ETERNIDAD


Citas de la Sagrada Escritura

 

Pues sabemos que, si la tienda de nuestra mansion terrena se deshace, tenemos de Dios una solida casa, no hecha por manos de hombre, eterna, en los cielos. 2 Cor 5, 1, 1.

Los sabios brillaran con el esplendor del firmamento, y los que enseñaron la justicia a la muchedumbre resplandeceran por siempre eternamente, como las estrellas. Dan 12, 3.

Porque esta es la voluntad de mi Padre, que todo el que ve al Hijo y cree en el tenga la vida eterna, y yo le resucite el ultimo dia. Jn 6, 40.

Quien sembrare en su carne, de la carne cosechara la corrupcion; pero quien siembre en el espiritu cosechara la vida eterna. Co/ 6, 8.

Y dira a los de la izquierda: Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y para sus angeles. Mt 25, 41.

Esos seran castigados a eterna ruina, lejos de la faz del Señor y de la gloria de su poder. 2 Tes 1, 9.

Ya no sera el sol tu lumbrera, ni te alumbrara la luz de la luna. Yahve sera tu eterna lumbrera, y tu Dios sera tu luz. Tu sol no se pondra jamas y tu luna nunca se escondera, porque sera Yahve tu eterna luz; se acabaran para siempre tus dias de luto. Is 60, 19-20.

(Dios) nos ha hecho renacer por el bautismo y nos ha renovado por el Espiritu Santo, que El derramo sobre nosotros copiosamente por Jesucristo Salvador Nuestro, para que, Justificados por la gracia de Jesucristo, vengamos a ser herederos de la vida eterna, conforme a la esperanza que tenemos. Tit 3, 5 -7.

Las almas de los justos estan en las manos de Dios, y el tormento no los alcanzara. A los ojos de los necios parecen haber muerto y la partida es tenida por desdicha [...]. Pero, aunque a los ojos de los hombres fueran atormentados, su esperanza esta llena de inmortalidad. Despues de un ligero castigo seran colmados de beneficios, porque Dios los probo y los hallo dignos de si. Sab 3, 1-2; 4-5.

 


SELECCION DE TEXTOS

La eternidad de Dios

2075 Ha existido un estado en que Dios vivio solo para si y no habia nada fuera de El, ni la tierra, ni el cielo, ni el sol, ni las estrellas, ni el espacio, ni el tiempo, ni ninguna clase de seres, ni hombres, ni angeles... Todo era silencio, todo era quietud, solo Dios existia. Y este estado no duro solo un momento, fue un estado de infinita duracion, existio siempre y era lo normal, viniendo la Creacion a introducir una novedad.

Comparada con aquel estado, la Creacion es una cosa de ayer. Existe desde hace seis mil años, o si quieres desde hace sesenta mil años..., o desde hace seis millones de años... ¿Que es esto comparado con la eternidad? ¡Una pura nada! Durante toda una eternidad ha existido Dios solo, sin ningun otro ser a su lado, solo El (CARD. J. H. NEWMAN, El misterio de la condescendencia divina).

 

2076 La eternidad sobrepasa a todo el tiempo presente incomparablemente mas que mil ahos a un solo dia (SANTO TO. MAS, Sobre los mandamientos, 1. c., p. 240).

 

Para siempre

2077 Este adverbio—siempre—ha hecho grande a Teresa de Jesus. Cuando ella—niña—salia por la puerta del Adaja, atravesando las murallas de su ciudad acompañada de su hermano Rodrigo, para ir a tierra de moros a que les descabezaran por Cristo, susurraba al hermano que se cansaba: para siempre, para siempre, para siempre (cfr. Libro de la vida, 1, 6). Mienten los hombres, cuando dicen para siempre en cosas temporales. Solo es verdad, con una verdad total, el para siempre cara a Dios; y asi has de vivir tu, con una fe que te ayude a sentir sabores de miel, dulzuras de cielo, al pensar en la eternidad que de verdad es para siempre (J. ESCRIVA DE BAEAGUER, Amigos de Dios, 200).

 

2078 Acaecianos estar muchos ratos tratando de esto y gustabamos de decir muchas veces: ¡Para siempre, siempre, siempre! En pronunciar esto mucho rato era el Señor servido me quedase en esta niñez impreso el camino de la verdad (SANTA TERESA, Vida, I, 4).

 

2079 Los hombres pasan, la verdad del Señor permanece para siempre (Imitacion de Cristo, 1, 5, 2).

 

2080 En pasando esta vida, ya no hay enmienda. Esta vida es como el estadio: o vencemos o somos vencidos. Quien ha sido vencido en el palenque, ¿trata de luchar fuera del estadio para conquistar la corona perdida? (SAN AGUSTIN, Sermon 13).

