DESPREDIMIENTO

 


Citas de la Sagrada Escritura

 

Ejemplo de Nuestro Señor:

—en su nacimiento: Lc 2, 12.

—no dispone de dinero para pagar el tributo del templo: Mt 17, 26.

—no tiene donde reclinar la cabeza: Mt 8, 20.

—llega a la culminacion en la cruz: Lc 23, 46.

 

Donde esta nuestro tesoro, alli estera nuestro corazon: Mt 6, 21.

 

Nadie puede servir a dos señores; [...]. No podeis servir a Dios y a las riquezas. Mt 6, 24.

 

...No esteis acongojados cuando busqueis de comer o de beber, ni tengais en suspenso e inquieto vuestro animo; son las gentes mundanas quienes viven detras de estas cosas. Bien sabe vuestro Padre que necesitais de ellas. Por tanto, buscad el reino de Dios y su justicia, que todo lo demas se os dara por ahadidura. Lc 12, 29-32.

 

(Haced) unas bolsas que no se echen a perder; un tesoro en el cielo que jamas se agota, a donde no llegan los ladrones, ni roe la polilla. Mt 7, 11.

 

Si en las falsas riquezas no habeis sido fieles, ¿quien os confiara las verdaderas? Lc 16-10.

 

Contentos siempre con tener en todas las cosas todo lo suficiente, esteis sobrados para ejercitar toda clase de obras buenas. 2 Cor 9, 8.

 

Si vuestro oro y plata se han enmohecido, la herrumbre de esos metales dara testimonio de vosotros, y devorara vuestras carnes como un fuego. Sant 5, 3.

 

(El cristiano ha de aprender) a vivir en pobreza y vivir en abundancia [...], a tener hartura y sufrir hambre; a tener abundancia y a padecer necesidad. 2 Cor 2, 14-15.

 

El cristiano ha de utilizar los bienes de la tierra sabiendo que no tenemos a-tui morada permanente: Heb 13, 14.

 

Administradores y no dueihos: Mt 25, 14-30.

 

Generosidad en la limosna: Dios ama al que da con alegria: 2 Cor9, 7.

 


SELECCION DE TEXTOS

 

Necesidad de estar desprendidos de las cosas para seguir a Cristo

 

1555 La cama es estrecha, y uno de los dos se cae; manta pequeña no cubre a dos (Is 28, 20); donde al corazon del hombre se lo compara con una cama estrecha y una manta pequeña. Ya es estrecho el corazon humano para Dios solo; si ademas das en el entrada a otras cosas, arrojas a Dios (SANTO TOMAS, Sobre la caridad, 1. c., 214).

 

1556 Quien a Dios busca queriendo continuar con sus gustos, lo busca de noche; y, de noche, no lo encontrara (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual, 3, 3).

 

1557 Vengamos ahora al desasimiento que hemos de tener, que en esto esta el todo; si va con perfeccion digo que aqui esta el todo; porque abrazandonos con solo el Criador y no se nos dando nada por todo lo criado, Su Majestad infunde las virtudes, de manera que, trabajando nosotras poco a poco lo que es en nosotras, no tenemos mucho mas que pelear, porque el Señor toma la mano contra los demonios y contra todo el mundo en nuestra defensa (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 8, 1).

 

1558 Pareceme que querria concertar estos dos contrarios—tan enemigos uno del otro—como es vida espiritual y apegamientos, gustos y pasatiempos sensuales. (SANTA TERESA, Vida, 7, 17).

 

Poco valor tienen las cosas que pasan con el tiempo

 

1559 Aunque todo lo tenga nada le llena. Y cuantas mas cosas tiene, esta menos satisfecho. La satisfaccion del corazon no esta en tener cosas, sino en estar desnudo de todo y en la pobreza de espiritu (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual, 1, 14).

 

1560 Considerad bien que poco valor tienen las cosas que pasan con el tiempo. El fin que tienen todas las cosas temporales nos manifiesta cuan poco vale lo que ha podido pasar [...]. Fijad vuestro amor en el amor de las cosas que perduran (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang.).

