EJEMPLARIDAD

 


Citas de la Sagrada Escritura

 

 

 

Muerte de Eleazar:2Mac 6, 18-31

 

Martires de Sebaste: 2 Mac 7, 2-41.

 

Nadie enciende la lampara y la pone en un rincon, ni bajo el celemin, sino sobre un candelero, para que los que entren tengan luz. Lc 11, 33.

 

Asi ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que esta en los cielos. Mt 5, 16.

 

Y tu muestrate en todo ejemplo de buenas obras; incorruptibilidad en la doctrina, gravedad, palabra sana e irreprensible. Tit 2, 7.

 

Que nadie tenga en poco tu juventud; antes sirvas de ejemplo a los fieles en la palabra, en la conversacion, en la caridad, en la fe, en la castidad. I Tim 4, 12.

 

¿Quien de entre vosotros es sabio experimentado? Pues muestre con buena conducta sus obras [...]. Sant 3, 13.

 

(Observad) entre los gentiles una conducta buena, a fin de que, en lo mismo por lo que os afrentan como malhechores, considerando vuestras buenas obras glorifiquen a Dios t ] / Pdr 2, 12.

 

En nada demos motivo alguno de escandalo, para que no sea objeto de burla nuestro ministerio. 2 Cor6, 3.

 

Conozco vuestra pronta voluntad [.. ] y vuestro celo ha servido de estimulo a los demas. 2 Cor 9, 2.

 

...Y al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mi, mas le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar [...]. ¡Ay de aquel por quien viniere el escandalo! Mt 18, 6-7.

 

 


 

SELECCION DE TEXTOS

 

La fuerza del ejemplo

 

1843 ¿Que pensar de los que se adornan con un nombre y no lo son?, ¿de que sirve el nombre si no se corresponde con la realidad? [...]. Asi, muchos se llaman cristianos, pero no son hallados tales en realidad, porque no son lo que dicen, en la vida, en las costumbres, en la esperanza, en la caridad (SAN AGUSTIN, Trat. sobre la l.a Epistola de San Juan 4, 4).

 

1844 Las cosas nos parecen menos dificiles cuando las vemos realizadas en otros (SAN AMBROSIO, Sobre las virgenes, 2, 2).

 

1845 Nosotros tenemos las antorchas encendidas en nuestras manos cuando, con las buenas obras, damos a nuestros projimos buenos ejemplos (SAN GREGORIO MAGNO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 101).

 

1846 No es posible que quien de verdad se empeñe por ser santo deje de tener muchos que no le quieran; pero eso no importa, pues hasta con tal motivo aumenta la corona de su gloria. Por eso, a una sola cosa hemos de atender: a ordenar con perfeccion nuestra propia conducta. Si hacemos esto, conduciremos a una vida cristiana a los que andan en tinieblas (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 15).

 

1847 Pues cuando no hubiese otra ganancia sino la confusion que le quedara a la persona que os hubiere culpado, viendo que vos sin tener culpa os dejais condenar, es grandisima. Mas levanta al animo una cosa de estas a las veces que diez sermones (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 15, 6).

 

1848 La vida de las personas seriamente piadosas es la condenacion de nuestra vida floja e indiferente. Bien facil es comprender que su humildad y el clesprecio que ellas hacen de si mismas condena nuestra vida orgullosa, que nada sabe sufrir, que quisiera la estimacion y alabanza de todos. No hay duda de que su dulzura y su bondad para con todos abochorna nuestros arrebatos y nuestra colera; es cosa cierta que su modestia, la ejemplaridad en toda su conducta, condena nuestra vida mundana y llena de escandalos (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre el respeto humano).

 

1849 Y esto de hacer una lo que ve resplandecer de virtud en otra pegase mucho. Este es un buen aviso; no se os olvide (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 7, 8).

 

1850 Cualquiera que se encuentre fiel y prudente, presida la familia del Señor para darle la medida de trigo en todo tiempo, ya por medio de la predicacion con la que el alma se alimenta, ya por medio del buen ejemplo,por el que la vida se endereza (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 109).

