DEVOCIONES


 

SELECCION DE TEXTOS

 

La verdadera devocion supone una prontitud en la entrega a Dios y a los demas. Se fundamenta en la humildad

 

1630 (La verdadera devocion supone) una voluntad pronta para entregarse a lo que pertenece al servicio de Dios (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 2-2, q. 8, a. I c).

 

1631 No es devocion aquella ternura de corazon o consolacion que sienten algunas veces los que oran, sino esta prontitud y aliento para bien obrar, de donde muchas veces acaece hallarse lo uno sin lo otro, cuando el Señor quiere probar a los suyos.(SAN PEDRO DE ALCANTARA, Tratado de la oracion y mediacion, 2, 1)

 

1632 Si, que no esta el amor de Dios en tener lagrimas, ni estos gustos y ternura que por la mayor parte los deseamos y consolamos con ellos; sino en servir con justicia y fortaleza de animo y humildad (SANTA TERESA, Vida, 11, 5).

 

1633 La humildad es el fundamento de todas las demas virtudes. Quien desea servir a Dios y salvar su alma, debe comenzar por practicar esta virtud en toda su extension. Sin ella nuestra devocion sera como un monton de paja muy voluminoso que habremos levantado, pero al primer embate de los vientos queda derribado y deshecho. El demonio teme muy poco esas devociones que no estan fundadas en la humildad, pues sabe muy bien que podrá echarlas al traste cuando le plazca (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre la humildad).

 

1634 La devocion, mientras sea autentica y sincera, nada destruye, sino que todo lo perfecciona y completa, y si alguna vez resulta de verdad contraria a la vocacion o estado de alguien, sin duda es porque se trata de una falsa devocion. La abeja saca miel de las flores sin dañarlas ni destruirlas, dejandolas tan integras, incontaminadas y frescas como las ha encontrado. Lo mismo, y mejor aun, hace la verdadera devocion: ella no destruye ninguna clase de vocacion o de ocupaciones, sino que las adorna y embellece (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, 1, 3).

 

1635 La diferencia entre la caridad y la devocion es la misma que hay entre el fuego y la llama... Asi que la devocion solo añade al fuego de la caridad la llama que la hace pronta, activa y diligente (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, I, 1).

 

1636 Ten pocas devociones particulares, pero constantes (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 552).

 

1637 La verdadera devocion hace que sea mucho mas apacible el cuidado de la familia, que el amor mutuo entre marido y mujer sea mas sincero, que la sumision debida a los gobernantes sea mas leal, y que todas las ocupaciones, de cualquier clase que sean, resulten mas llevaderas y hechas con mas perfeccion (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, 1, 3).

 

El alimento de la devocion

 

1638 Asi como los arboles y los cuerpos humanos quieren sus riegos y mantenimientos ordinarios, y en faltando esto luego desfallecen y desmedran, asi tambien lo hace la devocion, cuando le falta el riego y mantenimiento de la consideracion (SAN PEDRO DE ALCANTARA. Tratado de la oracion y meditacion 2, 3).

 

1639 La devocion nace de la caridad, que es amor a Dios y al projimo (SANTO TOMAS, Sobre el Padrenuestro, 1. c., 124).

 

1640 Y es gran cosa letras, porque estas nos enseñan a los que poco sabemos y nos dan luz, y llegados a verdades de la Sagrada Escritura hacemos lo que debemos. De devociones a bobas nos libre Dios (SANTA TERESA, Vida, 13, 9).

 

Devocion a la Santisima Trinidad

 

1641 Asistiendo a la Santa Misa, aprendereis a tratar a cada una de las Personas divinas: al Padre, que engendra al Hijo; al Hijo, que es engendrado por el Padre; al Espiritu Santo que de los dos procede. Tratando a cualquiera de las tres Personas, tratamos a un solo Dios; y tratando a las tres, a la Trinidad, tratamos igualmente a un solo Dios unico y verdadero (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 91).

 

1642 Toda gracia o don que se nos da en la Trinidad se nos da por el Padre, a traves del Hijo, en el Espiritu Santo (SAN ATANASIO, Carta I a Serapion).

 

1643 E1 Padre, por redimir al siervo, no perdona al Hijo; el Hijo por El se entrega a la muerte gustosisimamente; uno y otro envian al Espiritu Santo; y el mismo Espiritu Santo pide por nosotros con gemidos inefables (SAN BERNARDO, Sermon, para el día de Pentecostes, 2, 7).

