ESCANDALO


Citas de la Sagrada Escritura

 

Entrando en Cafarnaum, se acercaron a Pedro los perceptores de la didracma y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga la didracma? Y el respondió: Cierto que si. Cuando iba a entrar en casa, le salió Jesus al paso y le dijo: ¿Que te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quienes cobran censos y tributos? ¿De sus hijos o de los extraños? Contestó el: De los extraños. Y le dijo Jesus: Luego los hijos estan exentos. Mas, para no escandalizarlos, vete al mar, echa el anzuelo y coge el primer pez que pique [...]; tómalo y dalo por mi y por ti. Mt 17, 24-27.

 

Y al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mi, mas le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar. Mt 18, 6-7.

 

Si tu mano o tu pie te escandaliza, córtatelo y echalo de ti; que mejor te es entrar en la vida manco o cojo que con manos o pies ser arrojado al fuego eterno. lat 18, 8 -9.

 

Porque los judios piden seitales, los griegos buscan sabiduria, mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado, escandalo para los judios, locura para los gentiles, mas poder y sabiduria de Dios para los llamados, ya judios, ya griegos. I Cor 1, 22-25.

 

¿Quien desfallece que no desfallezca yo? ¿Quien se escandaliza que yo no me abrase? 2 Cor 11, 29.

 

Por lo cual se contiene en la Escritura: <<He aqui que yo pongo en Sion una piedra angular, escogida, preciosa, y el que creyere en ella no sera confundido>>. Para vosotros, pues, los creyentes, es honor; mas para los incredulos esa piedra, desechada por los constructores y convertida en cabeza de esquina, es <<piedra de tropiezo y roca de escandalo>>. I Pdr 2, 6-8.

 

Si lo que yo como escandaliza a mi hermano, no comere en mi vida carne, por no escandalizar a mi hermano. I Cor 8, 13.

 

Es verdad que todas las viandas son limpias, pero hace mal el hombre en comer de ellas con escanda-lo de los otros. Y hace bien en no comer carne, y en no beber vino, ni en tomar otra cosa por la cual su hermano se ofende, o se escandaliza, o se debilita en la fe. Rom 14, 20-2 1.

 


SELECCION DE TEXTOS

 

<<Dicho o hecho menos recto, que es ocasion para otros de ruina espiritual>>

 

1976 En la vida espiritual se puede llegar a la ruina espiritual por un dicho o hecho de otro, en cuanto que con su amonestacion, solicitacion o ejemplo lleva a otro a pecar. Y esto es con toda propiedad el escandalo [...]. Y por eso se dice que es <<un dicho o un hecho menos recto que es ocasion de ruina>> (SANTO TOMAS Suma Teologica, 2-2, q. 43, a. 1).

 

1977 Si no eres malo, y lo parece, eres tonto.—Y esa tonteria —piedra de escandalo—es peor que la maldad (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 370).

 

1978 Procuremos, hermanos, no solo vivir rectamente, sino tambien obrar con rectitud delante de los hombres; y no solo preocuparnos de tener la conciencia tranquila, sino tambien [...] procuremos no hacer nada que pueda hacer sospechar mal a nuestro hermano mas cebil, no sea que comiendo hierba limpia y bebiendo un agua pura pisoteemos los pastos de Dios, y las ovejas mas cebiles tengan que comer una hierba pisoteada y beber un agua enturbiada (SAN AGUSTIN, Sermon 47, sobre /as ovejas, 12-14).

 

Gravedad del escandalo

 

1979 Mas le valiera que se atara una piedra de molino... Habla el Señor como era costumbre en Palestina, porque los mayores crimenes entre los judios se castigaban asi, atando una piedra al cuello y arrojando al fondo del mar; y en realidad seria mucho mejor que un inocente sufriera esta pena que, aunque tan terrible, al fin es temporal, que dar la muerte eterna al alma de un hermano (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. VI, p. 265).

 

1980 Muchos no temen a Dios, pero delante de los demas guardan el debido respeto, y por esto faltan menos. Pero cuando alguno obra con imprudencia delante de los demas, lleva entonces el vicio a su cima (TEOFILO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 294).

 

1981 El que vive mal en presencia del pueblo, en cuanto de el depende, mata a aquel que contempla el mal ejemplo de su vida (SAN AGUSTIN, Sermon sobre los pastores, 46, 9).

 

1982 Por el castigo del que escandaliza se puede conocer el premio del que salva. Si la salvacion de una sola alma no fuese para El de tanta importancia, no amenazarla con un castigo tan grande a quienes escandalizan (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, vol. VI, p. 266).

 

Pecado contra la caridad

 

1983 ~Ay de aquel hombre! Mas le valiera no haber nacido, que escandalizar a uno solo de mis escogidos. Mejor le fuera que le colgaran una piedra de molino al cuello y lo hundieran en el mar, que no extraviar a uno solo de mis escogidos. Vuestra escision extravio a muchos, desalento a muchos, hizo dudar a muchos, nos sumio en la tristeza a todos nosotros (SAN CEEMENTE, Carta a los Corintios, 46).

