CASTIDAD

 

Citas de la Sagrada Escritura

 

1. Pureza de corazón

 

Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Mt 22, 37.

 

Dichosos los limpios de corazón, porque ellos veran a Dios. Mt 5, 8.

 

Dame, hijo mio, tu corazón, y pon tus ojos en mis caminos. Prov 23, 26.

 

2. El celibato apostó1ico

 

En verdad os digo, ninguno hay que haya dejado casa o padre, o hermanos o esposa o hijos, por amor del Reino de Dios, que no reciba mucho mas en este siglo y en el venidero la vida eterna. Lc 18, 29-30.

 

3. Valor de esta virtud

 

Pues habeis de saber que ningun fornicarlo, o impuro, o avaro, que es como adorador de idolos, tendra parte en la heredad del reino de Cristo y de Dios. Ef 5, 5.

 

Fuisteis comprados a gran precio. Glorificad, pues, a Dios y llevadle en vuestro cuerpo. I Cor 6, 20.

 

No tiene precio la mujer casta. Eclo 26, 20.

 

El cuerpo no es para la fornicaci6n, sino para el Sehor. I Cor 6, 13.

 

¿No sabeis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?. I Cor 6, 15.

 

Huid de la fornicacion. ¿Por ventura no sabeis que vuestros cuerpos son miembros del Espiritu Santo?. I Cor 6, 18-19.

 

No querais cegaros: ni los fornicarios... ni los adulteros, ni los impudicos... han de poseer el reino de Dios.

I Cor 6, 9-10.

 

Bien manifiestas son las obras de la carne: adulterio, fornicacion, deshonestidad, lujuria [...], sobre las cuales os prevengo, como ya tengo dicho, que los que tales cosas hacen no alcanzaran el reino de Dios. Gal 5, 19-21.

 

En orden a los cobardes [...] y deshonestos [...], su suerte sera en el lago que arde con fuego y azufre.

Apoc 21, 8.

 

4. Amar la castidad

Por lo cual, ceñíos los lomos de vuestra mente y, viviendo sobriamente, tened vuestra esperanza completamente puesta en la gracia que os ha traido la revelacion de Jesucristo. I Pdr I, 43.

 

No fornicaras 1...]. No desearas la mujer de tu prójimo. Ex 20, 1417.

 

La fornicacion y toda especie de impureza [...] ni aun se nombre entre vosotros, como corresponde a santos. Ef 5, 3.

 

Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificacion: que os abstengais de la fornicacion; que sepa cada uno usar de su propio cuerpo santa y honestamente. I Tes 4, 3-4.

 

Habeis oido que se dijo a vuestros mayores: No fornicaras. Yo os digo mas: cualquiera que mirare a una mujer con mal deseo hacia ella, ya peco en su corazon. Mt 5, 27-28.

 

Bien manifiestas son las obras de la carne; las cuales son: adulterio, fornicacion, deshonestidad, lujuria [...]. Col 5, 19.

 

Haced morir en vosotros la fornicacion, la impureza, la lascivia, los malos deseos [...] Lejos de vuestra boca toda palabra torpe. Col 3, 5-8.

 

Quien desechare a su mujer y tomare otra, comete adulterio. Y si la mujer se aparta de su marido y toma otro es adultera. Mc 10, 1112; Mt 19, 9.

 


SELECCION DE TEXTOS

 

Pureza de corazon y santidad

 

824 El fin ultimo de nuestro camino es el reino de Dios; pero nuestro blanco, nuestro objetivo inmediato es la pureza del corazon. Sin ella es imposible alcanzar ese fin (CASIA NO, Colaciones, 1, 4).

 

825 Oisteis que fue dicho a los antiguos: No adulteraras. Pues yo os digo que todo aquel que pusiese los ojos en una mujer para codiciarla, ya cometio adulterio en su corazon con ella. La justicia menor prohibe cometer adulterio mediante la union de los cuerpos; mas la justicia mas perfecta del reino de los cielos prohibe cometerlo en el corazon. Yquien no comete adulterio en el corazon, mucho mas facilmente cuida de no cometerlo con el cuerpo (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermon de la Montafla, 1, 23).