 

2081 En aquella morada, los dias no consisten en el empezar y en el pasar uno despues de otro, ni el comienzo de un dia significa el fin del anterior; todos los dias se dan simultaneamente, y ninguno se termina alli donde ni la vida ni sus dias tienen fin (SAN AGUSTIN, Carta 130, a Proba).

 

Todo lo de esta vida pasa de prisa

 

2082 Que no venimos aqui a buscar premio en esta vida; este siempre nuestro pensamiento en lo poco que dura, y de lo de aca ningun caso hagamos, que aun para lo que se vive no es durable (SANTA TERESA Camino de perfeccion, 29, 1).

 

2083 Y vuestro fruto permanezca. Todo cuanto hacemos en este mundo apenas tiene duracion hasta la muerte; y llegando esta, arranca el fruto de nuestro trabajo. Pero cuando trabajamos de cara a la vida eterna, el fruto de nuestro trabajo permanece [...]. Cuando se ha llegado al conocimiento de las cosas eternas, dejan de tener importancia los frutos temporales (SAN GREGORIO MAGNO Hom. 27 sobre los Evang.).

 

2084 ¡Como pasan los años! Los meses se reducen a semanas, las semanas a dias, los dias a horas, y las horas a segundos; asi los segundos es lo unico que poseemos, y han de ser motivo de nuestra mayor estima, pues, viendo que esta vida esta mas llena de miseria, consuela pensar que se va disipando para ceder el puesto a la feliz eternidad [...]. (SAN FRANCISCO DESALES, Epistolario, fragm. 109,1. c. p. 743).

 

El valor de las cosas temporales de cara a la eternidad

 

2085 Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad y estamos persuadidos de que todo lo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatira el infortunio, ni nos ensoberbecera la prosperidad, porque consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias (CASIANO, Instituciones, 9, 11).

 

2086 El alma vacila siempre: cuando reflexiona sobre la eternidad se decide por la virtud; pero cuando mira lo presente prefiere los placeres de la vida (SAN BASILIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 150).

 

2087 Aprende ahora a padecer en lo poco, porque despues seas librado de lo mucho. Primero prueba aqui lo que podras padecer despues. Si ahora no puedes sufrir tan poca cosa, ¿como podras despues los tormentos eternos? (Imitacion de Cristo, 1, 24, 6).

 

2088 ¿De que le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde el alma? (Mt 16, 26). ¿Que aprovecha al hombre todo lo que puebla la tierra, todas las ambiciones de la inteligencia y de la voluntad? ¿Que vale esto, si todo se acaba, si todo se hunde, si son bambalinas de teatro todas las riquezas de este mundo terreno; si despues es la eternidad para siempre, para siempre, para siempre? (J.ESCRIVADE BALAGUER, Amigos de Dios, 200).

 

2089 Si de continuo pensases mas en tu muerte que en el largo vivir, no hay duda de que te enmendarlas con mayor fervor Si pusieses tambien ante tu corazon las penas del infierno o del purgatorio, creo yo que muy de gana sufrirlas cualquier trabajo y dolor, y no temerlas ninguna aspereza (Imitacion de Cristo, 1, 21, 5).

 

2090 Medita con frecuencia en que vamos por este mundo entre el paraiso y el infierno; que el ultimo paso de esta marcha nos dejara en la morada eterna, y que desconocemos como sera: este paso, el cual, para andarlo con seguridad, requiere que nos adiestremos en dar bien los anteriores.¡Dichoso el que medita en la eternidad! ¿Que significa entretenerse en juegos de niños sobre un mundo que no sabemos cuantos dias tiene? (SAN FRANCISCO DE SALES, Carta 8-XII1616, 1. c., p. 842).

 

2091 Considerad bien que poco valor tienen las cosas que pasan con el tiempo. El fin que tienen todas las cosas temporales nos manifiesta cuan poco vale lo que ha podido pasar [...]. Fijad vuestro amor en el amor de las cosas que perduran (SAN GREGORIO MAGNO Hom. 6 sobre los Evang.).

 

2092 Para madurar espiritualmente hasta la eternidad, el hombre no puede crecer solo en el terreno de la temporalidad. No puede poner su apoyo en la carne, es decir, en si mismo, en la materia. El hombre no puede construir solo sobre si y <<confiar>> solamente en el hombre. Debe crecer en un terreno diverso del de lo transitorio y de lo caduco de este mundo temporal. Es el terreno de la nueva vida, de la eternidad y de la inmortalidad el que Dios ha puesto en el hombre, al crearlo a su propia imagen y semejanza (JUAN PABLO II, Hom. 17-II-1980).