EXAMEN DE CONCIENCIA

 


Dame a conocer el camino por donde he de ir, porque a ti he levantado mi alma. Sal 142, 8.

Han cerrado sus oidos y tapado sus ojos a fin de no ver con ellos. M. 13, 15.

El justo cae siete veces y otras tantas se levanta. Prov 24, 16.

Pase junto al campo del perezoso, y junto a la viña del insensato, y todo eran cardos y ortigas que hablan cubierto su faz, y su albarrada estaba destruida. Prov 24, 30-31.

Tu, Señor, me conoces; tu me ves, tu penetras los sentimientos de mi corazon. Jer 12, 3.

Desde el primer dia en que diste tu corazon a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fue oida tu oracion. Dan 10, 12.

Escudriñame, oh Dios, y examina mi corazon; pruebame y examina mis pensamientos. Mira si hay en mi camino cosa viciosa, y llevame por las sendas de la eternidad. Sal 138, 23.

[...] Deseaba llenar su estomago de las algarrobas que comian los puercos, y no le era dado. Volviendo en si (reflexionando sobre el estado al que habla llegado), dijo: ;Cuantos jornaleros [...]! Me levantare e ire a mi padre y le aire: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti [...]. Lc 15, 17-19.

El derrumbamiento viene precedido por un deterioro, y este por un mal pensamiento. Prov 16, 18.

 


 

SELECCION DE TEXTOS

 

Necesario para avanzar en la vida interior y, tambien, para no retroceder

 

2165 Por muy altas que se alcen las murallas de una fortaleza y por muy firmes que sean las puertas cerradas que protegen a una ciudadela, sera demolida si por traicion se franquea una puerta al enemigo, aunque pequeña, por donde abrir brecha y asolarla. Y, ¿que diferencia hay en que el enemigo y la muerte irrumpan en el corazon de la ciudad y lo hagan por encima de las elevadas almenas o por las puertas abiertas de par en par, o por el secreto pasillo de una estrecha galeria subterranea?(CAs'ANo,/nstituciones, 1, 11).

 

2166 No es necesario romper las cuerdas y arrojar el laud cuando vemos que esta desafinado, sino que hay que poner oido atento para descubrir donde esta el desconcierto, y tensar o aflojar la cuerda nuevamente, segun lo requiera el caso (SAN FRANCISCO DE SALES, Cartas, 1. c., 212).

 

2167 Avanzad siempre, hermanos mios. Examinaos cada dia sinceramente, sin vanagloria, sin autocomplacencia, porque nadie hay dentro de ti que te obligue a sonrojarte o a jactarte. Examinate y no te contentes con lo que eres, si quieres llegar a lo que todavia no eres. Porque en cuanto te complaces de ti mismo, alli te detuviste. Si dices ¡basta!, estas perdido (SAN AGUSTfN, Sermon 169).

2168 Examen.—Labor diaria.—Contabilidad que no descuida nunca quien lleva un negocio. ¿Y hay negocio que valga mas que el negocio de la vida eterna? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 235).

 

Necesario para la contricion y conversion

 

2169 El examen de conciencia diario es un gran apoyo para las misericordias (CONC. VAT. II, Decr. Praesbyterorum Ordinis, 18).

 

2170 Pon todas tus faltas delante de tus ojos. Ponte frente a ti mismo, como delante de otro; y luego, llora (SAN BERNARDO Meditationes piissimae, 5).

 

2171 Este hombre debe llegar a la casa del Padre. El camino que alli conduce, pasa a traves del examen de conciencia, el arrepentimiento y el proposito de la enmienda. Como en la parabola del hijo prodigo, estas son las etapas al mismo tiempo logicas y psicologicas de la conversion. Cuando el hombre supere en si mismo, en lo intimo de su humanidad, todas estas etapas, nacera en el la necesidad de la confesion. Esta necesidad quiza lucha en lo vivo del alma con la verguenza, pero cuando la conversion es verdadera y autentica, la necesidad vence a la verguenza: la necesidad de la confesion, de la liberacion de los pecados es mas fuerte. Los confesamos a Dios mismo, aunque en el confesonario los escucha el hombre-sacerdote. Este hombre es el humilde y fiel servidor de ese gran misterio que se ha realizado entre el hijo que retorna y el Padre. (JUAN PABLO II, Hom. Roma 16-III-1980).

 

2172 Pues yo reconozco mi culpa, tengo presente mi pecado. El que asi ora no atiende a los pecados ajenos, sino que se examina a si mismo, y no de manera superficial, como quien palpa, sino profundizando en su interior. No se perdona a si mismo, y por esto precisamente puede atreverse a pedir perdon (SAN AGUSTIN, Sermon 19).

 

2173 Para quienes buscan con sinceridad el remedio, no puede faltar la medicina del verdadero medico de las almas. Esto es particularmente cierto para aquellos que no cierran los ojos a sus dolencias por desanimo o por negligencia (CASIANO, Colaciones, 19, 22).

 

Examen y conocimiento propio. Ver tambien CONOCIMIENTO PROPIO.

