplemente necesaria para reconciliar a los hombres con Dios, sino únicamente por la voluntad de Dios que quiere asociarla al único Mediador principal, necesario y suficientísimo.

 

Entre tanto nada decimos de los actos con los que María ejerció y ejerce esta mediación. Porque de éstos se habrá de hablar en los siguientes artículos. Pero la mediación ontológica de María parece que se ha de situar en su una y otra maternidad, divina y espiritual.

 

145. Adversarios. 1)  Los Protestantes, que urgen las palabras de S.Pablo: Uno es el mediador de Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús (1 Tim 2,5).

 

2) Lo cual después lo renovaron más vehemente los Jansenistas; principalmente ADAM WINDENFELDT, que no admite ninguna otra mediación de María sino su oración por nosotros.

 

3) A algunos autores católicos desagradó el título de Medianera.

 

146. Doctrina de la Iglesia. Como en los siguientes artículos se han de presentar muchos documentos, ahora aduciremos únicamente los más generales.

 

PÍO IX: "Poderosísima Medianera y Conciliadora de todo el orbe de la tierra ante su Unigénito Hijo" (Bula "Ineffabilis": CL 6,843).

 

LEÓN XIII: "Te rogamos, Conciliadora de nuestra salvación, tan poderosa como clemente" (Encícl. "Iucunda Semper": AAS 27,182). "Hásela llamado, entre otros muchos nombres nuestra Señora, nuestra Medianera (S.Bernardo, Serm. 2 en el Adven. del Señor, n.5), la Reparadora del mundo (S.Tarsio, Discurso de la Presentación de la Madre de Dios); la Dispensadora de las gracias de Dios (en el Oficio de los Griegos, 8 de Diciembre, Theotoquion, después de la oda 9)" (Encícl. "Adiutricen populi": ASS 28,130s). "Sirviéndonos de la poderosa y gratísima Virgen santísima como Conciliadora" (Encícl. "Divinum illud munus": ASS 29,658). "Es muy cierto, lo confesamos, que el nombre y oficio de perfecto Conciliador no dice perfectamente bien sino con Cristo, pues El sólo, hombre y Dios a un tiempo, reconcilió el linaje humano con el Padre soberano... Empero, como enseña el Angélico, si no hay dificultad que otros, en cierto sentido, puedan llamarse mediadores entre Dios y los hombres, en cuanto que cooperan a la unión del hombre con Dios, disponiéndole y siendo instrumentos suyos para ella (Sto.Tomás, 3 q.26 a.1), como son los ángeles y los santos, los profetas y los sacerdotes de entrambos testamentos, evidentemente dice bien con la Virgen excelsa, y por cierto con más esplendidez, prerrogativa tan gloriosa. Pues absolutamente nadie puede pensar que haya existido o pueda existir alguien que se pueda parangonar con Ella en el trabajo de reconciliar a los hombres con Dios... Ella es de quien nació Jesús, su Madre verdadera, y por esto precisamente digna y gratísima Medianera ante el Mediador" (Encícl. "Fidentem piumque": ASS 29,206).

 

S.PÍO X: "Por razón de esta sociedad de dolores y de angustias, ya mencionada, entre la Madre y el Hijo, se ha concedido a la augusta Virgen que sea poderosísima Medianera y Conciliadora de todo el orbe ante su Unigénito Hijo" (Pío IX en la Bula "Ineffabilis")(Encícl. "Ad diem illum": ASS 36,454).

 

BENEDICTO XV instituyó la fiesta de la B.Virgen María Medianera de todas las gracias.

 

PÍO XI: "Nos confiamos a su intercesión con Cristo, que siendo el único Mediador entre Dios y los hombres (1 Tim 2,5), quiso asociarse a su Madre como abogada de los pecadores, dispensadora de la gracia y Medianera" (Encícl. "Miserentissimus Redemptor": AAS 20, 1928, 178). "Interpuesto el patrocinio de la Virgen Madre de Dios, Medianera de todas las gracias" (Encícl. "Caritate Christi compulsi: AAS 24, 1932, 192).

