ESPERANZA

 

Citas de la Sagrada Escritura

 

Aunque a los ojos de los hombres fueron atormentados, su esperanza esta llena de inmortalidad. Sab 3, 4.

La fe y el conocimiento de la verdad de la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no puede mentir, ha prometido antes de todos los siglos. Tit 1, 1-2.

Vivamos sobria, justa y religiosamente en este siglo, aguardando la bienaventuranza esperada. Tit 2, 12-13.

No tenemos aqui ciudad fija, sino que vamos en busca de la que esta por venir. Heb 13, 14.

Si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas cosas a vuestros hijos, cuanto mas vuestro Padre celestial dara cosas buenas a los que se las piden. Mt 7, 11.

Mi unica mira es [...] ir corriendo hasta la meta, para ganar el premio al que Dios llama desde lo alto por Jesucristo. Flp 3, 13-14.

Cuando alguno pecare (no desespere), tenemos por abogado para con el Padre a Jesucristo justo, y El mismo es la victima de propiciacion por nuestros pecados. I Jn 2, 1-2.

En virtud de la fe tenemos cabida en esta gracia, en la cual permanecemos firmes, y nos gloriamos esperando la gloria de los hijos de Dios. Rom 5, 2.

Nosotros no somos salvos sino en esperanza [...]. Si esperamos lo que no vemos todavia, lo aguardamos por medio de la paciencia. Rom 8, 24-25.

 

SELECCION DE TEXTOS

 

Dios es sobrenatural el unico fundamento de nuestra esperanza

 

1988Toda mi esperanza estriba solo en tu gran misericordia (SAN AGUSTÍN, Confesiones, l0).

 

1989 La esperanza del hombre y la esperanza del mundo contemporaneo, la perspectiva del futuro realmente <<mejor>>, mas humano, dependen del <<Confiteor>> y del <<Kyrie eleison>>. Dependen de la conversion: de las muchas, muchas conversiones humanas, que son capaces de transformar no solo la vida personal del hombre, sino la vida de los ambientes y de la sociedad entera (JUAN PABLO II, Hom. 31XII- 1 980).

 

1990 El unico motivo que te queda para gloriarte, oh hombre, y el unico motivo de esperanza consiste en hacer morir todo lo tuyo y buscar la vida futura en Cristo (SAN BASILIO, Hom. 20, sobre la humildad).

 

1991El amor es mas grande que el pecado, que la debilidad, que la <<vanidad de la creacion>>, mas fuerte que la muerte; es amor siempre dispuesto a aliviar y a perdonar, siempre dispuesto a ir al encuentro con el hijo prodigo [...], y tal revelacion del amor y de la misericordia tiene en la historia del hombre una forma y un nombre: se llama Jesucristo (JUAN PABLO II, Enc. Redemptor hominis, II, 9).

 

1992 [...] a todos los que esperan se puede aplicar lo que dijo S. Pablo de Abrahan: creyo, esperando contra toda esperanza (Rom 4, 8). Direis todavia: <<¿como puede suceder esto?>> Sucede porque se aferra a tres verdades: Dios es omnipotente, Dios me ama inmensamente, Dios es fiel a las promesas. Y es El, el Dios de las misericordias, quien enciende en mi la confianza; por lo cual yo no me siento ni solo, ni inutil, ni abandonado, sino implicado en un destino de salvacion que desembocara un dia en el Paraiso (JUAN PABLO I, Aloc. 20-IX-1978).