 

1644 Tu, Trinidad eterna, eres como un mar profundo, en el que cuanto mas busco mas encuentro, y cuanto mas encuentro mas te busco. Tu sacias al alma de una manera en cierto modo insaciable, ya que siempre queda con hambre y apetito, deseando con avidez que tu luz nos haga ver la luz, que eres tu misma (SANTA CATALINA DE SIENA, Dialogo sobre la Divina Providencia, cap. 167).

 

1645 Jamas la majestad del Espiritu Santo ha estado separada de la omnipotencia del Padre y del Hijo; todo lo que hace el gobierno divino para administrar el universo, procede de la Providencia de toda la Trinidad. En ella no hay mas que una misma bondad de misericordia, una misma severidad en la justicia. Nada que este dividido en la accion o nada que difiera en la voluntad. Lo que el Padre ilumina, el Hijo lo ilumina y el Espiritu Santo lo ilumina tambien (SAN LEON MAGNO, Sermon 75, sobre Pentecostes).

 

1646 Hay que afirmar que la Trinidad, aun despues de que el Verbo tomo cuerpo de Maria, continuo siendo siempre la Trinidad, sin admitir aumento ni disminucion; ella continua siendo siempre perfecta y debe confesarse como un solo Dios en Trinidad, como lo confiesa la Iglesia al proclamar al Dios unico, Padre del Verbo (SAN ATANASIO, Carta a Epicteto, 5-9).

 

1647 Hay un solo Dios Padre, un solo Verbo, el Hijo, y un solo Espiritu, como hay tambien una sola salvacion para todos los que creen en El (SAN IRENEO, Tratado contra las herejfas, libro 4).

 

A la Santisima Humanidad de Cristo

 

1648 Pues ya andaba mi alma cansada y, aunque queria, no la dejaban descansar las ruines-costumbres que tenía. Acaeciome que, entrando un dia en el oratorio, vi una imagen que habían traido alli a guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacia en casa. Era de Cristo muy llagado, y tan devota que, mirandola, toda me turbo de verle tal, porque representaba bien lo que paso por nosotros. Fue tanto lo que senti de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazon me parece se me partia, y arrojeme cabe El con grandisimo derramamiento de lagrimas, suplicandole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle (SANTA TERESA, Vida, 9, 1).

 

 

 

1649 Debido a la debilidad de la mente humana, y del mismo modo que necesita ser conducida al conocimiento de las cosas divinas, asi tambien necesita ser llevada al amor como de la mano, por medio de algunas cosas sensibles que nos sean facilmente conocidas. Y entre ellas la principal es la Humanidad de Cristo [...] (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 2-2, q. 82, a. 3 ad 2).

 

1650 Todo lo tenemos en Cristo; todo es Cristo para nosotros. Si quieres curar tus heridas, El es medico. Si estas ardiendo de fiebre, El es manantial. Si estas oprimido por la iniquidad, El es justicia. Si tienes necesidad de ayuda, El es vigor. Si temes la muerte, El es la vida. Si deseas el cielo, El es el camino. Si refugio de las tinieblas, El es la luz. Si buscas manjar, El es alimento (SAN AMBROSIO, Sobre la virginidad, 16, 19).

 

1651 No me ha venido trabajo que, mirandoos a Vos cual estuvisteis delante de los jueces, no se me haga bueno de sufrir. Con tan buen amigo presente, con tan buen capitan, que se puso en lo primero en el padecer, todo se puede sufrir. Es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero. Y veo yo claro, y he visto despues, que para contentar a Dios y que nos haga grandes mercedes, quiere sea por manos de esta Humanidad sacratisima, en quien dijo Su Majestad se deleita (Mt 3, 17). Muy muchas veces lo he visto por experiencia; hamelo dicho el Señor. He visto claro que por esta puerta hemos de entrar si queremos nos muestre la soberana Majestad grandes secretos (SANTA TERESA, Vida, 22, 6).

 

1652 [...] cuando la carne intente recobrar sus fueros perdidos o la soberbia—que es peor—se rebele y se encabrite, os precipiteis a cobijaros en esas divinas hendiduras que, en el Cuerpo de Cristo, abrieron los clavos que le sujetaron a la Cruz, y la lanza que atraveso su pecho. Id como mas os conmueva: descargad en las Llagas del Senor todo ese amor humano... y ese amor divino. Que esto es apetecer la union, sentirse hermano de Cristo, consanguineo suyo, hijo de la misma Madre, porque es Ella la que nos ha llevado hasta Jesus (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 303).

