ESPIRITU SANTO

 

Citas de la Sagrada Escritura

 

Cuando venga el Espiritu de verdad, El os enseñara todas las verdades. Jn 16, 13.

¿Como ha tentado Satanas tu corazon para que mintieses al Espiritu Santo? [...]. No mentiste a hombres, sino a Dios. Hech 5, 3-4.

¿No sabeis que sois templos de Dios y que el Espiritu de Dios mora en vosotros? I Cor 6, 19.

El Espiritu Santo que mi Padre enviara en mi nombre os enseñara todo. Jn 16, 26; 16, 13.

El Espiritu todas las cosas penetra, aun las mas intimas de Dios. I Cor2, 10.

Dios es el que obra todas las cosas, en todos. Asi uno recibe del Espiritu hablar con sabiduria [...] otro, la gracia de curar enfermedades [...]; quien el don de hacer milagros [...]; quien el don de profecia [...]. Mas todas estas cosas las causa el mismo indivisible Espiritu, repartiendolas a cada uno segun quiere. I Cor 12, 6-11.

Fuisteis santificados, fuisteis justificados en nombre de nuestro Señor Jesucristo, por el Espiritu de nuestro Dios. I Cor 6, 11.

La caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espiritu Santo que se nos ha dado. Rom 5, 5.

Elegidos segun la prevision de Dios Padre para ser santificados por el Espiritu. I Pdr 1, 2.

La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, la caridad de Dios y la participacion del Espiritu Santo sea en vosotros. 2 Cor 13, 13.

Los varones santos de Dios hablaron siendo inspirados del Espiritu Santo. 2 Pdr 1, 21.

A nosotros nos lo ha revelado Dios por medio de su Espiritu. I Cor 2, 10.

Cuando seais conducidos ante los tribunales para dar testimonio de mi, no penseis lo que habeis de hablar, puesto que quien habla entonces es el Espiritu del Padre, que habla por vosotros. Mt 10, 18-20.

Cuando viniere el Consolador, el Espiritu de verdad que procede, del Padre, y que yo os enviare de parte de mi Padre, El dara testimonio de mi. Jn 15, 26.

Cuando venga el Espiritu de verdad me glorificara, porque recibira de lo mio y os lo anunciara. Jn 16, 4.

Yo rogare al Padre y os dara otro Consolador. Mas el Consolador, el Espiritu Santo, que el Padre enviara en mi nombre, os lo ensefiara todo. Jn 14, 16-26.

Dios envio a vuestros corazones el Espiritu de su Hijo. Col 4, 6.

 

SELECION DE TEXTOS

 

<<Realiza en el mundo las obras de Dios>>. Es el Santificador

 

2033 El Espiritu Santo realiza en el mundo las obras de Dios: es —como dice el himno liturgico—dador de las gracias, luz de los corazones, huesped del alma, descanso en el trabajo, consuelo en el llanto. Sin su ayuda nada hay en el hombre que sea inocente y valioso, pues es El quien lava lo manchado, quien cura lo enfermo, quien enciende lo-que esta frio, quien endereza lo extraviado, quien conduce a los hombres hacia el puerto de la salvacion y del gozo eterno (De la Secuencia Veni Sancte Spiritus) (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 130).

2034 El Espiritu Santo se sirve de la palabra del hombre como de un instrumento. Pero es El el que interiormente perfecciona la obra (SANTO TOMAS, Suma Teologica, 2-2, q. 177, a. I c).

 

2035 De la misma manera que los cuerpos transparentes y nitidos, al recibir los rayos de luz, se vuelven resplandecientes e irradian brillo, las almas que son llevadas e ilustradas por el Espiritu Santo se vuelven tambien ellas espirituales y llevan a las demas la luz de la gracia. Del Espiritu Santo proviene el conocimiento de las cosas futuras, la inteligencia de los misterios, la comprension de las verdades ocultas, la distribucion de los dones, la ciudadania celeste, la conversacion con los argeles. De El, la alegria que nunca termina, la perseverancia en Dios y, lo mas sublime que puede ser pensado, el hacerse Dios (SAN BASILIO, Sobre el Espiritu Santo, 9, 23).

 

2036 Hacia el dirigen su mirada todos los que sienten necesidad de santificacion; hacia el tiende el deseo de todos los que llevan una vida virtuosa, y su soplo es para ellos a manera de riego que los ayuda en la consecucion de su fin propio y natural.