 

1561 ¡Oh miserable mundo! Alabad mucho a Dios, hijas, que habeis dejado cosa tan ruin, en donde no hacen caso de lo que ellos en si tienen, sino de lo que tienen sus renteros y vasallos; y si ellos faltan, luego cesa el mundo de hacerles honra. Cosa donosa es esta para que os holgueis todas cuando hayais de tomar alguna recreacion, que este es buen pasatiempo entender cuan ciegamente pasan su tiempo los mundanos (SANTO TERESA, Camino de perfeccion, 22, 5).

 

1562 No os doy yo mandatos como Pedro y Pablo. Ellos eran apostoles, yo no soy mas que un condenado a muerte [...]. Pero si logro sufrir el martirio, entonces sere liberto de Jesucristo y resucitare libre con el. Ahora, en medio de mis cadenas, es cuando aprendo a no desear nada (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Romanos, 3, I ss.).

 

1563 (Quien ama a Dios) nada se le da perderlo todo si lo tiene por perdida; solo teme descontentar a su Dios (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 10, 3).

 

El verdadero tesoro esta en el cielo

 

1564 Y tened en muy poco lo que habeis dado, pues tanto habeis de recibir (SANTA TERESA, Camino deperfeccion, 33, 2).

 

1565 ¡Que necedad tan grande es amontonar donde se ha de dejar, y no enviar alli donde se ha de ir! Coloca tus riquezas donde tienes tu patria (SAN JUAN CRISOSTOMO en Catena Aurea, vol. 1, p. 386).

 

1566 Tus riquezas tendras que dejarlas aqui, lo quieras o no; por el contrario, la gloria que hayas adquirido con tus buenas obras la llevaras hasta el Señor (SAN BASILIO MAGNO, Hom. sobre la caridad, 3, 6).

 

1567 No debemos poner nuestro tesoro en lo que puede pasar, sino en lo que permanece para siempre (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermon de la Montafla, 2).

 

1568Los hombres pierden todo lo que dejan en este mundo; tan solo se llevan consigo el premio de su caridad y las limosnas que practicaron, por las cuales recibiran del Señor la recompensa y una digna remuneracion (SAN FRANCISCO DE Asis, Opusculos, 1. c., 87-94).

 

1569 Ninguna cosa fomenta mas el deseo de pobreza que creer y esperar en el Señor (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 268).

 

1570Tengamos las cosas temporales para uso, las eternas en el deseo; sirvannos las cosas terrenas para el camino, y deseemos las eternas para el fin de la jornada. Miremos como con indiferencia todo lo que se hace en este mundo. Miren adelante los ojos del alma, fijandose con toda su fuerza en aquello a que nos dirigimos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang.).

 

<<No bajan con el rico al sepulcro sus riquezas>>

 

1571¡Tanta aficion a las cosas de la tierra!—Pronto se te iran de las manos, que no bajan con el rico al sepulcro sus riquezas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 634).

 

1572 Hemos sido colocados en la vida como huespedes y forasteros llevados a donde no queremos ir y cuando no pensamos: el que ahora es rico, en breve sera pobre. ASi, seas quien fueres, has de saber que eres solo administrador de bienes ajenos, y que se te ha dado de ellos uso transitorio y derecho muy breve. Lejos, pues, de nosotros el orgullo de la dominacion, y abracemos la humildad y la modestia del arrendatario o casero (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 225).

 

Administradores y no dueños

 

1573 Si quereis, aun reteniendolo, dejais lo que teneis, siempre que administreis lo temporal de modo que aspireis con toda vuestra alma hacia lo eterno (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang.).

 

1574 Posee, pero como si no poseyera, el que reune todo lo necesario para su uso, pero preve cautamente que presto lo ha de dejar. Usa de este mundo como si no usara, el que dispone de lo necesario para vivir, pero no dejando que domine a su corazon, para que todo ello sirva, pero nunca desvie la marcha del alma que tiende a cosas mas altas. Los que son asi no tienen las cosas terrenas para satisfacer sus deseos, sino para su uso [...]. Y aun [...] se alegran mas con las buenas obras que con las buenas posesiones (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 36 sobre los Evang.).