 

147. En estos textos se dice:

 

a) Medianera;

b) Medianera ante su Hijo el Mediador;

c) Medianera entre Dios y los hombres.

 

Y se explica su mediación, distinta de la común mediación de los Santos, porque se funda en su maternidad, en la especial colaboración que aportó a la reconciliación de los hombres, en la asociación con Cristo Mediador, que recibió de El, en la comunión moral de las pasiones y dolores.

 

Valor dogmático. Que la B.Virgen María es Medianera en algún sentido verdadero, y esto por un título completamente especial sobre todos los Santos, es de fe por el magisterio ordinario. Que con rectitud se usa el título de Medianera, es cierto por el multíplice uso de los Romanos Pontífices y de la Liturgia; y no es lícito dudar de esto.

 

148. Se prueba por la tradición. 1) Los Santos Padres, los escritores eclesiásticos y los teólogos más antiguos usan el título de Medianera. Y ciertamente llaman a María:

 

a) Medianera, medianera nuestra, medianera de los hombres, de todo el mundo, del género humano, mediadora de la gracia, de la salvación. Así S.EFREN, S.EPIFANIO, ANTIPATER BOSTRENSIS, S.ANDRES CRETENSE, S.TARASIO, ISIDORO TESALONICENSE, S.ANSELMO, AEDMERO, S.BERNARDO, ADAMUS SCOTUS, GUILLERMO PARISIENSE, S.ALBERTO MAGNO, S.TOMAS, GERSON, DRIEDO, SALMERON, SUAREZ, CONTENSON, S.ALFONSO MARIA DE LIGORIO.

 

b) Medianera entre Dios y los hombres, de Dios y de los hombres. Así S.EFREN, BASILIO SELECIENSE, GUILLERMO PARISIENSE, S.ALBERTO, S.LORENZO JUSTINIANO.

 

c) Medianera ante el Mediador, ante el Hijo, entre los hombres y Cristo, entre el reo y el juez, entre Cristo y la Iglesia. Así S.JUAN DAMASCENO, S.ANSELMO, S.BERNARDO, PEDRO BLESENSE, S.BUENAVENTURA, S.ALBERTO.

 

2) También otros títulos usan los Santos Padres, que significan la misma realidad. Así v. gr., conciliadora, que alimenta la reparación, instauradora de la arruinada misericordia, recuperadora del orbe perdido, reparadora, salvadora nuestra, etc.

 

3) La misma doctrina la exponen bajo las metáforas de acueducto, cuello, camino, escala, puente, nave, puerta.

 

4) Muchas veces aparece el título de Medianera y la misma doctrina en los himnos latinos de la Edad Media.

 

149. Razón teológica. a) María tiene la mediación ontológica. Dista de Dios, porque simplemente es persona humana; dista de los hombres porque por la maternidad divina toca los límites de la divinidad. Por otra parte también participa de Dios, porque por esta divina maternidad pertenece a la familia divina; participa de los hombres, porque por la maternidad espiritual pertenece a la nueva familia humana sobrenatural, cuya cabeza es Cristo.

 

b) María ejerce la mediación moral. Lo probaremos expresamente en los siguientes artículos. Ahora baste decir que Ella llevó Cristo a los hombres, y que su intercesión, por dignidad y gracia singular, es completa­mente especial.

 

150. Objeciones. 1. Según S.Pablo uno solo es el Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús (1 Tim 2,5). Luego se excluye la mediación de María.

 

        Respuesta 1º. Luego se excluye la mediación de los santos (cf. D 984). 21. Distingo el antecedente: Uno solo es el Mediador principal e independiente, concedo el antecedente; secundario y subordinado, niego el antecedente.

 

2. Pero el texto del Apóstol excluye simplemente otro mediador. Porque del mismo modo dice un solo Mediador, como dice un solo Dios. Es así que así se excluye simplemente otro Dios. Luego también se excluye simplemente otro Mediador.