Fuente de santificacion, luz de nuestra inteligencia, el es quien da, de si mismo, una especie de claridad a nuestra razon natural, para que conozca la verdad.

Inaccesible por su naturaleza, se hace accesible por su bondad; todo lo llena con su poder, pero se comunica solamente a los que son dignos de ello, y no a todos en la misma medida, sino que distribuye sus dones en proporcion a la fe de cada uno (SAN BASILIO, Sobre el Espiritu Santo, 9, 22-23).

 

Su accion en el alma

 

2037 Su actuacion en el alma es suave y apacible, su experiencia es agradable y placentera, y su yugo es levisimo. Su venida va precedida de los rayos brillantes de su luz y de su ciencia. Viene con la bondad de genuino protector; pues viene a salvar, a curar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar, en primer lugar la mente del que lo recibe y despues, por las obras de este, la mente de los demas.

Y del mismo modo que el que se hallaba en tinieblas, al salir el sol, recibe su luz en los ojos del cuerpo y contempla con toda claridad lo que antes no veia, asi tambien al que es hallado digno del don del Espiritu Santo se le ilumina el alma y, levantado por encima de su razon natural, ve lo que antes ignoraba (SAN CIRILO DE JERUSALEN Catequesis 16, sobre el Espiritu Santo, 1).

2038 El Señor prometio que nos enviaria aquel Abogado que nos haria capaces de Dios. Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan si antes no es humedecido, asi tambien nosotros, que somos muchos, no podiamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesus sin esta agua que baja del cielo. Y asi como la tierra arica no da fruto si no recibe el agua, asi tambien nosotros, que eramos antes como un leno arico, nunca hubieramos dado el fruto de vida sin esta gratuita lluvia de lo alto (SAN IRENEO Trat. contra las herejias, 3).

 

2039 Vemos la transformacion que obra el Espiritu en aquellos en cuyo corazon habita. Facilmente los hace pasar del gusto de las cosas terrenas a la sola esperanza de las celestiales, y del temor y la pusilanimidad a una decidida y generosa fortaleza del alma. Vemos claramente que asi sucedio en los discipulos, los cuales, una vez fortalecidos por el Espiritu, no se dejaron intimidar por sus perseguidores, sino que permanecieron tenazmente unidos al amor de Cristo (SAN CIRILO DE ALEJANDRiA, Coment. Evang. S. Juan, 10).

2040 Cada uno de los Santos es una obra maestra del Espiritu Santo (JUAN XXIII, Aloc. 5-VI-1960).

2041 Del mismo modo que nuestro cuerpo natural, cuando se ve privado de los estimulos adecuados, permanece inactivo (por ejemplo, los ojos privados de luz, los oidos cuando falta el sonido, y el olfato cuando no hay ningun olor, no ejercen su funcion propia, no porque dejen de existir por la falta de estimulo, sino porque necesitan este estimulo para actuar), asi tambien nuestra alma, si no recibe por la fe el Don que es el Espiritu, tendra ciertamente una naturaleza capaz de entender a Dios, pero le faltara la luz para llegar a su conocimiento (SAN HILARIO Trat. sobre la Santisima Trinidad, 2).

 

2042 ¿Por que el Señor da el nombre de agua a la gracia del Espiritu? Porque el agua es condicion necesaria para la pervivencia de todas las cosas, porque el agua es el origen de las plantas y de los seres vivos [...]. Y, del mismo modo que el arbol seco, al recibir el agua germina, asi tambien el alma pecadora, al recibir del Espiritu Santo el don del arrepentimiento, produce frutos de santidad (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis 16, sobre el Espiritu Santo, 1).

2043 ¡Oh, que artifice es este Espiritu! No se tarda en aprender todo aquello que quiere; inmediatamente que toca nuestra mente, enseña, y solo haber tocado es haber enseñado ya: inmediatamente que ilustra el alma, la transforma; oculta repentinamente lo que era y manifiesta lo que no era (SAN GREGORIO MAGNO, Homilia 30 sobre los Evang.).

 

 

Docilidad al Espiritu Santo

 

2044 [...] la tradicion cristiana ha resumido la actitud que debemos adoptar ante el Espiritu Santo en un solo concepto: docilidad. Ser sensibles a lo que el Espiritu divino promueve a nuestro alrededor y en nosotros mismos: a los carismas que distribuye, a los movimientos e instituciones que suscita, a los afectos y decisiones que hace nacer en nuestro corazon (J. ESCRIVA DE BALAGUER. Es Cristo que pasa, 130).

