Altar

"Hablando de la Eucaristía, S. Ireneo dice, que Dios no manda, como al antiguo pueblo, hacerle continuamente y sin interrupción nuestras ofrendas sobre el Altar, aunque no haya necesidad. Ireneo. Bergier. Tomo 1, p. 191.)"

"Orígenes habla de los fieles que hacían regalos para el adorno de las Iglesias y de los Altares. (Homil. 10, sobre Josué, Bergier, T. 1, 191.)"

"San Cipriano opone la Iglesia al capitolio, y los altares del Señor a los altares de los ídolos. (Epis. 55, a Comelio, Bergier, idem, idem.)

"Eusebio habla de una Iglesia y de un altar en la ciudad de Cesarea, bajo el imperio de Galiano; por consiguiente a mediados del siglo tercero. (Eusebio, Histor. Eclesiást., lib. 7, c. 15. Bergier, Tomo 1, 191.)"

"Este Santo Altar a que asistimos, es por su naturaleza una piedra común... Mas después que se consagró para el culto, y recibió la bendición, es una mesa santa y un altar inmaculado, que solo lo Sacerdotes, y éstos con veneración deben tocar. El pan también e primero un pan común; pero ya misteriosamente sacrificado, se hace el cuerpo de Cristo y se llama así. (S. Greg. de Nisa, de Bapt. Chr sent. XVII, adic. Tric. T. 4, p. 363.)"