 

Niego la paridad. Porque "Dios" es nombre de naturaleza, "Mediador" es nombre de función. No hay por tanto que admirarse de que la naturaleza divina no pueda ser participada de tal manera que haya otro Dios, lo que en sí mismo implica contradicción, y en cambio pueda participarse la función de Mediador de modo secundario y subordinado.

 

3. La Mediación de María, o es del mismo orden que la mediación de Cristo o del mismo orden que la mediación de los santos. Si lo primero, no se da "un solo Mediador"; si lo segundo, nada especial se dice de María. Luego no se ha de afirmar su especial mediación.

 

Ponemos un tercer término. La Mediación de María es mediación especial de orden intermedio. Porque es simplemente de diverso orden que la mediación de Cristo, puesto que es participada de ésta y subordinada ella. Pero es también de diverso orden simplemente que la mediación de los santos, puesto que procede de una persona que tiene dignidad de orden más elevado, y se ejerce con causalidad y amplitud completamente diferente, como veremos.

 

151. Escolio 1. Doble aspecto de la mediación mariana. Hemos visto, tanto en la doctrina de los SS.Pontífices como en los documentos de la tradición, que la B.Virgen se llama del mismo modo Medianera ante el Mediador y Medianera ante Dios. La razón puede ser que la B.Virgen es intermedia, ya entre su Hijo y los hombres, ya entre los hombres y Dios. Son sin embargo diversos aspectos de una idea y la misma mediación. El primer modo de hablar significa el aspecto de la mediación de María respecto a Cristo, a saber de la Madre respecto al Hijo. El segundo modo de hablar significa el aspecto de la mediación de María para con Dios, a saber de asociada con el Redentor para con Dios ofendido. El primer aspecto parece que se ejerce más en la intercesión y distribución de las gracias; el segundo principalmente en la corredención.

 

152. Escolio 2. La B.Virgen María, Medianera de los ángeles. Es claro que esta cuestión se ha de resolver de modo distinto por los teólogos, según las diversas sentencias del fin primero de la Encarnación. Pero también en la sentencia tomística hay que decir que la B.Virgen es Medianera de los ángeles, en cuanto que obtiene en virtud de la Encarnación algo especial para ellos.

 

Articulo  III

De la corredención

 

153. Hemos hablado hasta ahora de la maternidad espiritual y de la mediación universal en general. Ahora pretendemos tratar de la corredención y distribución de las gracias, que son dos aspectos particulares tanto de la maternidad espiritual, como de la mediación. De la mediación, porque, como de Cristo escribió Sto.Tomás (3 q.26 a.2) Cristo se dice con toda verdad Mediador, porque une los hombres con Dios "satisfaciendo e intercediendo por los hombres" de modo semejante, guardada siempre la debida proporción, diremos de la B.Virgen. Y de la maternidad espiritual, porque es propio de María hacer una y otra cosa "maternalmente", a saber, engendrando los hombres a la vida divina, ya sea en el estadio de la realización de la redención, ya en el estadio de la aplicación de la redención. En este artículo, pues, trataremos de la primera actuación de la mediación y maternidad espiritual, que es la corredención.

 

Sobre esta cuestión hay que tratar de tres problemas:

 

Primero: si de hecho la B.Virgen fue asociada al Redentor en la realización de la obra de la redención.

 

Segundo: dónde en la vida de la B.Virgen se encuentra la realización histórica de esta cooperación.

 

Tercero: cómo se concibe y explica teológicamente en concreto esta cooperación.

 

Esto lo propondremos en otras tantas tesis.

 

TESIS 9. LA B.VIRGEN MARÍA FUE ASOCIADA A CRISTO REDENTOR EN LA REALIZACIÓN DE LA OBRA DE LA REDENCIÓN Y POR TANTO ES LLAMADA CON TODA RAZÓN CORREDENTO­RA.

 

154. Nociones. LA OBRA DE LA REDENCIÓN: a saber, el conjunto de las acciones con las que el género humano fue liberado de la servidumbre del demonio. La Redención tomada adecuadamente comprende un doble estadio:

 

Primero: en el que el Redentor realiza en su vida terrena los actos redentores, a los que se debe el perdón de los pecados y la restitución de la vida divina en favor de todo el género humano; entre estos actos sobresale el sacrificio cruento de la propia vida en la Cruz. Esto suele llamarse redención objetiva.