 

1851 Si cometes alguna falta que es motivo para que te desprecie quien la presencio, siente vivo dolor de haber ofendido a Dios y de haber dado un mal ejemplo al projimo, y acepta la deshonra como un medio que Dios te envia para hacerte expiar tu pecado y para hacerte mas humilde y virtuoso (J. PECCI—Leon XIII—, Practica de la humildad, 36).

 

1852 La expresion exterior tiende a manifestar lo que se cree en el corazon (SANTO TOMAS. Suma Teologica, 2-2, q. 3, a. 1).

 

1853 Y asi (viviendo la virtud de la templanza) no solo nuestra vida aprovechara para Dios, sino que esta misma conducta nuestra inflamara a otros para gloria del mismo Dios, segun aquellas palabras: y todo el pueblo, al verlo, alabo a Dios (SAN GREGORIO MACNO, Hom 2 sobre los Evang ).

 

1854 Vive tu vida ordinaria; trabaja donde estas, procurando cumplir los deberes de tu estado, acabar bien la labor de tu profesion o de tu of icio, creciendote, mejorando cada jornada. Se leal, comprensivo con los demas y exigente contigo mismo. Se mortificado y alegre. Ese sera tu apostolado. Y, sin que tu encuentres motivos, por tu pobre miseria, los que te rodean vendran a ti, y con una conversacion natural, sencilla—a la salida del trabajo, en una reunion de familia, en el autobus, en un paseo, en cualquier parte— charlareis de inquietudes que estan en el alma de todos, aunque a veces algunos no quieran darse cuenta: las iran entendiendo mas, cuando comiencen a buscar de verdad a Dios (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 273).

 

Que las obras acompañen siempre a las palabras

 

1855 ¿Quereis alabar a Dios? Vivid de acuerdo con lo que pronuncian vuestros labios. Vosotros mismos sereis la mejor alabanza que podais tributarle, si es buena vuestra conducta (SAN AGUSTIN, Sermon 34).

 

1856 Sobrarian las palabras, si mostrasemos las obras. No habria un solo pagano, si nosotros fueramos verdaderamente cristianos (SAN JUAN CRISOSTOMO Hom. sobre la l.a Epistola a Timoteo, 10).

 

1857 En vano se esfuerza en propagar la doctrina cristiana quien la contradice con sus obras (SAN ANTONIO DE PADUA, Sermon 1, 226).

 

1858 La manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza pierde toda garantia cuando la conciencia contradice las palabras (SAN GREGORIO MAGNO, Moralia, 23).

 

1859 Antes de querer hacer santos a todos aquellos a quienes amamos es necesario que les hagamos felices y alegres, pues nada prepara mejor el alma para la gracia como la leticia y la alegria. Tu sabes ya [...] que cuando tienes entre las manos los corazones de aquellos a quienes quieres hacer mejores, si los has sabido atraer con la mansedumbre de Cristo, has recorrido ya la mitad de tu camino apostolico. Cuando te quieren y tienen confianza en ti, cuando estan contentos, el campo esta dispuesto para la siembra. Pues su corazones estan abiertos como una tierra fertil, para recibir el blanco trigo de tu palabra de apostol o de educador.

Si sabes hablar sin herir, sin ofender, aunque debas corregir o reprender, los corazones no se te cerraran. La semilla caera, sin duda, en tierra fertil y la cosecha sera abundante. De otro modo tus palabras encontraran, en vez de un corazon abierto, un muro macizo; tu simiente no caera en tierra fertil, sino al margen del camino—iuxta viam—de la indiferencia o de la falta de confianza; o en la piedra —super petram—de un animo mal dispuesto; o entre las espinas—inter spinas—de un corazon herido, resentido, lleno de rencor.