 

2045 Los santos no deben su felicidad mas que a su fidelidad en seguir los movimientos que el Espiritu Santo les envia (SANTO CURA DE ARS, Sermon sobre la perseverancia).

 

 

Inspiraciones y dones del Espiritu Santo

2046 Recuerda, pues, que has recibido el sello del Espiritu, espiritu de sabiduria y de inteligencia, espiritu de consejo y de fortaleza, espiritu de ciencia y de piedad, espiritu del santo temor, y conserva lo que has recibido. Dios Padre te ha sellado, Cristo el Señor te ha confirmado y ha puesto en tu corazon, como prenda suya, el Espiritu Santo, como te ensena el Apostol (SAN AMBROSIO, Trat. sobre los misterios, 29-30).

 

2047 El Espiritu Santo se aparecio bajo la forma de paloma y de fuego; porque a todos los que llena, los hace sencillos y los anima a obrar; los hace sencillos con la pureza, y los anima con la emulacion; pues a Dios no puede serle grata la sencillez sin celo, ni el celo sin sencillez (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang.).

 

2048Llamamos inspiraciones a todos los atractivos, movi- mientos, reproches y remordimientos interiores, luces y conocimientos que Dios obra en nosotros, previniendo nuestro corazon con sus bendiciones (Sal 20, 4), por su cuidado y amor paternal, a fin de despertarnos, movernos, empujarnos y atraernos a las santas virtudes, al amor celestial, a las buenas resoluciones; en una palabra, a todo cuanto nos encamina a nuestra vida eterna (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota, II, 18).

 

2049 Todo buen consejo acerca de la salvacion de los hombres viene del Espiritu Santo (SANTO ToMAs, Sobre el Padrenuestro, 1. c., 153).

 

2050 Dios nos ha dado, pues, un gran auxiliador y protector [...]. Permanezcamos vigilantes para abrirle las puertas de nuestro corazon. El no se cansa de buscar a cuantos son dignos de El, y derrama sobre ellos sus dones (SAN CIRILO DE JERUSALEN, Catequesis, 16).

 

2051 El Espiritu Santo, que habita en los que estan bien dis- puestos, les inspira como doctor lo que deben decir (SAN CIRILO, en Catena Aurea, vol. III, p. 77).

 

2052Por medio del don de ciencia nos enseña el Espiritu Santo a no hacer nuestra voluntad sino la de Dios (SANTO TOMAS, Sobre el Padrenuestro, 1. c., 141).

 

2053 Ves, pues, como San Pedro, que antes tenia miedo de hablar de Jesus, ahora se goza ya en los castigos; y el que antes de la venida del Espiritu Santo temio ante la voz de una mujer, despues de la venida desafia las iras de los principes (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang.).

 

2054 Por la iluminacion del Espiritu contemplamos propia y adecuadamente la gloria de Dios; y por medio de la impronta del Espiritu llegamos a aquel de quien el mismo Espiritu es impronta y sello (SAN BASILIO MAGNO, Sobre el Espiritu Santo, 26).

 

2055 El hombre justo que ya vive la vida de la divina gracia y opera por congruentes virtudes, como el alma por sus potencias, tiene necesidad de aquellos <<siete dones>> que se llaman propios del Espiritu Santo. Gracias a estos el alma se dispone y se fortalece para seguir mas facil y prontamente las divinas inspiraciones: es tanta la eficacia de estos dones, que la conducen a la cumbre de la santidad; y tanta su excelencia, que permanecen intactos, aunque mas perfectos, en el reino celestial. Merced a estos dones, el Espiritu Santo nos mueve y realza a desear y conseguir las bienaventuranzas, que son como flores abiertas en la primavera, cual indicio y presagio de la eterna bienaventuranza. Y muy regalados son, finalmente, los <<frutos>> enumerados por el Apostol que el Espiritu Santo produce y comunica a los hombres justos, aun durante la vida mortal, llenos de toda dulzura y gozo, pues son del Espiritu Santo que en la Trinidad es el amor del Padre y del Hijo y que llena de infinita dulzura a las criaturas todas (LEON XIII, Enc. Divinum Illud Munus, 9-V-1897).

2056 Hay algunas obras admirables y ciertos dones riquisimos del Espiritu Santo, que se dice que nacen y provienen de El, como de una fuente inagotable de bondad [...]; con la palabra don se significa lo que se da afectuosa y gratuitamente, sin tener esperanza alguna de remuneracion. Y, por consiguiente, cualesquiera dones y beneficios que nos hace Dios ¿y que cosa tenemos, como dice el Apostol, que no la hayamos recibido de Dios?, debemos reconocer con animo piadoso y agradecido que se nos dieron por consentimiento y gracia del Espiritu Santo (Catecismo Romano, Parte l.a, Cap. IX, 7).