 

A la Sagrada Pasion. Via Crucis

 

1653 La pasion de Cristo basta para servir de guia y modelo a toda nuestra vida (SANTO TOMAS, Sobre el Credo, 6, 1. c.).

 

1654 Es cosa muy buena y santa pensar en la pasion del Señor y meditar sobre ella, ya que por este camino se llega a la santa union con Dios. En esta santisima escuela se aprende la verdadera sabiduria, en ella la han aprendido todos los santos (SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta 1, 43).

 

1655 El Via Crucis.—¡Esta si que es devocion recia y jugosa! Ojala te habitues a repasar esos catorce puntos de la Pasion y Muerte del Señor, los viernes.—Yo te aseguro que sacaras fortaleza para toda la semana (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 556).

 

1656 El que quiera venerar de verdad la pasion del Señor debe contemplar de tal manera, con los ojos de su corazon, a Jesus crucificado, que reconozca su propia carne en la carne de Jesus (SAN LEON MAGNO, Sermon 15 sobre la Pasion).

 

1657 El cristiano que se ejercita intensa y devotamente en la vida y pasion santisima del Señor, halla alli todo lo util y necesario para si cumplidamente, y no hay necesidad de que busque algo mejor fuera de Jesucristo.¡Oh, si viniese a nuestro corazon Jesucristo crucificado, cuan presto y cuan de verdad seriamos enseñados! (Imitacion de Cristo, 1, 25, 7).

 

1658 Es muy posible que en alguna ocasion, a solas con un crucifijo, se te vengan las lagrimas a los ojos. No te domines... Pero procura que ese llanto acabe en un proposito (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Via Crucis, p. 95).

 

1659 El Señor padecio de los gentiles y de los judios, de los hombres y de las mujeres, como se ve en las sirvientas que acusaron a San Pedro. Padecio tambien de los principes y de sus ministros, y de la plebe... Padecio de los parientes y conocidos, pues sufrio por causa de Judas, que le traiciono, y de Pedro, que le nego. De otra parte, padecio cuanto el hombre puede padecer. Pues Cristo padecio de los amigos, que le abandonaron; padecio en la fama, por las blasfemias proferidas contra El; padecio en el honor y en la honra, por las irrisiones y burlas que le infirieron; en los bienes, pues fue despojado hasta de los vestidos; en el alma, por la tristeza, el tedio y el temor; en el cuerpo, por las heridas y los azotes (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 3, q. 4b, a. 5).

 

1660 Bien deciais, Jesús mio, que cuando fuisteis levantado en lo alto de la cruz atraeriais hacia Vos todos los corazones (Jn 12, 32), y a la verdad que habeis ganado el afecto de todos ellos, puesto que muchas almas, al veros crucificado y muerto por su amor, lo han abandonado todo, riquezas, dignidades, patria y parientes, y han desafiado los tormentos y hasta la misma muerte para darse a Vos por entero. ¡Desventurados los que resisten a la gracia, que les habeis atesorado a costa de tantos trabajos y sudores! Este sera su mayor tormento en el infierno; pensar que todo un Dios ha muerto en la cruz para ganar su amor y que ellos voluntariamente se han perdido y labrado su eterna ruina, sin esperanza de remedio.

[...] ¡Cuantas veces no he resistido a vuestros amorosos llamamientos y a los esfuerzos que haciais para cautivarme con los lazos de vuestro amor! ¡Cuantas veces no os he menospreciado y renunciado a vuestro amor por seguir mis caprichos y mis gustos! ¡Ojala que hubiera yo muerto antes que ofenderos!, ¡ojala que siempre os hubiera amado! Gracias os doy, amor mio, por haberme soportado con tanta paciencia, y en lugar de haberme abandonado como lo merecia, me habeis llamado con mas insistencia, comunicandome mas luces y mas amorosas inspiraciones. (SAN ALFONSO Mª DE LIGORIO, Meditaciones sobre la Pasion, III, 3).

 

1661 Aquellos tres clavos sostienen todo el peso del cuerpo; sufre grandes dolores y esta en una afliccion superior a cuanto se puede decir ni pensar. Esta pendiente entre dos ladrones, de todas partes sufre penas, de todas partes oprobios, de todas partes insultos. Pues aun viendolo tan angustiado no perdonan insulto alguno (SAN BUENAVENTURA, Meditacion de la Pasion, c. 3).