826 No se alcanza de golpe la perfeccion por solo desprenderse y renunciar a todas las riquezas y despreciar los honores, si no se añade esta caridad que el Apostol describe en sus diversos aspectos. En efecto, ella consiste en la pureza de corazon. Porque el no actuar con frivolidad, ni buscar el propio interes, ni alegrarse con la injusticia, ni tener en cuenta el mal, y todo lo demas, ¿que otra cosa es sino ofrecer continuamente a Dios un corazon perfecto y purisimo, y guardarlo intacto de toda conmocion de las pasiones? (CASIANO, Premiere Conference, 6-7. En Sources chretiennes, 42, Le Cerf, 1955, p. 84).

827 No es pequeño el corazon del hombre capaz de abarcar tantas cosas. Si no es pequeño y si puede abarcar tantas cosas, se puede preparar en el un camino al Señor y trazar una senda derecha por donde camine la Palabra, la Sabiduria de Dios. Prepara un camino al Señor por medio de una buena conciencia, allana la senda para que el Verbo de Dios marche por ti sin tropiezos y te conceda el conocimiento de sus misterios y de su venida (ORIGENES, Hom. 21 sobre S. Lucas).

 

Sin la santa pureza no se puede contemplar a Dios

828 ¿Quieres ver a Dios? Escuchalo: bienaventurados los de corazon limpio, porque ellos veran a Dios. En primer lugar piensa en la pureza de tu corazon; lo que veas en el que desagrada a Dios, quitalo (SAN AGUSTIiN, Sermon sobre la Ascension del Señor, 2).

829 ¿Y que cosa mas cercana al hombre que su corazon? Alla, en el interior, es donde me han descubierto todos los que me han encontrado. Porque lo exterior es lo propio de la vista. Mis obras son reales y, sin embargo, son fragiles y pasajeras; mientras que yo, su Creador, habito en lo mas profundo de los corazones puros (ANONIMO DEL SIGLO XIII, Meditacion sobre la Pasion y Resurreccion de Cristo, 38: PL 184, 766).

830 Ninguna virtud es tan necesaria como esta (la castidad) para ver a Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 15).

 

831 Con toda razon se promete a los limpios de corazon la bienaventuranza de la vision divina. Nunca una vida manchada podre contemplar el esplendor de la luz verdadera, pues aquello mismo que constituira el gozo de las almas limpias sera el castigo de las que esten manchadas (SAN LEON MAGNO, Sermon 95, sobre las bienaventuranzas).

 

832 Dios se deja contemplar por los que tienen el corazon purificado (SAN GREGORIO DE NISA, Hom. 6, sobre las bienaventuranzas).

 

833 Los placeres de la carne, como crueles tiranos, despues de envilecer al alma en la impureza, la inhabilitan para toda obra buena (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las virgenes, 1, 3).

 

834 Aunque los ciegos no vean, no por eso deja de brillar la luz del sol [...]. El hombre debe tener un alma pura como un brillante espejo. Una vez que la herrumbre empa~Sa el espejo, el hombre no puede contemplar en el el nitido reflejo de su rostro. Del mismo modo, cuando el pecado se introduce en el hombre, imposibilita a este para ver a Dios [...] (S.Teófilo de Antioquía, Primer discurso a Autolico, 2, 7).

 

La pureza, intimamente relacionada con la humildad

 

835 No es suficiente el ayuno corporal para conquistar y conservar la castidad perfecta. Contra este espiritu impuro ha de proceder la contricion del corazon, junto con la oracion y la reflexion constante de las Escrituras. Hay que unir, ademas, el conocimiento de las cosas del espiritu y el trabajo, que tienen la propiedad de reprimir la inconstancia y veleidad del corazon. Y, sobre todo, es preciso haber echado solidos cimientos de humildad (CASIANO, Instituciones, 6, 1).

 

836 Asi como es imposible obtener la pureza si no nos cimenta- mos antes en la humildad, del mismo modo nadie puede llegar a la fuente de la verdadera ciencia si el vicio de la impureza permanece arraigado en el fondo del alma (CASIANO, Instituciones, 6, 18).

837 El que es casto en su cuerpo, no se glorie de ello: sepa que de otro le viene la perseverancia en este don (SAN CLEMENTE, Epfst. a los Corintios, 38, 2).