 

1575 Nada puede considerarse como propio donde nada hay constante, ni abundancia cierta donde es incierto el futuro (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 88).

 

1576 ASi como se corrompen las aguas detenidas de una fuente, asi sucede a los ricos cuando guardan para si sus riquezas (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 97).

 

1577 Parecenos que lo damos todo; y es que ofrecemos a Dios la renta o los frutos y quedamonos con la raiz y posesion (SANTA TERESA, Vida, 11, 1).

 

1578 (Hemos de tener los bienes) con la templanza de quien los usa, no con el afan de quien pone en ellos el corazon (SAN AGUSTIN, Sobre las costumbres de la Iglesia, 1).

 

No toda pobreza es santa y toda riqueza mala

 

1579Tengamos, pues, este cuidado apacible de conservar y aun de aumentar nuestros bienes temporales, cuando haya oportunidad justa y segun lo requiera nuestra condicion, pues asi quiere Dios que lo hagamos por amor suyo. Pero vive alerta para que no te engañe el amor propio, que sabe muchas veces fingirse amor de Dios con tal destreza que cualquiera le tendra por tal. Para evitar, pues, este engaño, y no dar lugar a que el cuidado de los bienes temporales degenere en avaricia, es necesario [...] practicad muchas veces la pobreza afectiva y efectiva, en medio de los bienes y riquezas que Dios nos ha dado (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, III, 1S).

 

1580 No cabe lugar a dudas de que los pobres alcanzan mas facilmente este bien que los ricos, porque a aquellos la pobreza les inclina mas a la bondad, y a estos la riqueza les conduce a la arrogancia. Y no obstante, muchos ricos poseen este espiritu, pues ponen la abundancia al servicio no de su prestigio sino de las obras de beneficencia. Para ellos, la mayor ganancia esta en lo que emplean para aliviar la miseria y los trabajos del projimo. Y es que el desprendimiento de los bienes y la pureza de corazon se puede encontrar en personas de todos los niveles economicos (SAN LEON MAGNO, Sermon 95).

 

1581Cuando dijo que los ricos apenas podran salvarse, advierte que ni todos los ricos se condenaran, ni todos los pobres se salvaran (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 289).

 

1582 Porque la pobreza no condujo a Lazaro al cielo, sino la humildad, y las riquezas no impidieron al rico entrar en el gran descanso, sino su egoismo e infidelidad .(SAN AGUSTIN, Sermon 24).

 

1583Vended lo que poseeis y dad limosna [ ...] Este precepto no debe entenderse en el sentido de que los santos no puedan reservarse dinero alguno (ni para su uso ni para los pobres), siendo asi que el mismo Dios, a quien servian los angeles, tenla una bolsa en la que conservaba lo que le daban los fieles; sino en el sentido de que no debe servirse a Dios por estas cosas, ni abandonar la justicia por temor de la pobreza (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. Vl, pp. 97-98).

 

1584 Aprended a ser pobres y necesitados, lo mismo si poseeis algo en este mundo que si no poseeis nada. Porque se encuentran mendigos repletos de orgullo y ricos que confiesan sus pecados. Dios resiste a los orgullosos, lo mismo si estan cubiertos de sedas que de harapos, pero concede su gracia a los humildes, posean o no bienes de este mundo (SAN AGusTiN. Coment. sobre el salmo 85~).

 

1585 [...] yo no alabo simplemente la pobreza, sino la sufrida con paciencia por amor de Cristo nuestro Señor, y mucho mas la deseada, procurada y abrazada por amor (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Carta a Santa Teresa, 14-lv-1562).

 

1586 Acontece de cuando en cuando que un hombre tiene repleta la casa, tierras fertiles, muchas posesiones, mucho oro y plata, pero sabe que no debe apoyarse en eso y, por tanto, se humilla ante Dios, y hace bien de esos bienes; su corazon de tal modo se levanta hacia Dios, que conoce que no solo no le aprovechan en nada estas riquezas, sino que le trabarian los pies si el Señor no le gobierna y ayuda. Pues bien, este se encuentra entre los pobres... Por el contrario, tropieza con un pobre mendigo engreido, o no engreido porque no tiene nada pero que busca como engreirse; Dios no atiende a los haberes, sino a la codicia, y le juzga conforme al deseo por el que anhelaba lo temporal, no conforme a los bienes que no llego a conseguir (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 131).