 

Escandalo farisaico

 

1984 Queda tranquilo si asentaste una opinion ortodoxa, aunque la malicia del que te escucho le lleve a escandalizarse. - Porque su escandalo es farisaico (J.ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 349).

 

1985 Siempre que podamos, sin pecar, debemos evitar el escandalo de nuestros projimos; pero si el escandalo proviene de la verdad, mas vale permitir el escandalo que abandonar la verdad (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 265).

 

Espectaculos que son ocasion de escandalo

 

1986 Ya es un gran dabo pasar alli inutilmente el tiempo y ser escandalo para los otros (habla de la asistencia a espectaculos inconvenientes) [...], y, ¿como podra decirse que tu no sufres daños, cuando contribuyes a los que se producen? [...]. Porque si no hubiera espectadores, tampoco habria quienes se dedicaran a esas infamias (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 37).

 

1987No me vengas con que todo es una representacion. Si, una representacion que ha convertido a muchos en adulteros y trastornado muchas familias [...]. Si el hecho es un mal, su representacion tambien tiene que serlo. Y nada digo todavia de cuantos adulteros producen los que representan esos dramas de adulterio, y cuan insolentes y desvergonzados hacen a los que tales espectaculos contemplan. Nada hay, en efecto, mas deshonesto, nada mas procaz, que un ojo capaz de soportar esa vista [...]. Mejor fuera embadurnarte los ojos con barro y con cieno que no contemplar esa iniquidad (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 6).

 

Escándalo.- "Si aun cuando en las cosas permitidas, y en las que nos es libre hacer o no hacer, causamos escándalo a los débiles o ignorantes, incurrimos en una vigorosa condenación, según dijo el Salvador con estas palabras: Mejor le sería que se arrojase en el mar con una piedra de molino al cuello, que escandalizar a uno de estos pequeñuelos: si Dios, vuelvo a decir, nos ha de juzgar con tan terrible rigor sobre las cosas permitidas, ¿qué sucederá en las cosas que son prohibidas? (S. Basilio, Quaest. 10, sent. 25, Tric. T. 3, p. 195.)"

"La aprensión de escandalizar a nuestro prójimo debe algunas veces obligamos a ejecutar cosas que, a no ser esto, no serían necesarias. (S. Basilio, Reg. 33, c. 4, sent. 39, Tric. T. 3, p. 197.)"

"He conservado en el secreto de mi corazón vuestras palabr temiendo pecar contra Vos: porque no solamente hay peligro en de lo que es falso, sino también en decir la verdad, cuando se dice a que no se debe. (S. Ambrosio, in Psaim. 118, sent. 55, Tric. T. 4. 323.)"

"Sólo hemos de ejecutar lo que no desagrada a Dios ni escandaliza a nuestro hermano: porque, aunque una cosa sea permitida, si escandaliza al prójimo, es desagradable a Dios, porque quiere el Señor que atendamos a la salud de los otros. Procuraremos, pues, hacer cosa alguna que no sea buena, así delante de Dios, como delante de los hombres, si solamente hacemos las cosas permitidas cuando a ninguno escandalizan. (S. Ambrosio, in c. 12, sent. 96, Tric. T. 4, 332.)"

"Si vuestro ojo, vuestro pie o vuestra mano es motivo de escándalo, y de caída, separadlos de vosotros. A nada perdonéis por perdon a vuestra alma: esta que parece crueldad es una acción piadosa(S. Jerónimo, Ep. ad Rust. 125, sent. 10, Tric. T. 5, p. 240.)"

"Si el ojo derecho te sirve de escándalo, arráncale, y arrójale de tí. No entendió Dios esto de los ojos del cuerpo, porque es el Señor incapaz de hacernos mal, cuando nuestro espíritu se conserva sano y vigoroso: quiso hablar de nuestros mayores amigos, que nos parecen tan preciosos como nuestros miembros; y nos encomienda que si nos sirven de escándalo, dejemos su amistad para asegurarnos nuestra salvación. (S. Juan Crisóst., Homi. in Psalm. 4, sent. 120, Tric. T. 6, 322.)"

"No me digáis, esto o aquello está prohibido, ni que está permitido, siempre que habléis de alguna cosa que escandaliza a los demá porque, aunque la permitiera el mismo Jesucristo, si advertís que alguno se escandaliza, absteneos, no uséis del premio que os ha dado. De este modo procedió el grande Apóstol, no queriendo tomar cosa alguna de los fieles, no obstante que el Señor Io había permitido a 1os Apóstoles. (S. Juan Crisóstomo, Homl. 21, c. 9, sent. 305, Tric. T. p.364.)"

"Muchas veces nace en el corazón de un siervo de Dios el deseo de la soledad, por causa de las muchas tribulaciones y escándalos este mundo. (S. Agustín, Salm. 54, sent. 74, Tric. T. 7, p. 461.)"