838 El sentimiento de altivez que podria producir en nosotros la guarda de una falsa pureza, si descuidaremos la humildad, seria peor que muchos pecados e ignominias. Y cualquiera que fuere el posible grado de perfeccion en este aspecto, esa soberbia seria causa de que perdiesemos todo el merecimiento de nuestra castidad (CASIANO, Colaciones, 4, 16).

 

Necesaria para ser apostol

839 La docilidad de los Magos a esta estrella nos invita a imitar su obediencia y nos impulsa, en la medida de nuestras posibilidades, a servir a esta gracia que llama a todos los hombres a Cristo. En efecto, quien lleva una vida recta e inmaculada dentro de la Iglesia, y gusta de los bienes de arriba mas que de los bienes terrenos (cfr. Col 3, 2), se asemeja, de algun modo, a una luz celeste. Mientras conserva en si mismo el resplandor de una vida santa, enseña a muchos, lo mismo que una estrella, el camino que conduce a Dios (SAN LEON MAGNO, Sermon 3 para la Epifania, 1, 2, 3, 5: PL 54, 244).

840 [...] sin ser (la pureza) la unica ni la primera (virtud), sin embargo actua en la vida cristiana como la sal que preserva de la corrupcion, y constituye la piedra de toque para el alma apostolica (J. EscR~vA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 175).

841 Comparo esta virtud a unas alas que nos permiten transmitir los mandatos, la doctrina de Dios, por todos los ambientes de la tierra, sin temor a quedar enlodados. Las alas —tambien las de esas aves majestuosas que se remontan donde no alcanzan las nubes—pesan, y mucho. Pero si faltasen, no habria vuelo (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 177).

 

Es consecuencia del amor

842 La pureza es exigencia del amor. Es la dimensi6n de su verdad interior en el corazon del hombre (JUAN PABLO II, Aud. gen. 3-X11-1980).

 

843 Donde no hay amor de Dios, reina la concupiscencia (SAN AGUSTIN, Enquiridio, 1 17).

 

844 (Si el pecado original rompió la armonia de nuestras facultades), la continencia nos recompone; nos vuelve a llevar a esa unidad que perdimos (SAN AGUSTIN, Confesiones, 10, 29).

 

845 La santa pureza no es ni la unica ni la principal virtud cristiana: es, sin embargo, indispensable para perseverar en el esfuerzo diario de nuestra santificacion y, si no se guarda, no cabe la dedicacion al apostolado. La pureza es consecuencia del amor con el que hemos entregado al Senor el alma y el cuerpo, las potencias y los sentidos. No es negacion, es afirmacion gozosa (J. ECRRVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 5).

 

El Espiritu Santo ejerce una accion especial en el alma que vive con delicadeza la santa pureza

 

846 El Espiritu Santo ejerce una accion especial en todos los hombres que son puros en sus intenciones y afectos (SAN BASILIO, Coment. sobre Isaias, 3).

 

847Quitame, Jesus, esa corteza roñosa de podredumbre sensual que recubre mi corazon, para que sienta y siga con facilidad los toques del Paraclito en mi alma (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 130).

 

Gula y lujuria ver tambien nn. 5051-5055.

 

848 Entre la gula y la lujuria existe un parentesco y una analogia peculiares (CASIANO, Colaciones, 5, 10).

 

849 La gula es la vanguardia de la impureza (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 126).

 

850 Mal se podre contener en la lujuria quien no corrija primero el vicio de la gula (CASIANO, Colaciones, 5, lO).

 

Especial necesidad de los medios sobrenaturales para vivir esta virtud

851 Cierto que para todo progreso en la virtud y para alcanzar el triunfo sobre un vicio cualquiera se necesita la gracia de Dios y es suya la victoria. Pero hay en la adquisicion de la pureza una gracia particular del Cielo, un don especial (CASIANO, Instituciones, 6, 6).

852 Para conservar la castidad no bastan ni la vigilancia ni el pudor. Es necesario tambien recurrir a los medios sobrenaturales: a la oracion, a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristia y a una ardiente devocion hacia la Santisima Madre de Dios (Pio XII, Sacra virginitas, 25-3-1954).