 

Segundo: en el que los méritos de la pasión y muerte del Redentor (o redención objetiva) se aplican a cada uno de los hombres en el decurso de los siglos. Esta suele llamarse redención subjetiva.

 

Hablamos ahora únicamente del primer estadio, o de la redención objetiva.

 

FUE ASOCIADA A CRISTO REDENTOR: Participó con El en la obra de la redención. La asociación de María con el Redentor se puede pensar en un doble sentido:

 

1º. Meramente maternal: a saber, con la que María ofreció al Redentor las cosas que son propias del cargo y oficio de una madre.

 

2º. Ultramaternal: a saber, con la que María se une además con el Redentor en la realización de la misma obra redentora.

 

Hablamos de esta segunda asociación. La cual, sin embargo, se entiende no solamente de cierta presencia cuasi privada en el sentido histórico de la redención objetiva, sino de la asociación oficial pretendida y decretada por Dios. Ahora se ha de probar esta función oficial de la B.Virgen.

 

155. Sentencias. 1º. Algunos teólogos más recientes negaron una asociación de María con el Redentor que sea ultramaternal en el estadio de la redención objetiva.

 

Más comúnmente los teólogos actuales afirman esta asociación, aunque se diferencian bastante entre sí en la explicación ulterior de este hecho, como veremos.

 

156. Doctrina de la Iglesia.  1) PÍO IX: "Así como Cristo, Mediador de Dios y de los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clavó triunfalmente en la cruz, así la santísima Virgen, unida a El con apretadísimo e indisoluble vínculo, hostigando con El y por El eternamente a la venenosa serpiente, y triunfando de la misma en toda línea, trituró la cabeza de ésta con su pie inmaculado" (Bula "Ineffabilis": CL 6,839).

 

2) LEÓN XIII: "Se asoció (María), con El, desde luego, a la dolorosa expiación de los crímenes del género humano" (Encícl. "Iucunda semper": ASS 27,178). "Después de haber sido cooperadora en la obra maravillosa de la redención humana, vino a ser para siempre la dispensadora de las gracias, frutos de esta misma redención, habiéndosele otorgado para ello un poder cuyos límites no pueden columbrarse" (Encícl. "Adiutricem populo": ASS 28,130). "Realmente, libre de la primera mancha la Virgen, elegida para Madre de Dios y, por esto mismo, hecha consorte de la salvación del género humano, tiene tanta gracia y potestad ante su divino Hijo, que ni la humana ni la angélica naturaleza la ha conseguido alguna vez mayor, o la puede conseguir" (Encícl. "Supremi Apostolatus": ASS 16,114; León XIII, todavía obispo de Perugia, usó ya el título de Correden­tora).

 

3) S.PÍO X: "Por esta comunión de dolores y voluntad entre María y Cristo, mereció Ella ser dignísimamente reparadora del orbe perdido y, por tanto, dispensadora de todos los dones que Jesús nos procuró con su muerte y con su sangre... Ella, sin embargo, puesto que aventaja a todos en santidad y en la unión con Cristo y fue asociada por Cristo a la obra de la salvación humana, nos merece de congruo, como dicen, lo que Cristo mereció de condigno" (D 1978a).

 

4) BENEDICTO XV: "De tal manera con Cristo paciente y muriendo padeció las penas, y casi murió con El, así abdicó los derechos maternos en su Hijo por la salvación de los hombres y para aplacar la justicia de Dios, cuanto a Sí pertenecía, inmoló a su Hijo de modo que se puede decir con razón, que Ella redimió con Cristo al género humano" (D 1978a, en la nota).