 

1587 El don de esta pobreza se da, pues, en toda clase de hombres y en todas las condiciones en las que el hombre puede vivir, pues pueden ser iguales por el deseo incluso aquellos que por la fortuna son desiguales, y poco importan las diferencias en los bienes terrenos si hay igualdad en las riquezas del espiritu. Bienaventurada es, pues, aquella pobreza que no se siente cautivada por el amor de bienes terrenos, ni pone su ambicion en acrecentar las riquezas de este mundo, sino que desea mas bien los bienes del cielo (SAN LEON MAGNO, Sermon sobre las bienaventuranzas, 95).

 

La pobreza y <<la pobreza de espiritu>>

 

1588 De nada nos servirla vivir sin un centimo si acariciamos el deseo de poseerlo (CASIANO, Instituciones, 7).

 

1589¿Como explicar tamaña ridiculez? Los hay que al abandonar la milicia del mundo dejaron todo su patrimonio con fortunas considerables [...]. Luego, decaido el fervor incipiente de su renuncia, se aficionan con pasion a las cosas mas baladíes [...]. Tal es el afecto que cobran por estas cosas, que sobrepuja al cuidado que tuvieron antes por sus riquezas en el mundo. Poco les aprovechara haber despreciado tantos bienes y posesiones, puesto que el amor que tuvieron a ellos, y que les movio a despreciarlos, lo han puesto ahora en estas naderias (CASIANO, Colaciones, 4).

 

1590 Es evidente que se puede ser avaro sin tener dinero (CASIANO, Instituciones, 8, 12).

 

1591 Dichosos los pobres de espiritu—dice—porque de ellos es el reino de los cielos. A que pobres se refiere la Verdad, tal vez quedaría confuso si dijera solo: Dichosos los pobres, sin añadir de que clase de pobreza se trataba; a muchos, en efecto, se les podria ocurrir que era solo cuestion de aquella indigencia material que muchos padecen por necesidad, y que ella era suficiente para merecer el reino de los cielos. Pero al decir: Dichosos los pobres de espíritu, el Señor manifiesta que el reino de los cielos pertenece a aquellos que son pobres mas por la humildad de su espiritu que por la carencia de fortuna (SAN LEON MAGNO, Sermon sobre las bienaventuranzas, 95).

 

1592 No consiste la verdadera pobreza en no tener, sino en estar desprendido: en renunciar voluntariamente al dominio sobre las cosas. —Por eso hay pobres que realmente son ricos. Y al reves (J. EscRivA DE BALAGUER, Camino, n. 632).

 

1593 Si, habiendo transcurrido tu vida en la pobreza, no tuviste nada que abandonar, con mayor razon no debes procurarte ahora lo que jamas pudiste poseer. Esta pobreza has de atribuirla a un singular beneficio del Señor: ha querido prepararte para que le siguieras con paso firme, libre de los embarazos con que intercepta el camino la riqueza (CASIANO, Instituciones, 7, 27).

 

1594 Hemos dejado bienes de gran valor con el fin de hallarnos mejor dispuestos para despreciar los objetos de poca importancia. ¿En que consiste la diferencia de apasionarse por magnificas riquezas o por simples nimiedades, sino en que es mas reprensible hacerse esclavo de cosas minimas cuando se han menospreciado las grandes? Concluyamos diciendo que la perfeccion del corazon no es patrimonio de aquellos que comprenden asi la renuncia, porque, aunque han abrazado la profesion de pobres, sus almas conservan el afecto propio de los ricos (CASIANO, Colaciones, 4).

 

1595 No hay quien no tenga algo que dejar. Solo ha renunciado a los bienes de este mundo aquel que ha erradicado el deseo de poseerlos (CASIANO, Instituciones, 7).