853 Que nadie piense que ha adquirido la castidad a base de su trabajo personal. Nadie puede vencer la inclinacion de la naturaleza; y por eso, cuando la mala inclinacion ha sido vencida, hemos de reconocer que ha habido una intervencion de Aquel que esta por encima (SAN JUAN CLIMACO, Escala del paraiso).

 

Belleza de la castidad

854 Es digna de ser amada la belleza de la castidad, cuyo paladeo es mas dulce que el de la carne, pues la castidad encierra un fruto muy suave y es la belleza sin mancha de los Santos. La castidad ilumina la mente y da salud al cuerpo (SAN ISIDORO, Sobre el bien supremo, II, l, 9).

 

Necesidad de la mortificacion. Otros medios

855 No paseis con ligereza por encima de esas normas que son tan eficaces para conservarse dignos de la mirada de Dios: la custodia atenta de los sentidos y del corazon; la valentia —la valentia de ser cobarde—para huir de las ocasiones; la frecuencia de los sacramentos, de modo particular la Confesion sacramental; la sinceridad plena en la direccion espiritual personal; el dolor, la contricion, la reparacion despues de las faltas. Y todo ungido con una tierna devocion a Nuestra Señora, para que Ella nos obtenga de Dios el don de una vida santa y limpia (J. ESCIRVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 185).

 

856 La castidad no se adquiere de una vez para siempre, sino que es el resultado de una laboriosa conquista y de una afirmacion cotidiana (PABLO Vl, Enc. Sacerdotalis coelibatus, 24-VI-1967, n. 73).

 

857 Si vemos asi la pureza como fruto y fuente de amor, la consolidaremos en nuestra vida, la amaremos y la custodiaremos en toda su maravillosa extension y grandeza: Dios nuestro Sehor nos pide la pureza de cuerpo, de corazon, de alma y de intencion. La pureza es una virtud fragil, o mejor, llevamos el gran tesoro de esta virtud en vasos fragiles—in vasis fictilibus—; por esto le hace falta una custodia prudente, inteligente y delicada. Pero para la custodia y para la defensa de esta virtud tenemos armas invencibles: las armas de nuestra humildad, de nuestra oracion y de nuestra vigilancia. (S. CANALS, Ascetica meditada, p. 97).

 

858 La pureza del alma esta en razon directa de la mortificacion del cuerpo. Ambas van a la par. No podemos, pues, gozar de la castidad si no nos resolvemos a guardar una norma constante en la temperancia (CASIANO, Instituciones, 5, 9).

 

859 (La penitencia) purifica el alma, eleva el pensamiento, somete la carne propia al espiritu, hace al corazon contrito y humillado, disipa las nebulosidades de la concupiscencia, apaga el fuego de las pasiones y enciende la verdadera luz de la castidad (SAN AGUSTIN, Sermon 73).

 

860 A la impureza debemos poner el remedio de la oracion. Como los ojos de los siervos estan pendientes de las manos de sus sehores, asi debemos mirar al Sehor Dios nuestro, hasta que tenga piedad de nosotros. Solo El es purisimo y solo El puede limpiar a quien ha sido concebido en pecado. Ademas, contra nuestros pecados instituyo el remedio de la Confesion, pues este Sacramento todo lo lava (SAN BERNARDO, Hom. en la festividad de todos los Santos, 1, 13).

861 Si queremos guardar la mas bella de todas las virtudes, que es la castidad, hemos de saber que ella es una rosa que solamente florece entre espinas; y, por consiguiente, solo la hallaremos, como todas las demas virtudes, en una persona mortificada (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre lapenitencia).

862 Dificilmente se refrenaran las pasiones ocultas y mas violentas de la carne, si [...] se es incapaz de mortificar siquiera un instante las delicias del paladar (CASIANO, Colaciones, 5, 11).

863 No se puede andar haciendo equilibrios en las fronteras del mal: hemos de evitar con reciedumbre el voluntario in causa, hemos de rechazar hasta el mas pequeho desamor; y hemos de fomentar las ansias de un apostolado cristiano, continuo y fecundo, que necesita de la santa pureza como cimiento y tambien como uno de sus frutos mas caracteristicos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 186).