 

1662 Si no sabes desentrañar las cosas profundas y celestiales, descansa en la pasion de Jesucristo y mora muy de gana en sus sacratisimas llagas; porque si te llegas devotamente a las llagas y preciosas heridas de Jesucristo, gran consuelo sentiras en la tribulacion, y no estaras demasiado preocupado de los desprecios de los hombres, y facilmente sufriras las palabras de los maldicientes (Imitacion de Cristo, 11, 1,6).

 

A Jesus Sacramentado

 

1663 Porque ser vuestro devoto verdadero es un escudo impenetrable a los asaltos de mis enemigos (SAN ALFONSO M.a DE LIGORIO, Visitas al Stmo. Sacramento, 10).

 

1664 Durante el dia, los fieles no omitan el hacer la visita al Santisimo Sacramento, que debe estar reservado en un sitio dignisimo con el maximo honor en las iglesias, conforme a las leyes liturgicas, puesto que la visita es prueba de gratitud, signo de amor y deber de adoracion a Cristo Señor, alli presente (PABLO Vl, Enc. Mysterium fidei).

 

1665 Muchos cristianos, exponiendose a grandes peligros y padeciendo muchas fatigas, emprenden largas jornadas solo con el fin de visitar los lugares de la Tierra Santa en que nuestro Salvador nacio, padecio y murio. jAh, y como estos santos excesos acusan nuestros descuidos y nuestra ingratitud! Pues dejamos muchas veces de visitar al mismo Señor que habita en las iglesias pocos pasos distantes de nuestras casas (SAN ALFONSO Mª DE LIGORIO, Visitas al Stmo. Sacramento, 23.

 

1666No comprendo como se puede vivir cristianamente sin sentir la necesidad de una amistad constante con Jesus en la Palabra y en el Pan, en la oracion y en la Eucaristia. Y entiendo muy bien que, a lo largo de los siglos, las sucesivas generaciones de fieles hayan ido concretando esa piedad eucaristica. Unas veces, con practicas multitudinarias, profesando publicamente su fe; otras, con gestos silenciosos y callados, en la sacra paz del templo o en la intimidad del corazon (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 154).

 

1667 ¡Cuan consoladores y suaves son los momentos pasados con este Dios de bondad! ¿Estas dominado por la tristeza? Ven un momento a echarte a sus plantas, y quedaras consolado. ¿Eres despreciado del mundo? Ven aqui, y hallaras un amigo que jamas quebrantara la fidelidad.¿Te sientes tentado? Aqui es donde vas a hallar las armas mas seguras y terribles para vencer a tu enemigo. ¿Temes el juicio formidable que a tantos santos ha hecho temblar? Aprovechate del tiempo en que tu Dios es Dios de misericordia y en que tan facil es conseguir el perdon. ¿Estas oprimido por la pobreza? Ven aqui, donde hallaras a un Dios inmensamente rico, que te dira que todos sus bienes son tuyos, no en este mundo sino en el otro (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el Corpus Christi).

 

1668 ¡Ah!, y ¿que haremos, preguntais algunas veces, en la presencia de Dios Sacramentado? Amarle, alabarle, agradecerle y pedirle. ¿Que hace un pobre en la presencia de un rico? ¿Que hace un enfermo delante del medico? ¿Que hace un sediento en vista de una fuente cristalina? (SAN ALFONSO Mª. DE LIGORIO, Visitas al Stmo. Sacramento, 1).

 

1669 No dejes la Visita al Santisimo.—Luego de la oracion vocal que acostumbres, di a Jesus, realmente presente en el Sagrario, las preocupaciones de la jornada.—Y tendras luces y animo para tu vida de cristiano (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 554).

 

1670 Los amigos del mundo hallan tanto consuelo en verse los unos a los otros, que pasan dias enteros en sus conversaciones; si no empleamos el tiempo con Jesus Sacramentado es porque no le amamos (SAN ALFONSO M. a DE LIGORIO. Visitas al Stmo. Sacramento, 4).

 

1671 La exposicion de la Sagrada Eucaristia conduce al espiritu de los fieles a reconocer en ella la maravillosa presencia de Cristo, y le invita a una comunion con El. Al mismo tiempo, favorece de modo excelente el culto en espiritu y en verdad que le es debido (PABLO VI, Instrucc. Eucaristicum Mysterium, n. 60).