1993 A mi, y deseo que a vosotros os ocurra lo mismo, la seguridad de sentirme—de saberme—hijo de Dios me llena de verdadera esperanza que, por ser virtud sobrenatural, al infundirse en las criaturas se acomoda a nuestra naturaleza, y es tambien virtud muy humana. Estoy feliz con la certeza del Cielo que alcanzaremos, si permanecemos fieles hasta el final; con la dicha que nos llegara, quoniam bonus (Sal 105,), porque mi Dios es bueno y es infinita su misericordia. Esta conviccion me incita a comprender que solo lo que esta marcado con la huella de Dios revela la sehal indeleble de la eternidad, y su valor es imperecedero. Por esto, la esperanza no me separa de las cosas de esta tierra, sino que me acerca a esas realidades de un modo nuevo, cristiano, que trata de descubrir en todo la relacion de la naturaleza, caida, con Dios Creador y con Dios Redentor (J.Mª ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 208).


1994 El hombre no puede vivir sin esperanza; todos los hombres esperan en alguien y en algo. Pero, por desgracia, no faltan abundantes desilusiones y tal vez se asoma incluso el abismo de la desesperacion. ¡Mas nosotros sabemos que Jesus Redentor, muerto, crucificado y resucitado gloriosamente, es nuestra esperanza! <<Resucito Cristo, mi esperanza>>. Jesus nos dice que, a pesar de las dificultades de la vida, vale la pena comprometerse con voluntad tenaz y benefica en la construccion y mejoramiento de la <<ciudad terrena>>, con el animo siempre en tension hacia la eterna (JUAN PABLO II, Aloc. 24-III-1979).

 

 

Se confia y se espera en lo que se ama

 

1995 El que alguien nos ame hace que nosotros esperemos en el; pero el amor a el es causado por la esperanza que en el tenemos (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 1-2, q. 40, a. 7).

 

1996 Crezcamos en esperanza [...], que es suplicar al Señor que acreciente su caridad en nosotros, porque solo se confia de veras en lo que se ama con todas las fuerzas (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 220).

 

1997 Observais que cuando vino la tormenta los discipulos estaban muy angustiados. Pensaban que alguna gran calamidad se les aproximaba. Por esta razon, Cristo les dijo: ¿Por que temeis? Esperanza y miedo son opuestos; temian porque no esperaban: Esperar es no solo creer en Dios, sino creer y estar ciertos de que nos ama y desea nuestro bien; y por esto es una gran gracia cristiana. Pero la fe sin esperanza no basta para llevarnos a Cristo. Los diablos creen y tiemblan (Sant 11). Creen, pero no van a Cristo porque no esperan, sino desesperan (CARD. J. H. NEWMAN, Sermon para el Domingo IV despues de Epifania; Cat. de S. Chaud 1848).

 

1998 La esperanza es imposible si no hay algun amor (SAN AGUSTIN, Sobre la fe, la esperanza y la caridad, 117).

 

La falsificacion de la esperanza sobrenatural

 

1999 [...] si transformamos los proyectos temporales en metas absolutas, cancelando del horizonte la morada eterna y el fin para el que hemos sido creados—amar y alabar al Señor, y poseerle despues en el Cielo—, los mas brillantes intentos se tornan en traiciones, e incluso en vehiculo para envilecer a las criaturas. Recordad la sincera y famosa exclamacion de San Agustin, que había experimentado tantas amarguras mientras desconocia a Dios, y buscaba fuera de El la felicidad: ¡nos creaste, Senor, para ser sayos, y nuestro corazon esta inquieto, hasta que descanse en Ti! (Confesiones 1, 1, 1). Quiza no exista nada mas tragico en la vida de los hombres que los engaños padecidos por la corrupcion o por la falsificacion de la esperanza, presentada con una perspectiva que no tiene como objeto el Amor que sacia sin saciar (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 208).

2000 No somos cristianos por buscar una felicidad terrena, que a veces no les falta a los ladrones y criminales. Somos cristianos por buscar otra felicidad, que recibiremos enteramente cuando se termine esta vida del siglo (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 62).

 

<<Recomenzar siempre>>, un acto de esperanza

2001 Lo grave no es que quien lucha caiga, sino que permanezca en la caida; lo grave no es que uno sea herido en la guerra, sino desesperarse despues de recibido el golpe y no cure la herida (SAN JUAN CRISOSTOMO, Exhortacion a Teodoro, 1).