 

1596 Todos los que aman las riquezas, aun cuando no puedan conseguirlas, deben contar en el numero de los ricos (SAN AGUSTIN, en CatenaAurea, vol. Vl, p. 316).

 

1597 Mas no puedo decir lo que se siente cuando el Señor la da a entender secretos y grandezas suyas, el deleite tan sobre cuantos aca se pueden entender, que bien con razon hace aborrecer los deleites de la vida, que son basura todos juntos. Es asco traerlos a ninguna comparacion aqui—aunque sea para gozarlos sin fin—y de estos que da el Señor, sola una gota de agua del gran rio caudaloso que nos esta aparejado (SANTA TERESA, Vida, 27, 12).

 

Consecuencias y detalles practicos de desprendimiento

 

1598 Del mismo modo que al decir que las aves del cielo no siembran no reprobo el que se sembrara sino el excesivo cuidado, asi, cuando dice no trabajan ni hilan, no condena el trabajo, sino el excesivo celo en el (SAN JUAN CRISOSTOMO, en CatenaAurea, vol. Vl, p. 90).

 

1599 Siguiendo a Jesus pobre, no se abaten por la escasez, ni se ensoberbecen con la riqueza (Conc. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem, 4).

 

1600 Si tu deseas alcanzar ese espiritu, te aconsejo que contigo seas parco, y muy generoso con los demas; evita los gastos superfluos por lujo, por veleidad, por vanidad, por comodidad...; no te crees necesidades. (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 123).

 

1601 El verdadero desprendimiento lleva a ser muy generosos con Dios y con nuestros hermanos; a moverse, a buscar recursos, a gastarse para ayudar a quienes pasan necesidad. No puede un cristiano conformarse con un trabajo que le permita ganar lo suficiente para vivir el y los suyos: su grandeza de corazon le impulsara a arrimar el hombro para sostener a los demas (J. Escriva DE BALAGUER, Amigos de Dios, 126).

 

<<Tirar lo que estorba>>

 

1602Aunque estoy bien convencido, mi querida Margarita, de que la maldad de mi vida pasada es tal que merecería que Dios me abandonase del todo, ni por un momento dejare de confiar en su inmensa bondad. Hasta ahora, su gracia santisima me ha dado fuerzas para postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la misma vida, antes de prestar juramento en contra de mi conciencia (SANTO ToMAs MORO, Carta escrita en la carcel a su hija Margarita).

 

1603Aquel hombre, arrojando su capa, al instante se puso en pie y vino a el (Mc 10, 50) ¡Tirando su capa! No se si tu habras estado en la guerra. Hace ya muchos atios, yo pude pisar alguna vez el campo de batalla, despues de algunas horas de haber acabado la pelea; y alli había, abandonados por el suelo, mantas, cantimploras y macutos llenos de recuerdos de familia: cartas, fotografias de personas amadas... ¡Y no eran de los derrotados; eran de los victoriosos! Aquello, todo aquello les sobraba, para correr mas aprisa y saltar el parapeto enemigo. Como a Bartimeo, para correr detras de Cristo. No olvides que, para llegar hasta Cristo, se precisa el sacrificio; tirar todo lo que estorbe: manta, macuto, cantimplora (J. Escriva DE BALAGUER, Amigos de Dios, 196).

 

1604 Y el alma sale para ir detras de Dios: sale de todo pisoteando y despreciando todo lo que no es Dios. Y sale de si misma olvidandose de si por amor de Dios (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cantico espiritual, 1, 20).

 

No crearse necesidades. Cosas superfluas

 

1605 El hombre busca las cosas para satisfacer una necesidad, y cuando las tiene en abundancia empieza a llenarse de soberbia por ellas; es lo mismo que si alguno, estando herido, se jacta de tener en su casa muchas medicinas, como si no fuera mejor que no necesitase de ellas, si no estuviese herido (SAN AGUSTIN, Cuestiones sobre el Evangelio, 2, 29).

