CONTRICION


Citas de la Sagrada Escritura

 

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios [...]. Echad sobre El vuestros cuidados, puesto que El se preocupa de vosotros. I Pdr 5,6-7.

 

Inclina a mi tus oidos, apresurate a librarme; se para mi roca inexpugnable, ciudadela para mi salvacion. Pues tu eres mi roca, mi ciudadela; por amor de tu nombre tu me guiaras y me conduciras. Me sacaras de la red que me han tendido, porque tu eres mi fortaleza. En tus manos encomiendo mi espiritu.Tu me has rescatado, Yave, Dios fiel. Sal 31, 3-6.

 

Ten piedad de mi, ¡oh Yave!, porque estoy angustiado [...]. Haz resplandecer tu faz sobre tu siervo y salvame en tu piedad. Sal 31, 10-17..

 

Mientras calle, consumianse mis huesos, gimiendo durante todo el dia. Pues dia y noche tu mano pesaba sobre mi, y tornose mi vigor en sequedades de estio. Te confese mi pecado y no oculte mi iniquidad. Dije: <<Confesare a Yave mi pecado>>, y tu perdonaste la culpa de mi pecado. Sal 32, 3-5.

 

Porque dices: Yo soy rico, me he enriquecido, y de nada tengo necesidad, y no sabes que eres un desdichado, un miserable, un indigente, un ciego y un desnudo; te aconsejo que compres de mi oro acrisolado por el fuego, para que te enriquezcas, y vestiduras blancas, para que te vistas y no aparezca la verguenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos, a fin de que veas. Yo reprendo y corrijo a cuantos amo; ten, pues, celo y arrepientete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Apoc 3, 17-19.

 

Me levantare e ire a mi padre y le aire: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; tratame como a uno de tus jornaleros. Lc 15, 18-19.

 

Apiadate de mi, joh, Dios! segun tu benignidad. Por tu gran misericordia borra mi iniquidad. Lavame enteramente de mi iniquidad y limpiame de mi pecado, pues reconozco mi transgresion, y mi pecado esta siempre delante de mi. Contra ti, contra ti solo he pecado; he hecho lo malo a tus ojos, para que seas reconocido justo en tu sentencia y seas irreprochable en tu juicio. He aqui que en maldad fui formado y en pecado me concibio mi madre. Sal 51, 3-7.

 

Abre tu, Señor, mis labios, y cantara mi boca tus alabanzas. Porque no es sacrificio lo que tu quieres; si te ofreciera un holocausto, no lo aceptarlas. Mi sacrificio, ¡oh Dios!, es un espiritu contrito. Un corazon contrito y humillado, ¡oh Dios!, no lo desprecias. Se benevolo en tu complacencia hacia Sion y edifica los muros de Jerusalen. Sal 51, 17-20.

 

Por tercera vez le dijo: Simon,hijo de Juan, ¿me amas?Pedro se entristecio de que

por tercera vez le preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te amo. Jn 21, 17. 21.

 


SELECCION DE TEXTOS

 

Esta intimamente relacionada con el amor de Dios

 

1305 No olvides que el Dolor es la piedra de toque del Amor (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 439).

 

1306 Acordose el Amigo de sus pecados, y por temor del infierno quiso llorar y no pudo. Pidió lagrimas al amor y la Sabiduria le respondió que mas frecuente y fuertemente llorase por amor de su Amado que por temor de las penas del infierno, puesto que le agradan mas los llantos que son por amor que las lagrimas que se derraman por temor (R. LLULL, Libro del Amigo y del Amado, 341).

 

1307 Quien no se arrepiente de verdad, no ama de veras; es evidente que cuanto mas queremos a una persona, tanto mas nos duele haberla ofendido. Es, pues, este uno mas de los efectos del amor (SANTO TOMAS, Sobre la caridad, 1. c., 205).

 

1308 ¡ Que cercano esta Dios de quien confiesa su misericordia! Si; Dios no anda lejos de los contritos de corazon (SAN AGUSTIN, Sermon 11).

 

1309 Pedro salio fuera y lloro amargamente. Era confesar su culpa. Lloro amargamente porque sabia amar, y bien pronto las dulzuras del amor reemplazaron en el a las amarguras del dolor (SAN AGUSTiN, Sermon 295).

 

1310 Dios nos manda que primeramente nos lavemos por la contricion para que nuestra suciedad no nos haga indignos de penetrar en la pureza de los secretos de Dios (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang.).

 

1311 Nada hay tan grato y querido por Dios como el hecho de que los hombres se conviertan a el con sincero arrepentimiento (SAN MAXIMO, Carta 11).

 

1312 Mas que el pecado mismo, irrita y ofende a Dios que los pecadores no sientan dolor alguno de sus pecados (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 14).

 

Contricion y humildad

 

1313 ¡Muy honda es tu caida!—Comienza los cimientos desde ahi abajo. Se humilde.—<<Cor contritum et humiliatum, Deus, non despicies>>—No despreciara Dios un corazon contrito y humillado (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 712).