 

El amor a la Virgen y la santa pureza.

864 Debemos profesar una ferviente devocion a la Santisima Virgen, si queremos conservar esta hermosa virtud; de lo cual no nos ha de caber duda alguna, si consideramos que ella es la reina, el modelo y la patrona de las virgenes. San Ambrosio llama a la Santisima Virgen seflora de la castidad; San Epifanio la llama princesa de la castidad, y San Gregorio, reina de la castidad [...] (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre la pureza).

865 Mas para guardar inmaculada y perfeccionar la castidad, existe ciertamente un medio, cuya maravillosa eficacia se halla confirmada continuamente por la experiencia de siglos: Nos referimos a una devocion solida y ardiente hacia la Virgen Madre de Dios. En cierto modo, todos los demas medios se resumen en esta devocion; porque todo el que vive sincera y profundamente la devocion mariana se siente ciertamente inclinado a vigilar, a orar, a acercarse al tribunal de la Penitencia y a la Eucaristia (Pio Xll, Sacra virginitas, 57)

 

866 La Virgen Santa Maria, Madre del Amor Hermoso, aquietara tu corazon, cuando te haga sentir que es de carne, si acudes a Ella con confianza (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 504).

 

La santa pureza y la Sagrada Eucaristia

 

867 Cuanto mas pura y mas casta sea un alma, tanto mas hambre tiene de este Pan, del cual saca la fuerza para resistir a toda seduccion impura, para unirse mas intimamente a su Divino Esposo: Quien come mi Carne y bebe mi Sangre, permanece en mi, y yo en el (LEON Xlll, Enc. Mirae caritatis, 28-V-1902).

 

Es virtud para todos

 

868 ¿Que quieres que hagamos? ¿Subirnos al monte y hacernos monjes? Y eso que decis es lo que me hace llorar: que penseis que la modestia y la castidad son propias solo de los monjes. No. Cristo puso leyes comunes para todos. Y asi, cuando dijo el que mira a una mujer para desearla (Mt 5, 28), no hablaba con el monje, sino con el hombre de la calle... Yo no te prohibo casarte, ni me opongo a que te diviertas. Solo quiero que se haga con templanza, no con impudor, no con culpas y pecados sin cuento. No pongo por ley que os vayais a los montes y desiertos, sino que seais buenos, modestos y castos aun viviendo en medio de las ciudades (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 7, 7).

 

869[...] cada uno en su sitio, con la vocacion que Dios le ha infundido en el alma—soltero, casado, viudo, sacerdote— ha de esforzarse en vivir delicadamente la castidad, que es virtud para todos y de todos exige lucha, delicadeza, primor, reciedumbre, esa finura que solo se entiende cuando nos colocamos junto al Corazon enamorado de Cristo en la Cruz (J. ESCRIVA DE BAEAGUER, Amigos de Dios, 184).

La castidad, sin la caridad, es <<lampara sin aceite>>

870 Aunque la castidad sobresalga de modo eminente, sin la caridad no tiene valor ni merito. La castidad sin la caridad es una lampara sin aceite (SAN BERNARDO, Trat. sobre costumbresy ministerios de los obispos, 3, 8).

 

Pecados y vicios que se originan de la lujuria

871 (La lujuria origina) la ceguera de espiritu, la inconsideracion, la precipitacion, la inconstancia, el egoismo, el odio a Dios, el apagamiento a este mundo, el disgusto hacia el mundo futuro (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia, 31, 45).

872 ¿No habeis visto a esos pacientes con paralisis progresiva, que no consiguen valerse, ni ponerse de pie? A veces, ni siquiera mueven la cabeza. Eso ocurre en lo sobrenatural a los que no son humildes y se han entregado cobardemente a la lujuria. No ven, ni oyen, ni entienden nada. Estan paraliticos y como locos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 181).

873 Especialmente el fuego de la lujuria prende en seguida alli donde halla el veneno de la ira, que es como su excitante inmediato (CASIANO, Instituciones, 6, 23).

874 Quien no sabe dominar su concupiscencia es como caballo desbocado, que en su violenta carrera atropella cuanto encuentra, y el mismo, en su desenfreno, se maltrata y hiere (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las virgenes, III, 5).