No perdamos nunca de vista que el Señor ha prometido su eficacia a los rostros amables, a los modales afables y cordiales, a la palabra clara y persuasiva que dirige y forma sin herir: beati mites quoniam ipsi possidebunt terram, bienaventurados los mansos, porque ellos poseeran la tierra. No debemos olvidar nunca que somos hombres que tratamos con otros hombres, aun cuando queramos hacer bien a las almas. No somos argeles. Y, por tanto, nuestro aspecto, nuestra sonrisa, nuestros modales, son elementos que condicionan la eficacia de nuestro apostolado. (S. CANALS, Ascetica meditada, pp. 74-76).

 

1860 Algunos hombres reciben de Dios una mision especial: dan testimonio de Dios no solamente desde un punto de vista natural, por el hecho de su existencia, sino sobre todo de una manera espiritual, con sus buenas obras. Todos los santos son testigos de Dios, porque sus buenas obras glorifican al Señor ante los hombres [...]. Sin embargo, los que, no contentos con recibir los dones divinos y de hacer bien con la gracia de Dios, comunican esos dones a otros por medio de la palabra, estimulos y exhortaciones, son mas especialmente todavia testigos de Dios (SANTO TOMAS' Coment. Evang. S. Juan, 4, 1).

 

1861 No olvides que antes de enseñar hay que hacer.—<<Coepit facere et docere>>, dice de Jesucristo la Escritura Santa: comenzo a hacer y a enseñar.

—Primero, hacer. Para que tu y yo aprendamos (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino n. 342).

1862 Quien tiene la mision de decir cosas grandes, esta igualmente obligado a practicarlas (SAN GREGORIO MAGNO, Regla pastoral, 2, 3).

1863Jamas tendra eficacia la autoridad del maestro si no va asociada a ella la ejemplaridad de sus acciones (CASIANO,Colaciones, 11).

 

1864 ¿Hay algo mas triste que un maestro, cuando el unico modo de salvar a sus discipulos es decirles que no se fijen en la vida del que les habla? (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 15).

 

1865 Creeran a nuestras obras mas que a cualquier otro discurso (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 15).

 

Cristo, ejemplo de todas las virtudes

 

1866Aquel madero que sujetaba sus miembros moribundos es tambien catedra desde donde nuestro Maestro enseña (SAN AGUSTIN, Trat. Evang. S. Juan, 119).

 

1867 Si buscas un ejemplo de obediencia, sigue al que se hizo obediente al Padre hasta la muerte (SANTO TOMAs, Sobre el Credo, 4, 1. c., p. 67).

 

1868 Este divino Salvador ha vivido la humildad hasta el extremo de hacerse el oprobio de la tierra, para abajar lo mas elevado y curar la llaga de nuestro orgullo, enseñandonos con su ejemplo el unico camino que lleva al cielo: Aprended de ml, que soy manso y humilde de corazon; y hallareis paz para vuestras almas (J. PECCI—Leon XIII—, Practica de la humildad, p. 42).

 

1869 Si buscas un ejemplo de humildad, mira al crucificado: el, que era Dios, quiso ser juzgado bajo el poder de Poncio Pilato, y morir (SANTO TOMAS, Sobre el Credo, 6,1. c.).

 

1870 (Jesus quiso bautizarse) para encarecernos con su humildad lo que a nosotros era de necesidad (SAN AGUSTIN, Sermon 51).

 

1871 Cristo se sometio a la circuncision en el tiempo en que estaba vigente y asi su obra se nos ofrece como ejemplo que imitar, para que observemos las cosas que en nuestro tiempo estan preceptuadas (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 3, q. 3~/, a. I).

 

1872 (Jesucristo) por todas partes ha dejado ejemplos de su misericordia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 25 sobre los Evang.).

 

1X73 La pasion de Cristo basta para servir de guia y modelo a toda nuestra vida (SANTO TOMAS Sobre el Credo, 6, 1. c.).