2002 Otra caida... y ¡que caida!... ¿Desesperarte? No: humillarte y acudir, por Maria, tu Madre, al Amor Misericordioso de Jesus.—Un <<miserere>> y ¡arriba ese corazon! —A comenzar de nuevo. (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 711).

2003 Alguno dira: ¡Pero si yo soy un pobre pecador! Le respondo como respondi a una señora [...1. Estaba descorazonada, porque decia que había tenido una vida borrascosa. ¿Puedo preguntarle —le dije— cuantos años tiene? —Treinta y cinco—. ¡Treinta y cinco! Pero usted puede vivir otros cuarenta o cincuenta y hacer un monton de bien. Entonces, arrepentida como esta, en vez de pensar en el pasado, proyectese hacia el porvenir y renueve, con la ayuda de Dios, su vida (JUAN PABLO I, Aloc. 20-1X-1978).

2004 Debeis renovar los propositos de enmienda que hasta ahora habeis hecho, y aunque veais que, a pesar de esas resoluciones, continuais enredada en vuestras imperfecciones, no debeis desistir de buscar la enmienda, apoyandoos en la asistencia de Dios. Toda vuestra vida sereis imperfecta y tendreis mucho que corregir; por eso teneis que aprender a no cansaros en este ejercicio (SAN FRANCISCO DE SALES, C.artas, 1. c.. D. 784

 

Esperanza, a pesar de los pecados y faltas

 

2005 ¡No desespereis nunca! Os lo dire en todos mis discursos, en todas mis conversaciones; y si me haceis caso, sanareis. Nuestra salvacion tiene dos enemigos mortales: la presuncion cuando las cosas van bien y la desesperacion despues de la caida; este segundo es con mucho el mas terrible (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la penitencia).

 

2006 Estais viendo en la Iglesia a muchos cuya vida no debeis imitar, pero tampoco desesperar de ellos. Hoy vemos lo que son, pero ignoramos lo que sera cada uno en el dia de mañana. A veces, el que vemos que viene detras de nosotros llega por su industria y agilidad a adelantarnos en las buenas obras, y apenas podemos seguir mañana al que nos parecia aventajar ayer. Cuando S. Esteban moria por la fe, Saulo guardaba los vestidos de los que le apedreaban (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 19 sobre los Evang.).

 

2007 No hay enfermo a quien le sea negada la victoria de la cruz, ni hay nadie a quien no ayude la oracion de Cristo. Pues si esta fue de provecho para los que tanto se ensañaban con el, ¿cuanto mas no lo sera para los que se convierten a el? (SAN LEON MAG;NO, Sermon 15 sobre la Pasion).

 

2008 Esta virtud es como una fuerte cadena que baja del cielo y ata nuestras almas; si estas quedan firmemente sujetas, va tirando de ellas poco a poco hasta unas alturas sublimes, y las sustrae a las tormentas de la vida presente. Pero el alma que, vencida por el desaliento, se suelta de esta santa ancla, cae inmediatamente y perece sumergida en el abismo del mal. Nuestro adversario no ignora esto; por eso, en cuanto nos ve agobiados por el sentimiento de nuestras faltas, se lanza sobre nosotros e insinua en nuestros corazones sentimientos de desaliento mas pesados que el plomo. Si les damos acogida, ese mismo peso nos arrastra, nos soltamos de la cadena que nos sujetaba y rodamos hasta el fondo del abismo (SAN JUAN CRISOSTOMO,Exhortacion a Teodoro, 1).

 

2009 Mas, ¿que razon tiene el sembrar sobre espinas, sobre piedras, sobre el camino? Tratandose de semilla y de tierra, ciertamente no tendria razon de ser, pues no es posible que la piedra se convierta en tierra, ni que el camino no sea camino, ni que las espinas dejen de ser tales: mas con las almas no es asi. Porque es posible que la piedra se transforme en tierra buena, y que el camino no sea ya pisado ni permanezca abierto a todos los que pasan sino que se torne campo fertil, y que las espinas desaparezcan y la semilla fructifique en ese terreno. Si esto no fuera posible, no hubiese El sembrado (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 44).