 

1606 El espiritu de penitencia y su practica nos conducen a desprendernos sinceramente de todo lo que poseemos de superfluo, y a veces incluso de lo necesario, que nos impide <<ser>> verdaderamente lo que Dios quiere que seamos (JUAN PABLO II, Aloc., 20-II-1980).

 

1607 Es propio de todos aquellos que nada esperan de la otra vida, ni temen los juicios de Dios, el andar solicitos por las cosas superfluas (SAN GREGORIO DE NISA, en Catena Aurea, vol. VI, p. 94).

 

1608 NO hay que buscar lo superfluo, ni mimar el cuerpQ mas de lo que sea necesario para que sirva al alma (SAN BASILIO, Discurso a los jovenes).

 

1609 Los que pasan la frontera de lo necesario, a semejanza de los que se deslizan por una pendiente, al no tener nada firme en que apoyarse, con nada pueden contener el peso hacia adelante (SAN BASILIO, Discurso a los jovenes).

 

1610 Lo superfluo de los ricos es lo necesario de los pobres. Se poseen cosas ajenas cuando se poseen cosas superfluas (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 147).

 

Desprendimiento de nosotros mismos

 

1611 ¿Como podrá enemistarse con su hermano quien no reivindica nada como propio? De este modo corta la raiz primera de los conflictos, que nacen habitualmente de pequeñeces (CASIANO, Colaciones, 16).

 

1612 [...] convenceos de que si de veras deseamos seguir de cerca al Señor y prestar un servicio autentico a Dios y a la humanidad entera, hemos de estar seriamente desprendidos de nosotros mismos: de los dones de la inteligencia, de la salud, de la honra, de las ambiciones nobles, de los triunfos, de los exitos. Me refiero tambien [...] a esas ilusiones limpias, con las que buscamos exclusivamente dar toda la gloria a Dios y alabarle, ajustando nuestra voluntad a esta norma clara y precisa: Seflor, quiero esto o aquello solo si a Ti te agrada, porque si no, a mi, lpara que me interesa? Asestamos asi un golpe mortal al egoismo y a la vanidad, que serpear en todas las conciencias; de paso que alcanzamos la verdadera paz en nuestras almas, con un desasimiento que acaba en la posesion de Dios, cada vez mas intima y mas intensa (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 114).

 

Desprendimiento de la salud corporal

 

1613 Al ser, pues, nocivo para el cuerpo el demasiado cuidado y un obstaculo para su alma, es una locura manifiesta servirle y mostrarse sumiso a el (SAN BASILIO, Discurso a los jovenes).

 

1614 Consideraba lo mucho que importa no mirar nuestra flaca disposicion cuando entendemos se sirve al Señor, por contradiccion que se nos ponga delante, pues es poderoso de hacer de los flacos fuertes y de los enfermos sanos. Y cuando esto no hiciere, sera lo mejor padecer para nuestra alma, y puestos los ojos en su honra y gloria, olvidarnos a nosotros. ¿Para que es la vida y la salud, sino para perderla por tan gran Rey y Señor? Creedme, hermanas, que jamas os ira mal en ir por aqui (SANTA TERESA, Fundaciones, 28, 18).

 

1615 Lo primero que hemos de procurar es quitar de nosotros el amor de este cuerpo, que somos algunas de nuestro natural tan regaladas, que no hay poco que hacer aqui, y tan amigas de nuestra salud, que es cosa para alabar a Dios la guerra que da (SANTA TERESA, Camino deperfeccion, lO, 5).

 

1616 Dentro de este marco del desprendimiento total que el Señor nos pide, os señalare otro punto de particular importancia: la salud (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 124).

 

<<Una noche en mala posada>>

 

1617 En la vida presente estamos como en un camino por el que vamos a nuestra patria (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 11 sobre los Evang.).

 

1618 No tienes aqui ciudad permanente. Dondequiera que estuvieres seras extranjero y peregrino; jamas tendras reposo si no te unes intimamente a Cristo (Imitacion de Cristo, II, 1 ~ 6).

 

1619 No nos seduzca ninguna prosperidad halagueha, porque es un viajero necio el que se para en el camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang.).

 

1620 Que no queramos regalos, hijas; bien estamos aqui, todo es una noche en mala posada (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 40, 9).