 

El ejemplo de Maria

 

1874 Sirvanos la vida de Maria de modelo de virginidad, cual imagen que se hubiera trasladado a un lienzo; en ella, como en espejo, brilla la hermosura de la castidad y la belleza de toda virtud. Virgen no solo en su carne, sino tambien en su alma, sin que la menor doblez de malicia corrompiese la pureza de sus afectos; humilde en su corazon, prudente en las palabras, madura en el consejo, parca en su conversacion [...], solicita en sus labores, a nadie hizo mal, quiso bien a todos, respeto a los mayores, fue amable para con los iguales [...]. He a-tui la imagen de la verdadera virginidad. Esta fue Maria, cuya vida paso a ser norma para todas las virgenes (SAN AMBROSIO, Sobre las virgenes, 2, 16).

 

1875 Maria llama bienaventurados a los que son diligentes en imitar su vida. Ahora, pues, oh hijos, escuchadme: Bienaventurados los que siguen mis caminos (Prov 8, 32). El que ama, se asemeja o procura asemejarse a la persona amada, segun aquel celebre proverbio: <<El amor, o los halla o los hace iguales>>. Si amamos, pues, a Maria, es necesario que trabajemos por imitarla, porque este es el mayor obsequio que le podemos of recen (S. ALFONSO Mª DE LIGORIO, De las virtudes de Maria Santisima, 1. c., pp. 554-545).

 

1876 Y esta practica (del pudor y de la modestia) sera una leccion viva y atrayente enseñanza, que arrastre a las almas hacia la santidad. Pero habeis de hacerlo con la humildad de Maria, que oye a todos como discipula y aprendiz de virtudes, aunque era doctora consumada en la dificil ciencia de ellas (SAN AMBROSIO, Sobre las virgenes, 2, 9).

 

1877Como flores en alegre jardin brillan en el alma de Maria las virtudes: en su pudor muestrase el recato; en su fe, la firmeza y el valor; en su devocion, el amor obsequioso. Como virgen, ama el retiro de su casa y no sale de ella sin compahia; como madre, acude al templo a ofrecer su hijo a Dios (SAN AMBROSIO Sobre las virgenes, 2, 15).

 

El ejemplo de los martires y de los santos

 

1878 Los martires nacen al morir, su fin significa el principio; al matarlos se les dio la vida, y ahora brillan en el cielo, cuando se pensaba haberlos suprimido en la tierra (SAN PEDRO CRISOLOGO, Sermon 108).

 

1879 Esas estrellas las veo como acabando de nacer para nosotros del Espiritu, e instantaneamente han hecho de la Iglesia un firmamento. Porque los rayos de las estrellas figuran la virtud eminente de los grandes hombres, como piedad de aquellos a quienes ha llenado la gracia. Podeis decir con toda verdad que estos hombres, nacidos de la promesa, son semejantes a los astros del cielo (SAN GREGORIO NISENO, Hom. de Pascua).

 

1880 Los martires, en efecto, sufrieron por dar testimonio [...] Como testigos de Dios sufrieron (SAN AGUSTIN Coment. a la l.a Epistola de S. Juan, 1, 2).

 

1881 El martirio es, entre los actos humanos, el mas perfecto en su genero, como signo de mayor caridad, puesto que segun San Juan: Nadie tiene mayor amor que este de dar la vida uno por sus amigos (SANTO TOMAS. Suma Teologica, 2-2, q. 124, a. 3).

 

1882 Ninguno de nosotros puede detenerse a mirar el sol cuando sale, porque nuestra vista queda herida con sus rayos; pero vemos las montanas iluminadas por el sol, y de esta manera nos cercioramos de que el sol ha salido. Como no podemos ver el sol de justicia en si mismo, procuramos ver las montañas iluminadas con su claridad, esto es, los santos apostoles, quienes resplandecen por sus virtudes, brillan por los milagros que hicieron, a los que inunda con su claridad el sol naciente, el cual, siendo ahora invisible, se hace visible por medio de ellos, como la salida del sol material ilumina las montahas con su luz (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang.).