 

1314 Cuando os sintais movidos por la contricion os dareis cuenta de la laboriosidad y esfuerzo que supone el salvar la propia alma. Se afianzara en vosotros la profunda conviccion de que, lejos de poder enseñar a los demas, teneis todavia necesidad de la ayuda de un maestro (CASIANO, Colaciones, 24).

 

1315 Estaba lejos (se refiere al publicano de la parabola) y, sin embargo, se acercaba a Dios; y el Señor le atendia de cerca. El Señor esta muy alto y, sin embargo, mira a los humildes; el publicano no levantaba sus ojos al cielo y no miraba para que se le mirase. Su conciencia le abatia, pero su esperanza le elevaba. Golpeaba su pecho y se heria a si mismo; el Señor le perdonaba porque se arrepentia (SAN AGUSTIN, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 302).

 

La contricion da al alma una especial fortaleza

 

1316 Pronto se rehabilito Pedro, como quien recibe una fuerza nueva; y en tanto grado, que quien se había asustado de la Pasion de Cristo, permanecio despues firme sin temer su propio martirio (SAN LEON, Sermon 9, sobre la Pasion).

 

La contricion devuelve la esperanza

 

1317 Hubiera muerto con la mas desastrada de las muertes (el hijo prodigo). Pero como se arrepintio y no perdio la esperanza, despues de corrupcion tan grande volvio a su primer esplendor, se vistio de la mas bella vestidura y obtuvo honor mayor que el hijo que jamas había caído (SAN JUAN CRISOSTOMO, Exhortac. a Teodoro, 1).

 

1318 Cuanto mas continuos son el dolor y el arrepentimiento por nuestras caídas, mas presto encuentra nuestro mal la curacion (CASIANO, Colaciones, 19).

 

 

1319 Para quienes buscan con sinceridad el remedio, no puede faltar la medicina del verdadero medico de las almas. Esto es particularmente cierto para aquellos que no cierran los ojos a sus dolencias por desanimo o por negligencia (CASIANO, Colaciones, 19).

 

Contricion y alegria

 

1320 Muchas veces es util y seguro que el hombre no tenga en esta vida muchas consolaciones, mayormente segun la carne. Mas no sentir o gustar de las divinas, nuestra es la culpa, que no buscamos la contricion del corazon ni desechamos del todo las vanas consolaciones (Imitacion de Cristo, 1, 21, 3).

 

1321 En un caso solamente debe parecernos util la tristeza, y es cuando la concebimos para el arrepentimiento de nuestras faltas, o por el deseo de perfeccion, o por el de la contemplación de la futura bienaventuranza. De esta especie de tristeza ha dicho el Apostol: La tristeza segun Dios es causa de penitencia saludable, de que jamas hay por que arrepentirse; mientras que la tristeza segun el mundo lleva a la muerte (2 Cor 7, 10) (CASIANO, Instituciones, 9, 10).

 

1322 La tristeza que causa un arrepentimiento saludable es propia del hombre obediente, afable, humilde, dulce, suave y paciente, en cuanto que deriva del amor de Dios. Sufre infatigable el dolor fisico y la contricion del espiritu, gracias al vivo deseo de perfeccion que le anima. Es tambien alegre, y en cierto modo se siente como robustecido por la esperanza de su aprovechamiento, conserva de continuo el hechizo y el encanto de la afabilidad, y posee en si todos los frutos del Espiritu Santo (CASIANO, Instituciones, 9).

1323 Es sumamente necesario que cuando nos compungimos tengamos cuidado de la vida de los que nos estan encomendados. De tal manera nos debe afectar la amargura de la compuncion, que no nos aleje del amor a los demas (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang.).

 

1324 Dichosos los que lloran, porque ellos seran consolados. E1 llanto, al que aqui se promete el consuelo eterno, nada tiene que ver con la tristeza de este mundo [...]. La tristeza religiosa es la que llora los pecados propios o bien las faltas ajenas (SAN LEON MAGNO, Sermon 95, sobre las bienaventuranzas).

 

<<La ciencia de los santos>>

 

1325 [...] no deben entristecernos las caídas, ni aun las caidas graves, si acudimos a Dios con dolor y buen proposito en el sacramento de la Penitencia. El cristiano no es un maniaco coleccionista de una hoja de servicios inmaculada. Jesucristo Nuestro Señor se conmueve tanto con la inocencia y la fidelidad de Juan y, despues de la caida de Pedro, se enternece con su arrepentimiento. Comprende Jesus nuestra debilidad y nos atrae hacia si, como a traves de un plano inclinado, deseando que sepamos insistir en el esfuerzo de subir un poco, dia a dia. Nos busca, como buscó a los dos discipulos de Emaus, saliendoles al encuentro; como buscó a Tomas y le enseñó, e hizo que las tocara con sus dedos, las llagas abiertas en las manos y en el costado. Jesucristo siempre esta esperando que volvamos a El, precisamente porque conoce nuestra debilidad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 75).