 

1672 Pensad en el silencioso y maravilloso misterio de los innumerables tabernaculos que forman constelaciones de luz,visibles solo a los aageles, a los santos y a los creyentes, cubriendo la faz de la tierra (PABLO VI, Homilia en el Congreso Eucaristico Nacional de Italia, I l-VI-1965).

 

Santo Rosario

 

1673 El Rosario es mi oracion predilecta [...]. Con el trasfondo de las Avemarias pasan ante los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo. El Rosario en su conjunto consta de misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, y nos ponen en comunion vital con Jesucristo a traves—se puede decir—del Corazon de su Madre. Al mismo tiempo, nuestro corazon puede incluir en estas decenas del Rosario todos los hechos que entraman la vida del individuo, la familia, la nacion, la Iglesia y la humanidad. Experiencias personales o del projimo, sobre todo de las personas mas cercanas o que llevamos mas en el corazon. De este modo, la sencilla plegaria del Rosario sintoniza con el ritmo de la vida humana (JUAN PABLO II, Aloc. 29-X-1978).

 

1674 Hay un vinculo muy estrecho entre el Angelus y el Rosario, oraciones, una y otra, eminentemente cristologicas y, al mismo tiempo, marianas: efectivamente, nos hacen contemplar y profundizar los misterios de la historia de la salvacion, en los que Maria esta intimamente unida a su Hijo Jesus. Y en este santuario resuena perennemente el Rosario, la oracion mariana sencilla, humilde—pero no por eso menos rica de contenidos biblicos y teologicos—y tan querida, en su larga historia para los fieles de toda clase y condicion, unidos en la profesion de fe en Cristo, muerto y resucitado por nuestra salvacion (JUAN PABLO II, Hom. Pompeya, 21-X-1979).

 

1675 El Santo Rosario es arma poderosa. Empleala con confianza y te maravillaras del resultado (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 558).

 

1676 El Rosario de Maria, pues, viene elevado a la condicion de una gran plegaria publica y universal frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero (JUAN XXIII, Sobre el rezo del Santo Rosario, 29-1X-1961).

 

1677 Aunque sea en planos de realidad esencialmente diversos, anamnesis en la liturgia y memoria contemplativa en el Rosario tienen por objeto los mismos acontecimientos salvificos llevados a cabo por Cristo. La primera hace presentes, bajo el velo de los signos y operantes de modo misterioso, los <<misterios mas grandes de nuestra redencion>>; la segunda, con el piadoso afecto de la contemplacion, vuelve a evocar los mismos misterios en la mente de quien ora y estimula su voluntad a sacar de ellos normas de vida (PABLO VI, Enc. Marialis cultus, 2-II-1974, n. 46).

 

1678 El Concilio ecumenico Vaticano II, aun cuando no con expresas palabras, pero si con toda certeza, inculco en los animos de todos los hijos de la Iglesia estas preces del Rosario en estos terminos: <<Estimen en mucho las practicas y los ejercicios de piedad hacia ella (Maria) recomendados por el Magisterio en el curso de los siglos>> (PABLO VI, Enc. Christi Matri Rosarii, 15-IX- 1966, y Enc. Marialis cultus, 2-II- 1974).

 

1679 Es el Rosario un Evangelio compendiado y dara a los que lo rezan los rios de paz de que nos habla la Escritura; es la devocion mas hermosa, mas rica en gracia y gratisima al corazon de Maria. Sea este, hijos mios, mi testamento para que os acordeis de mi en la tierra (Pio IX, en su lecho de muerte, a los prelados que le asistían).

 

1680 Quienes con esfuerzo trabajan por conseguir su ultimo fin disponen providencialmente de la poderosa ayuda del Rosario, y la tienen tan a mano y es tan facil que no se puede pedir mas (LEON XIII, Enc. Fidentes piumque).

 

1681 [...] innumerables hombres de todos los tiempos y de toda condicion [...] lo emplearon como arma muy poderosa para rechazar al demonio, para conservar la castidad e integridad de vida, para adelantar en la virtud y conseguir la paz de la humanidad (Pio XI, Enc. Ingravescentibus malis).