 

157. 5) PÍO XI: "Esta sentencia de los Doctores de la Iglesia... apoyase muy principalmente en que la Virgen Dolorosa participó con Jesucristo en la obra de la redención" (Epíst. Apost. "Explorata res est": AAS 15, 1923, 104). "La Virgen María, ofreciéndose junto a Cristo como víctima, fue también y es piadosamente llamada Reparadora por la misteriosa unión con Cristo y por su gracia absolutamente singular" (Encícl. "Miserentissimus Redemptor": AAS 20, 1928, 178). "Puesto que la augusta Virgen, concebida sin la primera mancha, ha sido elegida Madre de Cristo, para ser hecha consorte en la redención del género humano" (Ep."Auspica­tus profecto": AAS 25, 1933, 80).

 

6) PÍO XII: "Ella [María] fue la que... estrechísimamente siempre unida con su Hijo... Lo ofreció... al mismo en el Gólgota por todos los hijos de Adán" (Encícl. "Mystici corporis": AAS 35, 1943). "Principalmente haya que traer a la memoria que ya desde el siglo II la Virgen María es propuesta por los Santos Padres como nueva Eva al nuevo Adán, aunque sometida, estrechísimamente unida en aquella lucha contra el enemigo del infierno, que como en el Protoevangelio se da a conocer de antemano se había de llegar a la plenísima victoria del pecado y de la muerte, que siempre en los escritos del apóstol de las gentes se unen entre sí... Por tanto, la augusta Madre de Dios, por uno y el mismo decreto de predestinación misteriosamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad... compañera generosa del Divino Redentor, que obtuvo un triunfo pleno del pecado y de sus consecuencias..." (Bula "Munificientissimus Deus": AAS 32, 1950). "Con todo, debe ser llamada Reina la Virgen María Beatísima, no sólo por razón de su maternidad divina, sino también porque, por voluntad divina, tuvo parte excelentísima en la obra de nuestra eterna salvación. Ahora bien, en la realización de la obra redentora, la B.Virgen María se asoció íntimamente a Cristo... Si María fue asociada por voluntad de Dios a Cristo Jesús, principio de la salud, en la obra de la salvación espiritual y lo fue de modo semejante a aquel con que Eva fue asociada a Adán, principio de muerte, de manera que se puede afirmar que nuestra redención se efectuó según una cierta recapitulación (S.IRENEO, Adv. haer. V. 19,1 PG 7,1175 B), en la cual el género humano, sujeto a la muerte por causa de una virgen, se salva también por medio de la Virgen; si además se puede decir del mismo modo que esta gloriosísima Señora fue escogida para Madre de Cristo principalmente para ser asociada a la redención del género humano (PIO XI Ep. "Auspicatus profecto": AAS 25, 1933, 80)... se podrá legítimamente concluir que como Cristo, nuevo Adán, es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios, sino también por ser Redentor nuestro, así, con una cierta analogía, se puede igualmente afirmar que la B.Virgen es Reina, no sólo por ser Madre de Dios, sino también porque, como nueva Eva, fue asociada al nuevo Adán" (Encícl. "Ad coeli Reginam": AAS 46, 1954, 633‑635). "Ha sido voluntad del mismo Dios que en la obra de la Redención humana la Santísima Virgen María estuviese inseparablemente unida con Cristo, ya que nuestra salvación es fruto de la caridad de Jesucristo y de sus padecimientos asociados íntimamente al amor y a los dolores de su Madre" (Encícl. Haurietis aquas": AAS 48,1958,352).

 

158. Nota acerca de estos textos:

 

a) Constantemente se afirma cierta asociación existente entre María y el Redentor.

 

b) La cual se dice que consiste en llevar a cabo la misma obra de la redención: "colaboradora para realizar el sacramento de la redención" (León XIII); "consorte de la salvación del género humano" (Benedicto XV),"y participó en la obra de la redención" (Pío XI). "Consorte de la redención del género humano" (Pío XI), "en aquella lucha contra el enemigo del infierno" (Pío XII), "en realizar la obra de la Redención" (Pío XII), "en llevar a cabo la obra de la Redención" (Pío XII).

 

c) Se distingue de la redención meramente subjetiva, lo que es patente en muchas de estas expresiones. Pero además expresamente hacen mención de dos estadios León XIII, Pío X, Benedicto XV, Pío XI; más aún, del uno concluyen el otro.