 

1326 Mas le vale a un hombre confesar sus caídas que endurecer su corazon (SAN CLEMENTE, Carta a los Corintios, 50).

 

1327 Mi sacrificio es un espiritu quebrantado, un corazon quebrantado y humillado tu no lo desprecias. Este es el sacrificio que has de of recer No busques en el rebaño, no prepares navios para navegar hasta las mas lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazon la ofrenda grata a Dios. El corazon es lo que hay que quebrantar (SAN AGUSTIN, Sermon 19).

 

Necesitamos arrepentirnos cada dia de nuestra vida

 

1328 Cada dia hemos de pedir perdon, porque cada dia hemos ofendido (SAN AGUSTIN, Sermon 2S~.

 

1329 Tendremos siempre materia de arrepentimiento respecto a esas menudas infracciones en que el justo cae siete veces al dia y se levanta otras tantas. Porque, queramos o no, las cometemos todos los dias. Ora a sabiendas, ora por ignorancia u olvido, de pensamiento o de palabra, por sorpresa o por impulso inevitable, o por la fragilidad de nuestra carne, es dificil que nos veamos libres de ellas (CASIANO, Colaciones, 20).

 

1330 Solo predicamos a los demas lo recto, si manifestamos con las obras lo que decimos, si nos compungimos en el amor de Dios y lavamos con lagrimas las manchas cotidianas de la vida humana, que no puede pasar sin culpa (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 17 sobre los Evang.).

 

1331 Jamas se ha encontrado ni se encontrara en este mundo un hombre cuya santidad, diligencia y aplicacion sean tales que pueda adherirse al bien verdadero y no tenga que experimentar todos los dias que ha faltado distrayendose de el (CASIANO, Colaciones, 23).

 

1332 (Santificado sea tu nombre). Tambien pedimos todos los dias que sea santificado. Necesitamos de la santificacion continuamente, porque los que pecamos todos los dias debemos purificar nuestros pecados mediante una contricion continua (SAN CIPRIANO, Sobre el Padrenuestro).

 

Reparacion y desagravio

 

1333 Debemos igualmente considerar frecuentemente los pecados que cometimos: considerandolos, llorar; y llorando, borrarlos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 39 sobre los Evang.).

 

1334 A nosotros representó aquella mujer cuando, despues de haber pecado, nos volvemos de todo corazon al Señor y le imitamos en el llanto de penitencia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 13 sobre los Evang.).

 

Si no hay restitucion, no hay contricion

 

1335 Algunos, sin preocuparse de indagar el numero de personas a quienes perjudicaron, daran alguna limosna, o mandaran celebrar algunas misas; y hecho esto, quedaran ya tranquilos. No hay duda de que las misas y las limosnas son muy buenas obras; mas deben ser pagadas con vuestro dinero y no con el del projimo (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre la restitucion).

 

La misericordia divina alienta nuestra contrición

 

1336 He aqui que llama a todos los que se han manchado, desea abrazarlos, y se queja de que le han abandonado. No perdamos este tiempo de misericordia que se nos ofrece, no menospreciemos los remedios de tanta piedad que el Señor nos brinda. Su benignidad llama a los extraviados, y nos prepara, cuando volvamos a El, el seno de su clemencia. Piense cada cual en la deuda que le abruma, cuando Dios le aguarda y no se exaspera con el desprecio. El que no quiso permanecer con El, que vuelva; el que menosprecio estar firme a su lado, que, al menos, se levante despues de su caida [...]. Ved cuan grande es el seno de su piedad, y considerad que teneis abierto el regazo de su misericordia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 33 sobre los Evang.).

 

La contrición no siempre quita todo el resto de la pena

 

1337 De los principios que hemos expuesto puede deducirse facilmente la existencia del purgatorio. Porque si es verdad que la contricion borra los pecados, no quita todo el resto de pena que por ellos se debe; ni tampoco se perdonan siempre los pecados veniales, aunque desaparezcan los pecados mortales. Ahora bien, la justicia de Dios exige que una pena proporcional restablezca el orden perturbado por el pecado. Luego hay que concluir que todo aquel que muera contrito y absuelto de sus pecados, pero sin haber satisfecho plenamente por ellos a la divina justicia, debe ser castigado en la otra vida. Negar el purgatorio es, pues, blasfemar contra la justicia divina. Es, pues, un error, y un error contra la fe (SANTO TOMAS, Suma Teologica, Sup., q. 71, a. 1).

 

Contricion y paz interior

 

1338 ¡ No apagueis esta alegria que nace de la fe en Cristo crucificado y resucitado! ;Testimoniad vuestra alegria! jHabituaos a gozar de esta alegria! [...].

—Es la alegria de la presencia de Dios en el alma, mediante la <<gracia>>. —Es la alegria del perdon de Dios, mediante sus sacerdotes, cuando por desgracia se ha ofendido a su infinito amor, y arrepentidos se retorna a sus brazos de Padre. (JUAN PABLO II, Aloc. 24-III-1979).