 

1682 Estimamos el Santo Rosario el medio mas conveniente y eficaz para obtener la ayuda maternal de la Virgen, segun lo recomienda su origen, mas celestial que humano, y su misma naturaleza (Pio XII, Enc. Ingruentium malorum, 15-IX-1951).

 

1683 El Rosario, como ejercicio de devocion cristiana, sigue en importancia a la Santa Misa y al Breviario; y sigue para los laicos a la participacion en los sacramentos [...]. Plegaria publica y universal frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero (JUAN XXIII, Carta Apost. Sobre el Rosario, 29-IX-1961).

 

1684 Efectivamente, habeis alzado hacia mi el Santo Rosario bendecido, como simbolo de vuestra fe, de vuestra plegaria, de vuestro afecto. Esa corona que hoy ostentais en la mano con alegria, sea simbolo de union con Jesus [...], y cuando volvais a vuestras casas llevadles mi saludo a los vuestros, y decid que el Papa recita el Rosario entero, esto es, las tres coronas, todos los dias (JUAN XXIII, Aloc. 4-V-1963).

 

1685No dejeis de inculcar con todo cuidado la practica del Rosario, la oracion tan querida a la Virgen (PABLO Vl, Enc. Mense Maio).

 

1686(El Rosario es) muy eficaz para impetrar los dones celestiales [...], pues no solo sirve para repeler los males y apartar calamidades—como se prueba abiertamente por la historia de la Iglesia—sino que fomenta abundantemente la vida de la Iglesia (PABLO Vl, Enc. Christi Matri Rosarii).

 

1687 Al crecer los males es necesario que crezca la piedad del pueblo de Dios. Por eso ardientemente deseamos, venerables hermanos, que yendo delante vosotros, exhortando e impulsando, se ruegue con mas instancia durante el mes de octubre, como ya hemos dicho, con el rezo piadoso del Rosario de Maria, clementisima Madre. Es muy acomodada esta forma de oracion al sentir del pueblo de Dios, muy agradable a la Madre de Dios, y muy eficaz para impetrar los dones celestiales (PABLO VI, Enc. Christi Matri Rosarii).

 

1688A el han dedicado nuestros predecesores vigilante atencion y premurosa solicitud, han recomendado muchas veces su rezo frecuente, favorecido su difusion, ilustrado su naturaleza, reconocido su aptitud para desarrollar una oracion contemplativa, de alabanza y de suplica al mismo tiempo, recordando su connatural eficacia para promover la vida cristiana y el empeño apostolico. Tambien Nos, desde la primera audiencia general de nuestro pontificado, el dia 13 de julio de 1963, hemos manifestado nuestro interes por la piadosa practica del Rosario, y posteriormente hemos subrayado su valor en multiples circunstancias, ordinarias unas, graves otras (PABLO VI, Enc. Marialis cultus).

 

1689 El Rosario considera en armonica sucesion los principales acontecimientos salvificos que se han cumplido en Cristo, desde la concepcion virginal y los misterios de la infancia hasta los momentos culminantes de la Pascua—la pasion y la gloriosa resurreccion—y los efectos de ella sobre la Iglesia naciente en el dia de Pentecostes y sobre la Virgen en el dia en que, terminado el exilio terreno, fue asunta en cuerpo y alma a la patria celestial. Y se ha observado tambien como la triple division de los misterios del Rosario no solo se adapta estrictamente al orden cronologico de los hechos, sino que sobre todo refleja el esquema del primitivo anuncio de la fe y propone nuevamente el misterio de Cristo de la misma manera que fue visto por San Pablo en el celeste <<himno>> de la Carta a los Filipenses: humillacion, muerte, exaltacion (2, 6-11) (PABLO VI, Enc. Marialis cultus).

 

Angelus, Sabado mariano y otras devociones de la Virgen

 