 

Necesidad de purificacion interior para atender las mociones y gracias que recibimos

 

2057Ya que nosotros somos como una vasija de barro, por eso necesitamos en primer lugar ser purificados por el agua, despues ser fortalecidos y perfeccionados por el fuego espiritual (Dios, en efecto, es un fuego devorador); y, asi, necesitamos del Espiritu Santo para nuestra perfeccion y renovacion (DIDIMO DE ALEJANDRIA, Trat. sobre la Stma. Trinidad, 2, 12).

 

2058De la misma manera que la facultad de ver actua en el ojo sano, asi actua tambien en esta alma purificada la fuerza del Espiritu (SAN BASILIO MAGNO, Sobre el Espiritu Santo, 26).

 

2059 El Espiritu Santo ejerce una accion especial en todos los hombres que son puros en sus intenciones y afectos (SAN BASILIO, Coment. sobre Isaias, 3).

 

2060 Por el, los corazones son elevados hacia lo alto, los cebiles son llevados de la mano, los que ya van progresando llegan a la perfeccion; iluminando a los que estan limpios de toda mancha, los hace espirituales por la comunion con El (SAN BASILIO MAGNO, Sobre el Espiritu Santo, 9).

 

El Espiritu Santo y la filiacion divina

 

2061Por el Espiritu Santo se nos restituye el paraiso, por el po- demos subir al reino de los cielos, por el obtenemos la adopcion filial, por el se nos da la confianza de llamar a Dios con el nombre de Padre, la participacion de la gracia de Cristo, el derecho de ser llamados hijos de la luz, el ser participes de la gloria eterna y, para decirlo todo de una vez, la plenitud de toda bendicion, tanto en la vida presente como en la futura; por el podemos contemplar como en un espejo, cual si estuvieran ya presentes, los bienes prometidos que nos estan preparados y que por la fe esperamos llegar a disfrutar (SAN BASILIO MAGNO, Sobre el Espiritu Santo, 15).

 

2062 La efusion del Espiritu Santo, al cristificarnos, nos lleva a que nos reconozcamos hijos de Dios. El Paraclito, que es caridad, nos enseña a fundir con esa virtud toda nuestra vida; y consummati in unum (Jn 17, 23), hechos una sola cosa con Cristo, podemos ser entre los hombres lo que San Agustin afirma de la Eucaristia: signo de unidad, vinculo del Amor (Trat. Evang. S. Juan, 26, 13) (J. Escriva DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 87).

 

2063 Despues que Cristo fue glorificado en la Cruz, su Espiritu se comunica a la Iglesia con una efusion abundantisima, a fin de que Ella y cada uno de sus miembros se asemejen cada dia mas a nuestro Divino Salvador. El Espiritu de Cristo es el que nos hizo hijos adoptivos de Dios, para que algun dia todos nosotros, contemplando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, nos transformemos en la misma imagen de gloria en gloria (Pio XII, Enc. Mystici Corporis Christi, 29-VI-1943).

 

 

Eleva nuestras oraciones al Padre

2064 El Espiritu que en los corazones de los bienaventurados clama: ¡Abba, Padrel, sabiendo muy bien que los que han caido o pecado, despues de emitir gemidos en este tabernaculo del cuerpo, se sienten mas abatidos que aliviados, intercede ante Dios con gemidos inenarrables, haciendo propios nuestros gemidos por su humanidad y misericordia (ORIGENES, Trat. sobre la oracion, 2, 3).

 

2065 Porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene: mas el mismo Espiritu aboga por nosotros con gemidos inefables, y el que escudriña los corazones conoce cual es el deseo del espiritu, porque intercede por los santos segun Dios (Rom 8, 26-27). Es decir, mientras nosotros oramos, el Espiritu intercede intensamente (ORIGENES, Trat. sobre la oracion, 14, 5).

 

2066 Muchos de vosotros sabeis que la voz griega paraclito equivale a la que en latin significa abogado, porque aboga ante el tribunal del Padre por los errores de los pecadores [...]. Por esta razon, dice tambien S. Pablo en su carta a los Romanos: El mismo Espiritu pide por nosotros con gemidos que no se pueden explicar [...]. El mismo Espiritu Santo suplica, porque inflama con su amor a los que ha llenado, para que pidan y supliquen. Se llama tambien consolador al Espiritu Santo, porque eleva el alma de los que se arrepienten de sus pecados y los prepara para conseguir el perdon de ellos (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 30 sobre los Evang.).