2010 Ninguna otra causa impulso mas a Cristo a venir al mundo que salvar a los pecadores. Si se suprimen las enfermedades y las heridas, la medicina no tiene razon de ser. Si, pues, un gran medico bajo del cielo, es porque había un gran enfermo que curar: todo el mundo (SAN AGUSTIN, Sermon, 175).

2011 El pueblo cristiano es invitado a gozar de las riquezas del paraiso, y a todos los regenerados les ha quedado abierto el regreso a la patria perdida, a no ser que ellos mismos se cierren aquel camino que pudo ser abierto por la fe de un ladron (SAN LEON MAGNO, Sermon 15 sobre la Pasion).

 

2012 Ese desaliento, ¿por que? ¿Por tus miserias? ¿Por tus derrotas, a veces continuas? ¿Por un bache grande, grande, que no esperabas?

Se sencillo. Abre el corazon. Mira que todavia nada se ha perdido. Aun puedes seguir adelante, y con mas amor, con mas carino, con mas fortaleza.

Refugiate en la filiacion divina: Dios es tu Padre amantisimo. Esta es tu seguridad, el fondeadero donde echar el ancla, pase lo que pase en la superficie de este mar de la vida. Y encontraras alegria, reciedumbre, optimismo, ¡victoria! (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Via Crucis, p. 65).

2013 Ni la cantidad, ni la calidad de los males que hemos cometido nos hagan vacilar en la certeza de la esperanza. Aumenta mucho nuestra confianza el hecho del buen ladron, el cual no era bueno sino ladron. Pensad bien cuan incomprensibles son en Dios las entrañas de misericordia. Este ladron, que había sido preso en el camino con sus manos manchadas en sangre, fue colgado en el patibulo de la cruz; en el confeso, en el fue sanado y en el merecio oir: Hoy estaras conmigo en el paraiso.¿Que significa esto? ¡Quien podra explicar debidamente la bondad de Dios! En vez de recibir la pena debida por nuestros crimenes, recibimos los premios prometidos a la virtud. El Señor ha permitido que sus elegidos incurran en algunas faltas para dar esperanza de perdon a otros que yacen agobiados bajo el peso de sus culpas, si acuden a Dios con todo su corazon, y ademas les abre el camino de la piedad por medio de los gemidos de la penitencia (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 20 sobre los Evang.).

2014 Despues de referirse a los modos de perdicion, narra por fin la parabola de la tierra buena. No da asi lugar a la desesperacion, antes abre el camino a la esperanza del arrepentimiento y muestra que todos pueden convertirse en buena tierra (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 44).

 

Contricion y esperanza

 

2015 Estaba lejos (el publicano) y, sin embargo, se acercaba a Dios; y el Señor le atendia de cerca. El Señor esta muy alto y, sin embargo, mira a los humildes; el publicano no levantaba sus ojos al cielo y no miraba para que se le mirase. Su conciencia le abatia, pero su esperanza le elevaba. Golpeaba su pecho y se heria a si mismo; el Señor le perdonaba, porque se confesaba (SAN AGUSTIN en Catena Aurea, t. Vl, p. 302).

 

2016 Sin estas palabras: <<Padre, he pecado>>, el hombre no puede entrar verdaderamente en el misterio de la muerte y de la resurreccion de Cristo, para sacar de ella los frutos de la redencion y de la gracia.Esta son palabras-clave. Evidencian sobre todo la gran apertura interior del hombre hacia Dios: <<Padre, he pecado contra Ti>>. Si es verdad que el pecado, en cierto sentido, cierra al hombre por lo que se refiere a Dios, al contrario, la confesion de los pecados abre a la conciencia del hombre toda la grandeza y la majestad de Dios, y sobre todo su paternidad. El hombre permanece cerrado en relacion con Dios mientras falten en sus labios las palabras: <<Padre, he pecado>> y sobre todo mientras falten en su conciencia, en su <<corazon>>.