1690 Nuestra palabra sobre el Angelus quiere ser solamente una simple pero viva exhortacion a mantener su rezo acostumbrado, donde y cuando sea posible. El Angelus no tiene necesidad de restauracion; la estructura sencilla, el caracter biblico, el origen historico que lo enlaza con la invocacion de la incolumidad en la paz, el ritmo casi liturgico que santifica momentos diversos de la jornada, la apertura hacia el misterio pascual, por lo cual mientras conmemoramos la Encarnacion del Hijo de Dios pedimos ser llevados <<por su pasion y cruz a la gloria de la resurreccion>>, hace que a distancia de siglos conserve inalterado su valor e intacto su frescor. Es verdad que algunas costumbres tradicionalmente asociadas al rezo del Angelus han desaparecido o dificilmente pueden conservarse en la vida moderna, pero se trata de cosas marginales: quedan inmutados el valor de la contemplacion del misterio de la Encarnacion del Verbo, del saludo a la Virgen y del recurso a su misericordiosa intercesion; y no obstante el cambio de las condiciones de los tiempos, permanecen invariados para la mayor parte de los hombres esos momentos caracteristicos de la jornada —mañana, mediodia, tarde— que señalan los tiempos de su actividad y constituyen una invitacion a hacer un alto para orar (PABLO Vl, Enc. Marialis cultus, n. 41).

 

1691 Dicha plegaria es sencilla; mas, cuando se atiende al significado de las tres formulas Angelus Domini... Ecce arcilla Domini... Et verbum caro factum est..., se encuentra en ella la grandeza toda del pensamiento y de la epopeya cristiana (JUAN XXIII, Aloc. 4-VIII-1959).

 

1692 Tanto el rezo del Angelus como el del Rosario deben ser para todo cristiano y aun mas para las familias cristianas como un oasis espiritual en el curso de la jornada, para tomar valor y confianza (JUAN PABLO II, Angelus Otranto, 5-X-1980).

 

1693[...] conservad celosamente ese tierno y confiado amor a la Virgen, que os caracteriza. No lo dejeis nunca enfriar; que no sea un amor abstracto, sino encarnado. Sed fieles a los ejercicios de piedad mariana tradicionales en la Iglesia: la oracion del Angelus, el mes de Maria y, de modo muy especial, el rosario. Ojala resurgiese la hermosa costumbre de rezar el rosario en familia (JUAN PABLO II, Hom. 12-X1980).

 

1694 Dedicamos, sin embargo, el sabado a la veneracion de la Virgen gloriosa, que conservo en ese dia la fe en la totalidad del misterio de Cristo mientras El estaba muerto (SANTO TOMAS. Sobre los mandamientos, 1. c., p. 239).

 

1695 En nuestras relaciones con Nuestra Madre del Cielo hay tambien esas normas de piedad filial, que son el cauce de nuestro comportamiento habitual con Ella. Muchos cristianos hacen propia la costumbre antigua del escapulario; o han adquirido el habito de saludar—no hace falta la palabra, el pensamiento basta—las imagenes de Maria que hay en todo hogar cristiano o que adornan las calles de tantas ciudades; o viven esa oracion maravillosa que es el santo rosario, en el que el alma no se cansa de decir siempre las mismas cosas, como no se cansan los enamorados cuando se quieren, y en el que se aprende a revivir los momentos centrales de la vida del Señor; o acostumbran dedicar a la Señora un dia de la semana—precisamente este mismo en que estamos ahora reunidos: el sabado—, ofreciendole alguna pequeña delicadeza y meditando mas especialmente en su maternidad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 142).

 

1696 Hay muchas otras devociones marianas que no es necesario recordar aqui ahora. No tienen por que estar incorporadas todas a la vida de cada cristiano—crecer en vida sobrenatural es algo muy distinto del mero ir amontonando devociones—, pero debo afirmar al mismo tiempo que no posee la plenitud de la fe quien no vive alguna de ellas, quien no manifiesta de algun modo su amor a Maria.

Los que consideran superadas las devociones a la Virgen Santisima, dan señales de que han perdido el hondo sentido cristiano que encierran, de que han olvidado la fuente de donde nacen: la fe en la voluntad salvadora de Dios Padre, el amor a Dios Hijo que se hizo realmente hombre y nacio de una mujer, la confianza en Dios Espiritu Santo que nos santifica con su gracia (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 142.

 

Escapulario de Nuestra Senora del Carmen

 

1697 La devocion del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales (Pto XII, Aloc. 5-VIII-1950).

 

1698 En verdad no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecucion de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, segun la tradición, por la Santisima Virgen [...]. Es ciertamente el santo escapulario prenda y señal de proteccion de la Madre de Dios (Pio XII, Aloc. 1 1-11-1950).

 

1699 Lleva sobre tu pecho el santo escapulario del Carmen. —Pocas devociones—hay muchas y muy buenas devociones marianas—tienen tanto arraigo entre los fieles, y tantas bendiciones de los Pontifices.—Ademas, ¡es tan maternal ese privilegio sabatino! (J. ESCRVA DE BALAGUER, Camino, n. 500).