 

d) Se distingue del puro oficio de Madre del Redentor: "escogida como Madre de Dios y por esto mismo hecha consorte en la salvación del género humano" (León XIII); "para esto ha sido elegida Madre de Cristo para ser hecha consorte en la redención del género humano" (Pío XI, citado también por Pío XII). La maternidad divina y la asociación al Redentor se comparan a la unión hipostática y a la obra redentora de Cristo" (Pío XII).

 

e) El carácter oficial de esta asociación con el Redentor se urge principalmente donde se trata de la nueva Eva. (PÍO XII).

 

Valor dogmático. La tesis es doctrina católica cierta, propuesta constantemente durante un siglo íntegro por todos los Sumos Pontífices de toda la Iglesia.

 

159. Se prueba por la sagrada Escritura. Gen. 3,15. Se preanuncia allí la obra de la redención que se ha de realizar por Cristo. Es así que en el mismo texto a Cristo se asocia María en orden a una y la misma obra; luego María hará con Cristo la obra de la redención.

 

La mayor es clara, la menor se prueba: Hay enemistades entre la serpiente y su descendencia por una parte, y entre María y Cristo por otra. Es así que de este modo es la asociación de María con Cristo en la misma lucha y en el mismo triunfo. Luego.

 

160. Se prueba por la tradición. a)  En los Padres, ya desde el principio, aparece la doctrina de la asociación de María con Cristo en esta obra bajo el paralelo Eva-María; cuya fórmula general puede ser: "La muerte por Eva, la vida por María" (S.JERONIMO, Epist. 22,105: ML 22,408). Así S.JUSTINO (R 141), S.IRENEO (R 224), TERTULIANO (R 358), S.AGUSTIN (R 1578). Términos semejantes tienen S.CIRILO JEROSOLIMITANO, S.EPIFANIO, S.JERONIMO, S.PEDRO CRISOLOGO, S.JUAN DAMASCENO, etc.

 

Esta doctrina, que tan antiguamente aparece en los escritos de los Padres, se ha de decir que se une con la revelación. Porque tiene origen en Gen 3,15 (S.Ireneo, S.Justino, Bula "Munificentissimus"), en el Ap 12 (S.Ireneo), en la doctrina de S.Pablo del segundo Adán (S.Ireneo).

 

b) En la Edad Media enseñaron el mismo paralelismo S.BERNARDO, PEDRO BLESENSE, S.BUENAVENTURA y principalmente Ps.ALBERTO MAGNO, de quien son entre otras estas palabras: "Aquélla los engendró a todos para la muerte, ésta para los cielos..., aquélla, principio de mortalidad; ésta, principio de regeneración... aquélla, ocasión de perdición para su marido; ésta, ayuda de redención para el varón". Lo mismo aparece frecuentemente en himnos latinos, como por ejemplo, el Himno "Ave Maris Stella" (S.VIII‑IX).

 

c) Especialmente hay que recordar en el siglo X a JUAN DE GEOMETRA, quien propuso claramente la doctrina de la asociación de María con el Redentor en la obra de la salvación, principalmente en la pasión. También a ARNOLDO CARNOTENSE en el siglo XII.

 

d) La misma asociación de la Virgen la urge en el siglo XV JUAN SEGOVIA para probar su inmunidad del pecado original. Tendencia que después fue más desarrollada en el siglo XVI por AMBROSIO CATARINO y en el siglo XVII por varios teólogos españoles (principalmente por F.Q.SALAZAR), que de ahí concluyeron la inmunidad incluso del débito del pecado.