Convertirse a Cristo, experimentar la potencia interior de su cruz y de su resurreccion, experimentar la plena verdad de la humana existencia en El, <<en Cristo>>, solo es posible con la fuerza de estas palabras: <<Padre, he pecado>>. Y solo al precio de ellas [...]. (JUAN PABLO II, Angelus, 16-11-II-980),.

2017 Es propio de los impios, dice el Sabio, desesperar de la salvacion y despreciarla, cuando han caído al fondo del abismo del pecado (cfr. Prov 18, 3). Propiamente es su impiedad la que les impide mirar al Señor y volver al lugar de donde hablan caído (RABANO MAURO, Tres libros a Bonosio, 3, 4).

 

El ejemplo de los santos

2018 Entre los meritos que los santos atribuyen a Abraham, S. Pablo destaca el de haber esperado contra toda esperanza. Dios le había prometido una descendencia mas numerosa que las estrellas del cielo y que las arenas de la orilla de los mares; y, sin embargo, recibe la orden de matar a su hijo Isaac. El pobre Abraham no perdio su esperanza, espero contra toda esperanza; el obedecia la orden, seguro de que Dios no dejaría de mantener su palabra. Grande fue, ciertamente, su esperanza, pues no veia otro apoyo para la misma que la palabra que Dios le había dado (SAN FRANCISCO DE SALES, Conversaciones espirituales, Vl, 1. c., p. 705).

 

2019 ¡Con que humildad y con que sencillez cuentan los evangelistas hechos que ponen de manifiesto la fe floja y vacilante de los Apostoles!

—Para que tu y yo no perdamos la esperanza de llegar a tener la fe inconmovible y recia que luego tuvieron aquellos primeros (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 581).

 

La esperanza del cielo

 

2020 Gustamos ya en este mundo la esperanza de una vida futura que nos saciara totalmente (SAN AGUSTIN, Coment. sobre el Salmo 39).

 

2021 No resistes a la carne cuando deseas las cosas malas, porque no tienes esperanza en el cielo, que es la que nos concede el valor para resistir a las malas pasiones (SAN JUAN CRISOSTOMO, en CatenaAurea, vol. 1, p. 388).

 

2022 Y con ir siempre con esta determinacion de antes morir que dejar de llegar al fin del camino, si os llevare el Señor con alguna sed en este camino en esta vida, daros ha de beber con toda abundancia en la otra y sin temor de que os haya de faltar (SANTA TERESA, Camino deperfeccion, 20, 2).

 

2023 Esta es la unica vida verdadera, la unica vida feliz: contemplar eternamente la belleza del Señor, en la inmortalidad e incorruptibilidad del cuerpo y del espiritu. En razon de esta sola cosa nos son necesarias todas las demas cosas, en razon de ella pedimos oportunamente las demas cosas. Quien posea esta vida poseera todo lo que desee y alli nada podra desear que no sea conveniente. Alli esta la fuente de la vida, cuya sed debemos avivar en la oracion mientras vivamos aun de esperanza (SAN AGUSTIN, Carta 130, a Proba).

 

2024 La esperanza del premio conforta el alma para realizar las buenas obras (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis 348, 18).

 

2025 Hemos de desear no solo la compañia, sino tambien la felicidad de que gozan los santos, ambicionando ansiosamente la gloria que poseen aquellos cuya presencia deseamos. Y esta ambicion no es mala, ni incluye peligro alguno el anhelo de compartir su gloria (SAN BERNARDO, Sermon 2).