 

2174 Examina en ti mismo que es lo que eres; haz todo lo posible por conocerte (SAN BASILIO, Homilia 3).

 

2175 (Los santos), en su afan por la santidad, descubren en si con rara sagacidad y condenan sin piedad cosas que nuestra mirada interior, entenebrecida, no puede ni siquiera sospechar (CASIANO, Colaciones, 23, 6).

 

2176 Conocimiento de si, que es el primer paso que tiene que dar el alma para llegar al conocimiento de Dios (SAN JUAN DELA CRUZ, Cantico espiritual, 4, 1).

 

Modo de hacerlo

 

2177 El examen de conciencia que has de hacer siempre antes de acostarte, todos saben que se hace de este modo:

1. Se dan gracias a Dios de habernos conservado aquel dia.

2. Se examina como hemos vivido en todas las horas de el,considerando, para hacer esto mas facilmente, en donde,con quienes y en que ocupacion hemos estado.

3. Si se halla haber hecho algo bueno, se dan gracias a Dios; si, por el contrario, se ve que hemos cometido alguna falta en pensamientos, en palabras o en obras, se pide perdon a la Divina Majestad, con resolucion de confesarse de ello a la primera ocasion, y de procurar enmendarse.

4. Se encomienda despues a la divina Providencia el cuerpo, el alma, la Iglesia, los parientes y los amigos, pidiendo a nuestra Señora, al angel custodio y a los santos que velen sobre nosotros y por nosotros (SAN FRANCISCO DE SALES,Introd. a la vida devota, 2, 11).

 

2178 No os preocupeis si no recordais todas vuestras caidas para confesarlas, pues siendo tan frecuentes e inadvertidas, tambien os levantais inadvertidamente. Alli donde se lee que el justo se ve caer siete veces al dia, hay que agregar que, si bien cae siete veces, no lo es menos que se levanta otras tantas, sin advertirlo. No sufrais por tal causa; confesad lo que hayais podido observar; y por lo que hace a las faltas que se os pasan por alto, confiaos a la misericordia de Aquel que sostiene con su mano a los que caen sin querer, para que no se hieran, y los levanta tan presta y dulcemente que ellos mismos no advierten si han caido, porque la mano de Dios los sostuvo, ni de haber sido levantados, pues lo hacen tan aprisa que no les deja pensarlo (SAN FRANCISCO DESALES, Epistolario, fragm. 1666, 1. c., p.801).

 

2179 Acaba siempre tu examen con un acto de Amor—dolor de Amor—: por ti, por todos los pecados de los hombres... —Y considera el cuidado paternal de Dios, que te quito los obstaculos para que no tropezases (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 246).

 

Sin excusas. Nunca estamos totalmente sin culpa

 

2180 El que se acusa a si mismo acepta con alegria toda clase de molestias [...] pues se considera merecedor de todo ello, y en modo alguno pierde la paz [...].Pero quiza alguien me objetara: <<Si un hermano me aflige y yo, examinandome a mi mismo, no encuentro que le haya dado ocasion alguna, ¿por que tengo que acusarme?>>. En realidad, el que se examina con diligencia y con temor de Dios nunca se hallara del todo inocente, y se dara cuenta de que ha dado alguna ocasion, ya sea de obra, de palabra o con el pensamiento. Y si en nada de esto se halla culpable, seguro que en otro tiempo habra sido motivo de afliccion para aquel hermano, por la misma o por diferente causa; o quiza habra causado molestia a algun otro hermano. Por esto sufre ahora en justa compensacion, o tambien por otros pecados que haya podido cometer en muchas otras ocasiones (SAN DOROTEO, Instruccion 7, 2-3).

 

2181Han de confesar y reconocer delante de Dios que no ha pasado la jornada sin que le hayan ofendido de algun modo; y, porque somos ciegos en lo que nos toca, pediran gracia y luz al Espiritu Santo para reconocer bien sus faltas (SAN FRANCISCO DE SALES, Directorio espiritual, Vl, I.c., p. 608).

 

2182 Faltole la fortaleza y sujetola el humor, a quien muchas veces, hijas, echamos la culpa de nuestras imperfecciones y mudanzas (SANTA TERESA, Fundaciones, 27, 10).

 

2183 La causa de toda perturbacion consiste en que nadie se acusa a si mismo (SAN DOROTEO, Instruccion 7, 1-2).

 

2184 Bien mirado, nunca nos culpan sin culpas, que siempre andamos llenas de ellas, pues cae el justo siete veces cada dia y seria mentir decir que no tenemos pecados. Ansi que, aunque no sea en lo mismo que nos culpan, nunca estamos sin culpa del todo, como lo estaba el buen Jesus (SANTA TERESA, Camino de perfeccion, 15, 4).

 

El <<examen particular>>

 

2185 El examen general parece defensa.—El particular, ataque. —El primero es la armadura. El segundo, espada toledana (J. EscRIvA DE BALAGUER. Camino, n. 238).

 

2186 Cuando alguno se ve particularmente dominado por un defecto, debe armarse solo contra ese enemigo, y tratar de combatirlo antes que a otros [...], pues mientras no lo hayamos superado echaremos a perder los frutos de la victoria conseguida sobre los demas (SAN JUAN CLiMACo. Escala del paraiso, 15).

 

2187 Con el examen particular has de ir derechamente a adquirir una virtud determinada o a arrancar el defecto que te domina (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 241).