 

Su accion santificadora y evangelizadora en la Iglesia

 

2067 Consumada la obra que el Padre encomendo realizar al Hijo sobre la tierra (cfr. Jn 17, 4), fue enviado el Espiritu Santo el dia de Pentecostes a fin de santificar indefinidamente la Iglesia y para que de este modo los fieles tengan acceso al Padre por medio de Cristo en un mismo Espiritu (cfr. Ef 2, 18).

El es el Espiritu de vida o la fuente de agua que salta hasta la vida eterna (cfr. Jn 4, 14; 7, 28-39), por quien el Padre vivifica a los hombres, muertos por el pecado, hasta que resucite sus cuerpos mortales en Cristo (cfr. Rom 8, 10-11). El Espiritu habita en la Iglesia y el corazon de los fieles como en un templo (cfr. I Cor 3, 16; 6, 19), y en ellos ora y da testimonio de su adopcion como hijos (cfr. Ga/ 4, 6;Rom8, 15-16y26).

Guia la Iglesia a toda la verdad (cfr. Jn 6, 13), la unifica en comunion y ministerio, la provee y gobierna con diversos dones jerarquicos y carismaticos y la embellece con sus frutos (cfr. Ef 4, 11-12; I Cor 12, 4; Gal 5, 22). Con la fuerza del Evangelio rejuvenece la Iglesia, la renueva incesantemente y la conduce a la union consumada con su Esposo (cfr. S. Ireneo, Adv. haer. 111, 24, 1). En efecto, el Espiritu y la Esposa dicen al Señor Jesus ¡Ven! (cfr. Apoc 22, 17) (CONC. VAT. 11, Const. Lumen gentium, 4).

 

2068 Alli donde esta la Iglesia, alli esta el Espiritu de Dios; y alli donde esta el Espiritu de Dios, alli esta la Iglesia y toda la gracia (SAN IRENEO, Trat. contra las herejias, 3, 24).

 

2069 Ya no huyen, ya no se ocultan por miedo a los judios; ahora despliegan mas energia en predicar que antes desplegaban en disimular. Esta transformacion, que es obra de la mano del Altisimo, aparece claramente en el principe de los apostoles; ayer amedrentado por la voz de una sirvienta, ahora se tiene inquebrantable bajo los golpes de los jefes de los sacerdotes. Salieron de la presencia del Sanedrin contentos por haber sido considerados dignos de sufrir ultrajes por el nombre de Jesus (Act 5, 41). Son los mismos que hace poco huyeron y le abandonaron cuando se le conducia delante del Consejo.

¿Quien podria dudar de la venida del Espiritu de fuerza, cuya potencia invisible ilumino sus corazones? Igualmente, lo que el Espiritu obra en nosotros da testimonio de su presencia (SAN BERNARDO, Sermon I para Pentecostes, 1 -2).

2070 A este Espiritu de Cristo, como a principio invisible, ha de atribuirse tambien el que todas las partes esten intimamente unidas, tanto entre si como con su excelsa Cabeza, estando como esta todo en la Cabeza, todo en el Cuerpo, todo en cada uno de los miembros: en los cuales esta presente, asistiendoles de muchas maneras y segun diversos cargos y oficios, segun el mayor o menor grado de perfeccion espiritual de que gozan. El, con su celestial halito de vida, ha de ser considerado como el principio de toda accion vital y saludable en todas las partes del Cuerpo mistico. El, aunque se halle presente por si mismo en todos los miembros y en ellos obre con su divino influjo, se sirve del ministerio de los superiores para actuar en los inferiores. El, finalmente, mientras engendra cada dia nuevos miembros a la Iglesia con la accion de su gracia, rehusa habitar con la gracia santificante en los miembros totalmente separados del Cuerpo. Presencia y operacion del espiritu de Cristo, que significo breve y concisamente Nuestro sapientisimo Predecesor Leon XIII, de i. m., en su enciclica Divinum illud, con estas palabras: Baste saber que mientras Cristo es la Cabeza de la Iglesia, el Espiritu Santo es su alma (Plo XII, Enc. Mystici Corporis Christi, 29-VI-1943).