 

2026 Entonces sera la alegria plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por alimento la leche de la esperanza, sino el manjar solido de la posesion. Con todo, tambien ahora, antes de que esta posesion llegue a nosotros, antes de que nosotros lleguemos a esta posesion, podemos alegrarnos ya con el Señor. Pues no es poca la alegria de la esperanza, que ha de convertirse luego en posesion (SAN AGUSTIN, Sermon 21).

2027 Ahora amamos en esperanza [...]. Sin embargo, poseemos ya desde ahora las primicias del Espiritu, que son como un acercamiento a aquel a quien amamos, como una previa gustacion, aunque tenue, de lo que mas tarde hemos de comer y beber avidamente (SAN AGUSTIN, Sermon 21).

 

2028 Tambien me parece me aprovecho mucho, para conocer nuestra verdadera tierra y ver que somos aca peregrinos, y es gran cosa ver lo que hay alla y saber donde hemos de vivir. Porque si uno ha de ir a vivir de asiento a una tierra, es de gran ayuda para pasar el trabajo del camino haber visto que es tierra adonde ha de estar muy a su descanso, y tambien para considerar las cosas celestiales y procurar que nuestra conversacion sea alla, hacese con facilidad.

Esto es mucha ganancia, porque solo mirar el cielo recoge el alma; porque como ha querido el Señor mostrar algo de lo que hay alla, estase pensando—y acaeceme algunas veces—ser los que me acompañan y con los que me consuelo los que se que alla viven y parecerme aquellos verdaderamente los vivos, y los que aca viven, tan muertos que todo el mundo me parece no me hace compañia, en especial cuando tengo aquellos impetus (SANTA TERESA, Vida, 38, 6).

2029 Y a los que se les da aca, como le pedimos, dales prendas para que por ellas tengan gran esperanza de ir a gozar perpetuamente lo que aca les da a sorbos (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 30, 6).

 

Santa Maria, Esperanza nuestra

2030 Maestra de esperanza. Maria proclama que la llamaran bienaventurada todas las generaciones (Lc I, 48). Humanamente hablando, ¿en que motivos se apoyaba esa esperanza? ¿Quien era Ella, para los hombres y mujeres de entonces? Las grandes heroinas del Viejo Testamento —Judit, Ester, Debora—consiguieron ya en la tierra una gloria humana [...].

¡Como contrasta la esperanza de Nuestra Señora con nuestra impaciencia! Con frecuencia reclamamos a Dios que nos pague enseguida el poco bien que hemos efectuado. Apenas aflora la primera dificultad, nos quejamos. Somos, muchas veces, incapaces de sostener el esfuerzo, de mantener la esperanza. Porque nos falta fe: ¡bienaventurada tu, que has creído! Porque se cumpliran las cosas que se te han declarado de parte del Señor (Lc I, 45) ( J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 286).

 

2031 (Maria es) puerto de los que naufragan, consuelo,del mundo, rescate de los cautivos, alegria de los enfermos (SAN ALFONSO Mª DE LIGORIO, Visitas al Stmo. Sacramento, 2).

 

2032 Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de la tentacion, mira a la estrella, llama a Maria. Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambicion o de la envidia, mira a la estrella, llama a Maria. Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la nave de tu alma, mira a Maria. Si turbado con la memoria de tus pecados, confuso ante la fealdad de tu conciencia, temeroso ante la idea del juicio, comienzas a hundirte en la sima sin fondo de la tristeza o en el abismo de la desesperacion, piensa en Maria.

En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en Maria, invoca a Maria. No se aparte Maria de tu boca, no se aparte de tu corazon; y para conseguir su ayuda intercesora no te apartes tu de los ejemplos de su virtud. No te descaminaras si la sigues, no desesperaras si la ruegas, no te perderas si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caeras; si te protege, nada tendras que temer; no te fatigaras si es tu guia; llegaras felizmente al puerto si Ella te ampara (SAN BERNARDO, Hom. 2 sobre el <<missus est>>, 7).