 

1883 Yo te bendigo (Señor), porque te dignaste hacerme llegar a este dia y a esta hora, para que yo tenga parte, contado en el numero de tus testigos, en el cariz de tu Ungido (SAN POLICARPO, en el momento del martirio, l. c., 14, 2).

 

1884 A estos hombres, maestros de una vida santa, vino a agregarse una gran multitud de elegidos que, habiendo sufrido muchos suplicios y tormentos tambien por emulacion, se han convertido para nosotros en un magnifico ejemplo (SAN CLEMENTE 1, Carta a los Corintios, 5, I ss.).

 

El ejemplo que debe dar quien ha sido constituido buen pastor

 

1885 El error de un maestro es una tentacion para los fieles; tentacion tanto mayor cuanto mas docto es el que yerra (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, 17).

 

1886 Vosotros sois la laz del mundo. No puede ocultarse una ciudad asentada sobre un monte, ni se enciende una lampara y se la pone bajo el celemin, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. Asf ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que esta en los cielos (Mt 5, 14-16). Aqui enseña el Señor a sus discipulos a cuidar con ejemplaridad de su propia vida, porque habla de ser mirada constantemente por todos, como la ciudad colocada sobre un monte, como la luz que esta colocada y luce sobre un candelero (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. 1, p. 264).

 

1887 No puede ocultarse una cindad situada en lo alto del monte; ni se enciende una lampara para meterla bajo el celemin. Con estas palabras, insiste el Señor en la perfeccion de vida que han de llevar sus discipulos y en la vigilancia que han de tener sobre su propia conducta, ya que ella esta a la vista de todos, y el palenque en que se desarrolla su combate es el mundo entero (SAN JUAN CRISOSTOMO Hom. sobre S. Mateo, 15).

 

1888 Asi, la caida de un pastor es un ejemplo pernicioso que induce a sus fieles a seguir el mismo camino; asi tambien, es sumamente provechoso y saludable el testimonio de firmeza en la fe que da un obispo (SAN CIPRIANO, Carta 9).

 

1889 Hijo de hombre, te he puesto como atalaya en la casa de Israel. Fijemonos como el Señor compara sus predicadores a un atalaya. El atalaya esta siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su conducta, estar siempre en alto, a fin de preverlo todo y ayudar asi a los que tiene bajo su custodia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. sobre el Profeta Ezequiel, I ).

 

1890 El candelero es la Iglesia y todo sacerdote que anuncia la palabra de Dios (SAN JUAN CRISOSTOMO en Catena Aurea, vol. 1, p. 266).

 

1891 Son muy pocas las ovejas bien alimentadas y sanas, es decir, aquellas a quienes no falta el solido manjar de la verdad y se apacientan abundantemente con los dones de Dios. Pero los malos pastores ni a estas perdonan; les parece poco descuidar a las enfermas y errantes, a las cebiles y descarriadas, y llegan incluso a dar muerte a las que estan fuertes y sanas. Y si estas ultimas conservan la vida, viven, en todo caso, unicamente porque Dios cuida de ellas, pero por lo que se refiere a los pastores, estos hacen lo posible por matarlas. Quiza preguntes: <<¿Como las matan?>>. Pues las matan con su mala vida y con sus malos ejemplos (SAN AGUSTIN Sermon 46 sobre los pastores).

 

1892[...] los conyuges tienen su propia vocacion: el ser mutuamente y para sus hijos testigos de la fe y del amor a Cristo. La familia cristiana proclama en voz muy alta tanto las presentes virtudes del reino de Dios como la esperanza de la vida bienaventurada. De tal manera, con su ejemplo y su testimonio arguye al mundo de pecado e ilumina a los que buscan la verdad. (CONC. VAT. Il, Const Lumen gentium, 35).

 

1893 El que vive mal en presencia del pueblo, en cuanto de el depende, mata a aquel que contempla el mal ejemplo de su vida (SAN AGUSTIN, Sermon 46, sobre los pastores).