 

 

La <<escuela>> del Espiritu Santo

2071 Este Divino Maestro pone su escuela en el interior de las almas que se lo piden y ardientemente desean tenerle por Maestro [...]. Su modo de enseñar no es con la palabra: rara vez habla, alguna vez a los principios; si se practica bien la leccion que El enseña suele hablar, pero muy poca cosa, para manifestarnos ¢on esto su agrado; y esto ha de estar la practica bien hecha, porque esta escuela todo es de practicar lo que enseñan, y si no lo practican, es cosa concluida; la escuela se cierra y no se abre.Porque aunque la escuela se da en el centro del alma, no puede uno entrar alli si no la mete el Maestro, porque aunque el quiera entrar ni puede ni sabe. Lo unico que puede hacer es quedarse dentro de si, no salir fuera, sino ponerse a la puerta, y muy de corazon llorar y sentir su falta desinteresadamente [...].A los principios calla, tolera y no castiga; porque como es tan caritativo, se compadece mucho, porque ve que no sabemos, y nunca pide ni exige lo que no podemos.Su modo de enseñar es por medio de una luz clara y hermosa que El pone en el entendimiento (FRANCISCA JAVIERA DEL VALLE, Decenario al Espiritu Santo, de la <<Consideracion>> para el dia 4.°).

 

2072 Cuando anda el alma muy solicita en el cumplimiento de la practica de la verdad que le enseña, junto con la luz que dejo dicha, dan como una saeta a la voluntad, y la voluntad al recibirla se siente toda encendida en amor a su Dios y Señor [...]. En esta escuela hasta en el respirar parece que se respira sabiduria y ciencia, y toda esta sabiduria y ciencia va encaminada al conocimiento propio, donde esta como el fundamento de todo lo que enseñan, y sin estar esto bien asentado en el alma, no da paso alguno; suspende toda leccion, y hasta que esta verdad no echa como raicee en el alma, no pasa adelante con sus instrucciones (FRANCISCA JAVIERA DEL VALLE, Decenario al Espiritu Santo, de la <<Consideracion>> para el dia 4.°).

 

El Espiritu Santo y Maria

 

2073 Las dos formulaciones del Simbolo Niceno-constantino politano: <<Et incarnatus est de Spiritu Sancto... Credo in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificantem>>, nos recuerdan tambien que la obra mas grande realizada por el Espiritu Santo, a la cual todas las demas se refieren incesantemente, acudiendo a ella como a una fuente, es precisamente la de la encarnacion del Verbo Eterno, por obra del Espiritu en el seno de la Virgen Maria.

Cristo, Redentor del hombre y del mundo, es el centro de la historia: <<Jesucristo es el mismo, ayer y hoy...>>. Si nuestros pensamientos y nuestros corazones permanecen dirigidos a El en la perspectiva del segundo Milenio, que esta para concluirse y que nos separa de su primera venida al mundo, por esto mismo estan dirigidos al Espiritu Santo, por obra del cual ha tenido lugar su concepcion humana; y se dirigen tambien hacia Aquella por la cual fue concebido y de la cual nacio: la Virgen Maria. Precisamente los aniversarios de los grandes Concilios guien [...] nuestros corazones hacia el Espiritu Santo y hacia la Madre de Dios, Maria. Y si recordamos cuanto jubilo y regocijo suscito en Efeso la profesion de fe en la maternidad divina de la Virgen Maria (Theotokos), comprenderemos que en aquella profesion de fe fue glorificada al mismo tiempo la obra particular del Espiritu Santo [...] (JUAN PAsLo II, Carta con ocasion de los aniversarios de los Conc. de Constantinopla I y de Efeso, 25-111-1981, n. 8).

2074 El Concilio Vaticano II sintetiza felizmente la relacion indivisible de Maria Santisima con Cristo y con la Iglesia: <<Por no haber querido Dios manifestar solemnemente el misterio de la salvacion humana antes de derramar el Espiritu prometido por Cristo, vemos que los Apostoles, antes del dia de Pentecostes, "perseveraban unanimes en la oracion con algunas mujeres, con Maria, la Madre de Jesus, y con los hermanos de este" (Lumen gentium, 59) [...]>>. Con esta expresion el texto del Concilio une entre si los dos momentos en los que la maternidad de Maria esta mas estrechamente unida a la obra del Espiritu Santo: primero, el momento de la Encarnacion, y luego el del nacimiento de la Iglesia en el Cenaculo de Jerusalen (JUAN PABLO II, Carta con ocasion de los aniversarios de los Conc. de Constantinopla I y Efeso, n. 8).