 

e) Además de otros términos, como "coadjutora para la redención del mundo" (RICARDO DE S.LORENZO),"ayudadora de la redención" (Ps.ALBERTO MAGNO, S.ANTONINO); muchas veces aparecen el de "Redentora" y "Corredentora". Y ciertamente entre los términos citados prevalece el de Redentora en los siglos XV, XVI y hasta el fin del XVII; hacia 1670 el uso de la palabra "Corredentora" se hace más frecuente que el otro término; el cual poco a poco llegó a ser casi exclusivo y desde la mitad del siglo XIX aparece abundantísimamente. "Corredentora" era llamada ya la Virgen hacia el siglo XV: "Para que compadeciendo con el Redentor ‑ cautivado el transgresor ‑ Tú fueras Corredentora". De modo semejante hablan Salmerón (1585); en el siglo XVII, Nigido, Frangipane, P.Rafael, agustino; Lorenzo da Ponte, B. de los Ríos, Miechow, Pinto Ramírez, Salazar, Vulpes, Celada, Guevara, Quirós, Peñalosa, Valverde, Castronovo, Vega, Nieremberg, Urrutigoyti, Latio, Ortega, Marracci, B. de Riez, Neercassel, Dubois, Henneguier, Mariano de S.Jacobo, Grenier, Berlendo, Reichenberger, Vieira; en la primera mitad del siglo XVIII, A.Pérez, Sera, Medrano, Strozzi, Houdry, Van Ketwight, Calderón, Montalbán, Aguilar, León y Gómez, Siuri, Card. Orsini (Benedicto XIII), Del Moral, Lossada, Rippel, Echeverz, M. González, Pepe.

 

161. Escolio. El título "Corredentora". A algunos teólogos actuales desagrada el título de "Corredentora". En lo cual hay que distinguir dos cosas: la legitimidad teológica de este título y su oportunidad.

 

a) En cuanto a la legitimidad nótese lo siguiente:

 

1º Este título no es nuevo, sino que está comprobado por el uso de muchos siglos, como hemos dicho.

 

2º Fue impugnado por los Jansenistas; contra los cuales lo defendieron Neercassel, Dubois, Henneguier, Mariano de S.Jacobo, Grenier y después S.Alfonso M. de Ligorio. También lo defendieron los teólogos de la Universidad Parisiense el 1698.

 

3º Se lee en algunos documentos de la Curia Romana: "Para que el culto de la misma Virgen Dolorosa se aumente y la piedad de los fieles y el sentimiento de gratitud se fomente más y más para con la misericordiosa Corredentora del género humano..." (Decr. de la S.C. de Ritos: ASS 41, 1908, 409)."Hay a quienes el amor piadoso para con la sumamente Bienaventurada entre las vírgenes les llena de gozo de tal modo, que no pueden nunca nombrar a Jesús sin que le acompañe el glorioso nombre de su Madre, nuestra Corredentora, la Bienaventurada María". El año 1914 la Congregación del Santo Oficio enriqueció con indulgencias la oración en que se dice: "(el que ora) bendice vuestro santo nombre, bendice vuestras prerrogativas sublimes de verdadera Madre de Dios, siempre Virgen, concebida sin mancha de pecado, de corredentora del linaje humano".

 

4º Es usado más de una vez por Pío XI en sus alocuciones acerca del año jubilar de la Redención. Así el 30 de Noviembre de 1933, el 25 de Marzo de 1934, y principalmente el 28 de Abril de 1935, en la cual se incluye la oración: "Oh Madre de Piedad y misericordia, que asististe al lado de Tu Hijo dulcísimo, que consumada la Redención del género humano en el ara de la cruz, compaciente y Corredentora...". También por un breve Apostólico del 20 de Julio de 1925, aprueba y enriquece con indulgencias la oración en que se dice a la Virgen: "Re­cuerda también que en el Calvario quedaste constituida Corredentora, cooperando con la crucifixión de tu corazón a la salvación del mundo, juntamente con tu Hijo crucificado...".

 

5º Pío XII no parece que lo usase sino quizás una vez, en el año 1949, dirigiéndose al Director General de las Congregaciones Marianas; sin embargo el texto no es del todo seguro. El prefirió la fórmula "Asociada al Redentor". Sin embargo, en el mes de diciembre de 1949 aprobó la nueva edición reconocida del Enquiridio de las Indulgencias, en la cual se contienen las dos oraciones citadas, que por tanto se aprueba que sean rezadas por el pueblo cristiano aún ahora.