875 [...] Se sigue un doble acto desordenado. El primero hace referencia al fin, y es el egoismo, que busca un placer desordenado y es causa del odio a Dios, impidiendo, con la misma fuerza de la concupiscencia, el amor de Dios. El segundo hace referencia a los medios, y es la complacencia en la vida presente, en la que se encuentra el placer, junto con la desesperacion de la vida futura; pues quien no reprime los placeres carnales no se preocupa de adquirir los espirituales, sino que siente fastidio de ellos (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 2-2, q. 153, a. 5 c).

 

876 Son individuos infelices, y de nuestra parte—ademas de las oraciones por ellos—brota una fraterna compasion, porque deseamos que se curen de su triste enfermedad; pero, desde luego, no son jamas ni mas hombres ni mas mujeres que los que no andan obsesionados por el sexo (J. EsCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 179).

 

Crear un clima favorable a la castidad

 

877 Queremos en esta ocasion llamar la atencion de los educadores y de todos aquellos a quienes incumbe una especial responsabilidad en orden al bien comun de la convivencia humana, sobre la necesidad de crear un clima favorable a la educacion de la castidad, es decir, al triunfo de la libertad sobre el libertinaje, mediante el respeto del orden moral.Todo lo que en los medios modernos de comunicacion social conduce a la excitacion de los sentidos, el desenfreno de las costumbres, como cualquier forma de pornografia y de espectaculos licenciosos, debe suscitar la franca y unanime reaccion de todas las personas, solicitas del progreso de la civilizacion y de la defensa de los supremos bienes del espiritu humano. En vano se tratarla de buscar justificacion a estas depravaciones con el pretexto de exigencias artisticas o cientificas, o aduciendo como argumento la libertad concedida en este campo por las autoridades publicas (PABLO Vl, Enc. Humanae vitue, n. 22).

 

El celibato <<por amor al reino de los cielos>>

 

878 La continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos recomendada por Jesucristo Señor Nuestro, gozosamente abrazada y laudablemente observada por no pocos cristianos a traves de los tiempos y tambien en nuestros dias, siempre ha sido tenida en mucho por la Iglesia, especialmente para la vida sacerdotal (CONC. VAT. II, Decr. Presbyterorum Ordinis, 16).

 

879[...] lo mismo que en el amor humano, la plenitud de amor que lleva consigo el celibato exige una renovacion realizada cada dia en una renuncia alegre de si mismo (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 94).

880 Tu, cultiva la vida afectiva, porque son reprendidos los que carecen de afecto, y con un sentimiento sano di: ¿ Quien se pone enfermo que yo no desfallezca? (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 55).

881 Por la ley del celibato, el sacerdote, lejos de perder por completo el deber de la verdadera paternidad, lo realza hasta lo infinito, puesto que engendra hijos no para esta vida terrenal y perecedera, sino para la celestial y eterna (Pio XII, Menti nostrae).

882 Si se considera que el Amor encarnado entre los hombres evito cualquier atadura humana—por justa y noble que fuese—que pudiera en algun momento dificultar o restar plenitud a su total dedicacion ministerial, se comprende bien la conveniencia de que el sacerdote haga lo mismo, renunciando libremente—por el celibato—a algo en si bueno y santo, para unirse mas facilmente a Cristo con todo el corazon (cfr. Mt 19, 12; I Cor 7, 32-34), y por El y en El dedicarse con mas libertad al entero servicio de Dios y de los hombres (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 79).

883 La respuesta a la vocacion divina es una respuesta de amor al amor que Cristo nos ha demostrado de manera sublime (Jn 15, 13; 3, 16); ella se cubre de misterio en el particular amor por las almas, a las cuales El ha hecho sentir sus llamadas mas comprometedoras (cfr. Mc 10, 21). La gracia multiplica con fuerza divina las exigencias del amor, que, cuando es autentico, es total, exclusivo, estable y perenne, estimulo irresistible para todos los heroismos. Por eso la eleccion del sagrado celibato ha sido considerada siempre en la Iglesia <<como seilal y estimulo de caridad>> (L. G. n. 42); senal de un amor sin reservas, estimulo de una caridad abierta a todos (PABLO VI, Enc. Sacerdotalis coelibatus, n. 24).