"Debe notarse que tenemos obligación de evitar en cuanto nos es posible el escándalo de los prójimos; pero si de la verdad recibe escándalo, mejor es permitir que este nazca, que desamparar la ver dad. (S. Greg. el Grande. Homl. 7, sent. 22, adic., Tric. T. 9, p. 386.)

 "De buena gana me privaré de cualquier ganancia espiritual, si esta no puede adquiriese sino con el escándalo. (S. Bem., Ep. 62, sent. 114, Tric. T. 10, p. 329.)"

"Ten presente que no debemos atender a toda especie de escándalo, según aquella respuesta del Señor, que dijo: Dejadlos, que son ciegos, y gobiernan a otros ciegos. Más vale que nazca el escándalo, que el que quede desamparada la verdad. (S. Bem., Ep. 34, ad Drogon. Mon., sent. 12, adic., Tric. T. 10, p. 349.)"

"Dice este mismo Santo Padre: Habiendo dado Jesucristo su propia sangre como precio de la redención de las almas, ¿no os parece evidente que sufre mucho más que de los judíos, que derramaron su sangre, de aquel que por una sugestión maligna, por un ejemplo dañoso, por el escándalo que da extravía las almas redimidas? Es un sacrilegio horrible que parece mucho más inícuo que el crimen de los que pusieron sus sacrílegas manos sobre el Señor de majestad. (S. Bem. Serm de coners. S. Pauli, Barbier, T. 2, p. 135 y 136.)"

"Se dice que el célebre Judas Macabeo se levantó, auxiliado de su hermanos, y combatió con alegría por la defensa de Israel. Judas dio nuevo lustre a la gloria de su pueblo, y revistióse la coraza cual gigante: ciñóse sus armas para combatir, y protegía con su espada todo su campamento. Parecía un león en sus acciones, y se semejaba a un cachorro cuando ruge sobre la presa. Y persiguió a los impíos buscándoles pro todas partes, y abrasó en las llamas a los que turbaban el reposo de su pueblo. Y el temor que infundía su nombre, ahuyentó a sus enemigos, y todos los malvados se llenaron de turbación, y la salud del pueblo fue obra de su brazo. Sus acciones eran la alegría de Jacob, y su memoria, será para siempre bendita. Recorrió las ciudades de Judá, exterminando de ellas a los impíos, y apartó la cólera celestial lejos de Israel. Y su nombradía llegó hasta las extremidades de la tierra. (1. Machb., 3, Barbier, T. 2, p. 132.)"

"Lo que Judas Macabeo hizo para el bien, el escandaloso lo hace para el mal. El escandaloso se levanta, combate con una fuerza que puede más bien llamarse furor mezclado de alegría diabólica, para debastar el campo del Señor. Extiende su ignorancia sobre sus semejantes; viste la coraza del crimen como un gigante; está cargado de armas producidas por el infierno, armas templadas en la sangre de sus hermanos. Semejante a un león en sus obras de muerte, ruge buscando almas para hacerlas presa suya. Persigue a los buenos, y los maltrata: las almas piadosas se asustan y huyen. Tiene la muerte en sus manos; derrama la tristeza y el desconsuelo; el runío de sus escándalos se propaga a lo lejos, y su nombre acaba por pesar como una maldición sobre la comarca que habita. (Barbier., T. 2, p. 132 y 133.)"

"El verdugo, al darse la lúgubre señal, parte, llega a la plaza pública cubierta de una muchedumbre apiñada y conmovida, se apodera de su víctima, la sujeta, la ata al instrumento del suplicio, luego levanta el brazo, y entonces sucede un silencio horrible, y no se oye mas que el crujido de los huesos oprimidos por la argolla, y los aullidos de la víctima. Ha concluido su tarea, su corazón palpita, pero de alegría, y se aplaude diciendo para sí: Nadie ejecuta mejor que yo Este cuadro que un sabio escritor -M. de Maistre en sus veladas de San Petersburgo- hace del verdugo de los cuerpos, ¿no puede igualmente aplicarse al escandaloso verdadero verdugo de las almas? El infierno da una señal lúgubre a los escandalosos: su corazón corrompido y cruel comprende esta señal, y parte para seducir y asesinar Encuentra a un inocente, y lo convierten en criminal: encuentra a un hijo sumiso y lo convierte en parricida. Lo mismo que el verdugo coge a su víctima y la ata en el cadalso de su escándalo, levanta el brazo para matarle, y no se oyen más que los gritos y aullidos de desesperación de la víctima y de su familia deshonrada... Ya ha acabado de matar aquella alma, arrebatándole la inocencia, su salvación, el cielo, su corona, su gloria y su Dios, su corazón palpita, pero no es de remordimiento ni de pena, es de alegría, de la maligna alegría de los demonios, se aplaude y dice para sí, y también públicamente: Nadie ejecuta mejor que yo; nadie asesina mejor las almas; nadie mata tanto como yo. A todas partes llevo la muerte. "Stans replevii omnia rnorte. Sap. XVIII, 16. (Barbier. T. 2, p. 133 y 131.)"