CORRECION FRATERNA

 


Citas de la Sagrada Escritura

 

1. Mandato del Senor

 

Si tu hermano peca, anda y corrigele a solas. Si te escucha, habras ganado a tu hermano.

Mt 18, 15.

 

2. Eficacia

 

El hermano ayudado por su hermano, es como una ciudad amurallada. Prov 18, 19.

 

David se convierte por la correccion de Natan: 2 Sam 12, 1-5.

 

Va por senda de vida el que acepta la correccion; el que no la

admite, va por falso camino. Prov 10, 17.

 

3. Como se ha de hacer

 

Si alguno no obedece lo que decimos en esta carta [...] no le mireis como a enemigo, sino corregidle como a un hermano. 2 Tes 3, 4-5.

 

Si alguno cae en un delito [...] amonestadle con dulzura [...] Cal 6, 1.

 

4. El premio a quien practica esta muestra de caridad

 

Si alguno de vosotros se desvia de la verdad y otro hace que vuelva a ella, debe saber que quien hace que el pecador se convierta de su extravio, salvara el alma de la muerte y cubrira la muchedumbre de sus pecados. Sant 5, 19-20.

 


SELECCION DE TEXTOS

 

Una gran ayuda espiritual

 

1387 La correccion es la llave con que se abren semejantes postemas: ella hace que se descubran muchas culpas, que desconocen a veces incluso los mismos que las cometieron (SAN GREGORIO MAGNO, Regla pastoral, 2, 4).

 

1388 Cuando en nuestra vida personal o en la de los otros advirtamos algo que no va, algo que necesita del auxilio espiritual y humano que podemos y debemos prestar los hijos de Dios, una manifestacion clara de prudencia consistira en poner el remedio oportuno, a fondo, con caridad y con fortaleza, con sinceridad. No caben las inhibiciones. Es equivocado pensar que con omisiones o con retrasos se resuelven los problemas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 157).

 

1389 Aprovecha mas la correccion amiga que la acusacion violenta; aquella inspira compuncion, esta excita la indignacion (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 266).

 

Responsabilidad de hacer la correccion fraterna

 

1390 Callar cuando puedes y debes reprender es consentir; y sabemos que esta reservada la misma pena para los que hacen el mal y para los que lo consienten (SAN BERNARDO, Sermon 9, en la natividad de San Juan).

 

1391 Si lo dejas estar, peor eres tu; el ha cometido un pecado y con el pecado se ha herido a si mismo; ¿no te importan las heridas de tu hermano? Le ves perecer o que ha perecido, ¿y te encoges de hombros? Peor eres tu callando que el faltando (SAN AGUSTIN, Sermon 82).

 

1392 Y ninguno diga: yo no sirvo para amonestar, no soy idoneo para exhortar. Haz lo que puedas, para que no se te pida cuenta en los tormentos de lo recibido y mal guardado (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 4 sobre los Evang.).

 

1393 Y, ¿quien tiene celo por la casa de Dios? Aquel que pone empeño en corregir todo lo censurable que en ella observa [...]. ¿Ves a tu hermano en peligro? Detenlo, advierteselo, sientelo de corazon, si es que te come el celo de la casa de Dios (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan, l0).

 

Modo de hacerla

 

1394 Ni la correccion ha de ser tan rigida que desanime, ni ha de haber connivencia que facilite el pecar (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 266).

 

1395 Por consiguiente, si un hermano falta en alguna cosa y es necesario corregirle, se le corregira ciertamente. No obstante, hay que hacerlo de suerte que al querer aplicar el remedio al doliente—cuya fiebre no es grave por ventura—, no caiga aquel, por efecto de la ira, en la enfermedad mas temible de la ceguera (CASIANO, Instituciones, 8).

 

1396 No prohibe el Señor la reprension y correccion de las faltas de los demas, sino el menosprecio y el olvido de los propios pecados, cuando se reprenden los del projimo. Conviene, pues, en primer lugar examinar con sumo cuidado nuestros defectos, y entonces pasemos a reprender los de los demas (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. I, p. 421).

 

1397 Aprenderemos tambien a descubrir tantas virtudes en los que nos rodean—nos dan lecciones de trabajo, de abnegacion, de alegria...—, y no nos detendremos demasiado en sus defectos; solo cuando resulte imprescindible, para ayudarles con la correccion fraterna (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 20).

 

1398 Imita en esto a los buenos medicos, que no curan de un modo solo (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 29).

 

1399 Debemos, pues, corregir por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intencion de lograr su enmienda. Si asi lo hacemos, cumpliremos muy bien el precepto [...]. ¿Por que le corriges? ¿Porque te apena haber sido ofendido por el? No lo quiera Dios. Si lo haces por amor propio, nada haces. Si es el amor lo que te mueve, obras excelentemente (SAN AGUSTIN, Sermon 82).

 

1400 Cuando nos veamos precisados a reprender a otros, pensemos primero si alguna vez hemos cometido aquella falta que vamos a reprender; y si no la hemos cometido, pensemos que somos hombres y que hemos podido cometerla. O si la hemos cometido en otro tiempo, aunque ahora no la cometamos. Y entonces tengamos presente la comun fragilidad, para que la misericordia, y no el rencor, preceda a aquella correccion (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermon de la Montaña, 2).

 

Humildad para recibirla

 

1401 La reprension, que hace mejorar a los humildes, suele parecer intolerable a los soberbios (SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 52).

 

Seguir el consejo recibido en la correccion fraterna

 

1402 No habiendo cosa mas provechosa para el progreso espiritual que el ser advertido de los propios defectos, es muy conveniente y necesario que los que te hayan hecho alguna vez esta caridad se sientan estimulados por ti a hacertela en cualquier ocasion. Despues que hayas recibido con muestras de alegria y de reconocimiento sus advertencias, imponte como un deber el seguirlas, no solo por el beneficio que reporta el corregirse, sino tambien para hacerles ver que no han sido vanos sus desvelos y que tienes en mucho su benevolencia. El soberbio, aunque se corrija, no quiere aparentar que ha seguido los consejos que le han dado, antes bien los desprecia; el verdadero humilde tiene a honra someterse a todos por amor de Dios, y observa los sabios consejos que recibe como venidos de Dios mismo, cualquiera que sea el instrumento de que El se haya servido (J. PECCI—Leon XIII—, Practica de la humidad, 41).

Eficacia de la correccion fraterna

 

1403 ¿Acaso no debemos reprender y corregir al hermano, para que no vaya hacia la muerte? Suele a veces ocurrir que, en un primer momento, se contrista, se resiste y protesta, dolido por la correccion; despues, sin embargo,-en el silencio de Dios, sin temor del juicio de los hombres, puede que llegue a considerar por que ha sido corregido, y empiece a temer ofender a Dios si no se corrige, y considere la necesidad de volver a hacer aquello por lo que ha sido corregido justamente. Asi, cuando crece su odio hacia el pecado cometido, crece mas su amor al hermano, que es enemigo de su pecado (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan, 10).

 

Correccion fraterna entre los sacerdotes

 

1404 [...] fraternidad que es fecunda en sus consecuencias practicas, desde la ayuda mutua en el ministerio hasta la solicitud—discreta y eficaz—por todos los hermanos en el sacerdocio, especialmente por aquellos que, en un momento determinado, pueden experimentar alguna dificultad, sabiendo advertir a los demas, con una caridad noble y llena de delicadeza, que dice la verdad a la cara—correccion fraterna de honda raigambre evangelica—, todo aquello que pueda ayudarles a mejorar su vida y cumplir mas eficazmente su mision (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, pp. 47-48).