884 Asi el sacerdote, muriendo cada dia totalmente a si mismo, renunciando al amor legitimo de una familia propia por amor de Cristo y de su reino, hallara la gloria de una vida en Cristo plenisima y fecunda, porque, como El y en El, ama y se da a todos los hijos de Dios (PABLO VI, Enc. Sacerdotalis coelibatus, n. 30).

 

885 El Sacerdote, renunciando a esta paternidad que es propia de los esposos, busca otra paternidad y casi otra maternidad, recordando las palabras del Apostol sobre los hijos, que el engendra en el dolor. Ellos son hijos de su espiritu, hombres encomendados por el Buen Pastor a su solicitud. Estos hombres son muchos, mas numerosos de cuantos puede abrazar una simple familia humana. La vocacion pastoral de los sacerdotes es grande y el Concilio ense~ia que es universal: esta dirigida a toda la Iglesia y, en consecuencia, es tambien misionera. Normalmente, ella esta unida al servicio de una determinada comunidad del Pueblo de Dios, en la que cada uno espera atencion, cuidado y amor. El corazon del Sacerdote, para estar disponible a este servicio, a esta solicitud y amor, debe estar libre. El celibato es signo de una libertad que es para el servicio. En virtud de este signo el sacerdocio jerarquico, o sea <<ministerial>>, esta—segun la tradicion de nuestra Iglesia—mas estrechamente ordenado al sacerdocio comun de los fieles. (JUAN PABLO II, Carta Novo incipiente, n. 8).

 

El pudor y la modestia, <<hermanos pequenos de la pureza>>

 

886 El pudor advierte el peligro inminente, impide el exponerse a el e impone la fuga en ocasiones a las que se hallan expuestos los menos prudentes. El pudor no gusta de palabras torpes y vulgares, y detesta toda conducta inmodesta, aun la mas leve; obliga con todo cuidado a evitar la familiaridad sospechosa con personas de otro sexo, porque llena plenamente el alma de un profundo respeto hacia el cuerpo, que es miembro de Cristo (Plo XII, Enc. Sacra virginitas, 25-lII-1954).

 

887 El pudor y la modestia son hermanos pequeños de la pureza (J. EscR'vA DE BALAGUER, Camino, n. 128).

 

888 Leese en la Passio SS. Perpetuee et Felicitatis—considerada justamente como una de las joyas mas preciadas de la antigua literatura cristiana—que, cuando en el anfiteatro de Cartago la martir Vibia Perpetua, lanzada al aire por una ferocisima vaca, cayo sobre la arena, su primer cuidado y su primer ademan fue arreglarse bien su tunica, que se le había abierto al costado, para recubrirla <<pudoris potius memor quam doloris>>, mas solicita del pudor que del dolor (Pío XII, Aloc. 6-X-1940).

889 Este huerto no lo asaltan los ladrones, porque lo defiende el muro infranqueable del pudor. Y como en la heredad cercada de recia valla rinden copiosos frutos la vida y el olivo, y difunde la rosa sus perfumes, asi en este mistico jardin abundan los frutos de la religion (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las virgenes, I, 45).

890 La moda y la modestia deberian andar y caminar siempre juntas, como dos hermanas, pues que ambos vocablos tienen la misma etimologia, del latin modas, que es tanto como recta medida, mas aca o mas alla de la cual no puede ya encontrarse lo justo (Pio XII, Aloc. 6-X-1940).

891 Todos los años sube al templo de Jerusalen a celebrar la Pascua, pero acompañada de Jose, su casto esposo, que es enseñar a las virgenes a escudar su virginidad con el pudor, amparo a que debe acogerse quien quiera conservarla sin quebranto en esta vida (SAN AMBROSIO, Trat. sobre las vfrgenes, 2, 14).

892 Cristo esta presente en todas partes. Y si nos preguntais como lo llevareis, os contestamos que principalmente con vuestra modestia cristiana. Sin gazmonerias ni encogimientos, con buen animo y decision, imponed por doquier el buen tono de vuestro recato y vuestro pudor, como exteriorizacion natural de vuestra piedad (Pio XII, Aloc. I-VII-1951).