 

San Jose (Ver SAN JOSE).

 

Primeros cristianos. Ver tambien nn. 4370-4401.

 

1700 Me parece tan bien tu devocion por los primeros cristianos, que hare lo posible por fomentarla, para que ejercites —como ellos—, cada dia con mas entusiasmo, ese Apostolado eficaz de discrecion y de confidencia (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 971).

 

Almas del Purgatorio

 

1701 Las animas benditas del purgatorio.—Por caridad, por justicia, y por un egoismo disculpable—¡pueden tanto delante de Dios!—tenlas muy en cuenta en tus sacrificios y en tu oracion. Ojala, cuando las nombres, puedas decir: <<Mis buenas amigas las almas del purgatorio...>> (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 571).

 

1702Debemos ayudar a los que se hallan en el purgatorio. Demasiado insensible seria quien no auxiliara a un ser querido encarcelado en la tierra; mas insensible es el que ho auxilia a un amigo que esta en el purgatorio, pues no hay comparacion entre las penas de este mundo y las de alli (SANTO TOMAS, Sobre el Credo, 5, 1. c., p. 73).

 

1703Esta mi paciencia, unida a los meritos de la dolorosisima pasion del Señor [...], mitigara la pena que tenga que sufrir en el purgatorio y, gracias a la divina bondad, me conseguira mas tarde un aumento de premio en el cielo (SANTO TOMAS MORO, Carta escrita en la carcel a su hija Margarita).

 

Agua bendita

 

1704 Me dices que-por que te recomiendo siempre, con tanto empeño, el uso diario del agua bendita.—Muchas razones te podria dar. Te bastara, de seguro, esta de la Santa de Avila: <<De ninguna cosa huyen mas los demonios, para no tornar, que del agua bendita>> (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 572).

 

1705 (Debemos) tomar agua bendita a fin de ahuyentar al demonio, y hacer la señial de la cruz, diciendo: <<Dios mio, por esta agua bendita y por la preciosa sangre de Jesucristo vuestro Hijo, lavadme, purificadme de todos mis pecados>>. Y estemos ciertos de que si lo practicamos con fe, mientras no estemos manchados por pecado mortal alguno, borraremos todos nuestros pecados veniales (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el precepto 1.° del decalogo).

 

 

Procesiones

 

1706 ¡ Dichoso pueblo cristiano! Ciudad de Sion, regocijate, prorrumpe en la mas franca alegria, exclama el Sñlor por la boca de Isaias, ya que tu Dios mora en tu recinto (Is 12, 6). Lo que el profeta Isaias decia a su pueblo, puedo yo decirselo con mas exactitud. ¡Cristianos, regocijaos!, vuestro Dios va a comparecer entre vosotros. Este dulce Salvador va a visitar vuestras plazas, vuestras calles, vuestras moradas; en todas partes derramara las mas abundantes bendiciones. ¡Moradas felices aquellas delante de las cuales va a pasar! ¡Oh, felices caminos los que vais a estremeceros bajo tan santos y sagrados pasos! ¿Quien nos impedira decir, al volver a discurrir por la misma via: Por aqui ha pasado mi Dios, por esta senda ha seguido cuando derramaba sus saludables bendiciones en esta parroquia? (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el Corpus Christi).

 

1707 ¿Que es lo que hace Jesucristo cuando le llevamos en procesion? Vedlo aqui. Viene a ser como un buen rey en medio de sus subditos, como un padre bondadoso rodeado de sus hijos, como un buen Pastor visitando, sus rebaños.¿En que debemos pensar cuando marchamos en pos de nuestro Dios? Mirad. Hemos de seguirle con la misma devocion y adhesion que los primeros fieles cuando moraba aqui en la tierra prodigando el bien a todo el mundo. Si, si acertamos a acompañarle con viva fe, tendremos la seguridad de alcanzar cuanto le pidamos (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el Corpus Christi).

 

1708 El pueblo cristiano da un testimonio publico de fe y de piedad hacia este sacramento con las procesiones en que se lleva la Eucaristia por las calles con solemnidad y cantos, particularmente en la fiesta del Corpus Christi (PABLO Vl, Instrucc. Eucharisticum Mysterium, n. 59).

 

Angel Custodio Ver. nn. 278-307.

 

Santa Cruz (Ver CRUZ)