 

1621 Que los falsos placeres de la vida presente no impidan el empuje de aquellos que estan en marcha por el camino de la verdad, y que los fieles se consideren como viajeros en el itinerario que siguen hacia su patria; que comprendan que en el uso de los bienes temporales, si a veces hay algunos que les agradan, no deben apegarse bajamente, sino continuar valientemente la marcha (SAN LEON MAGNO, Sermon 72, sobre la Ascension del Señor).

 

1622 De nada me servirian los placeres terrenales ni los reinos de este mundo. Prefiero morir en Cristo Jesus que reinar en los confines de la tierra. Todo mi deseo y mi voluntad estan puestos en Aquel que por nosotros murio y resucito. Se acerca ya el momento de mi nacimiento a la vida eterna (SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Romanos, 6, 1 ss.).

 

Desprendimiento y senorio del cristiano

 

1623 Es un bien que todos los bienes del mundo encierra en si; es un señorio grande, digo que es senorear todos los bienes de el a quien no se le da nada de ellos (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 2, 5).

 

1624 La honra de los pobres es ser muy verdaderamente pobre (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 2, 5).

 

1625Quien es esclavo de las riquezas, las guarda como esclavo; pero el que sacude el yugo de su esclavitud, las distribuye como señor (SAN JERONIMO, en Catena Aurea, vol. 1, p. 392).

 

1626 Aquel que se ha separado de todo, ha renunciado incluso a hacer calculos sobre las cosas que tiene o no tiene, cuando se trata de salir al encuentro de las necesidades del projimo. Es perfectamente libre, porque es totalmente pobre. Y precisamente en una pobreza tal, en la que caen los limites puestos por la prudencia de la carne, es donde la potencia de Dios puede manifestarse tambien en la libre gratuidad del milagro (JUAN PABLO II, Hom. Turin, 13-lV-1980).

 

1627 Debes ir vestido de acuerdo con el tono de tu condicion, de tu ambiente, de tu familia, de tu trabajo..., como tus compañeros, pero por Dios, con el afan de dar una imagen autentica y atractiva de la verdadera vida cristiana. Con naturalidad, sin extravagancias: os aseguro que es mejor que pequeis por carta de mas que por carta de menos. Tu, ¿como imaginas el porte de Nuestro Señor?, ¿no has pensado con que dignidad llevarla aquella tunica inconsutil, que probablemente habrian tejido las manos de Santa Maria? (J. Escriva DE BALAGUER, Amigos de Dios, 122).

 

Los sacerdotes y el uso de los bienes temporales

 

1628 Usando, pues, del mundo como si no lo usaran, llegaran a aquella libertad por la que, libres de todo cuidado desordenado, se tornen dociles para oir la voz de Dios en la vida cotidiana. De esta libertad y docilidad nace la discrecion espiritual, por la que se halla la recta actitud ante el mundo y los bienes terrenos. Esta actitud es de gran importancia para los presbiteros, pues la mision de la Iglesia se cumple en medio del mundo, y los bienes creados son absolutamente necesarios para el provecho personal del hombre. Den, pues, gracias por todo lo que el Padre celestial les da para pasar rectamente la vida. Es menester, sin embargo, que disciernan a la luz de la fe todo lo que les ocurriere, a fin de orientarse al recto uso de los bienes que responda a la voluntad de Dios y rechazar cuanto dañare a su mision (CONC. VAT. Il, Decr. Prebysterorum Ordinis, 17).

 

1629 [...] tal mision (sacerdotal) solo podre llevarse a cabo si el sacerdote—consagrado por el Espiritu—sabe estar entre los hombres (pro hominibus constitutus) y, al mismo tiempo, separado de ellos (ex hominibus assumptus): cfr. Heb 5, 1; si vive con los hombres, si comprende sus problemas, apreciara sus valores, pero al mismo tiempo en nombre de otra cosa, dara testimonio y enseñara otros valores, otros horizontes del alma, otra esperanza (A. DEL PORTILLO, Escritos sobre el sacerdocio, p. 59).