OFRECIMIENTO DE OBRAS


SELECCION DE  TEXTOS

3713 Se levantan antes del dia o al rayar el alba, pero no se envuelven enseguida en los cuidados familiares y demas menesteres de este mundo. Van antes al templo para consagrar en la divina presencia las primicias de sus acciones y trabajos (CASIANO, Colaciones, 21).

3714 ¿Y que aire acerca de las primicias? ¿No es notorio que todos los fieles siervos de Cristo las ofrecen todos los cias? Porque apenas despertar, antes de enfrentarse de nuevo con el trasiego de la vida, antes de concebir en su corazon cualquier impresion, antes incluso de acordarse del cuidado de sus intereses familiares, consagran al Senor el nacimiento y principio de sus pensamientos (CASIANO, Colaciones, 21).

3715 Todas sus obras, sus oraciones e iniciativas apostolicas, la  vida conyugal y familiar, el cotidiano trabajo, el descanso de alma y de cuerpo, si son hechas en el Espiritu, e incluso las mismas pruebas de la vida, si se sobrellevan pacientemente, se convierten en sacrificios espirituales, aceptables a Dios por Jesucristo (cfr. I Pdr 2, 5), que en la celebracion de la Eucaristia se of recen piadosisimamente al Padre junto con la oblacion del cuerpo del Senor (CONC. VAT.II, Const. Lumen gentium, 34).

3716 El Señor no mira tanto la cantidad que se le ofrece, como  el amor que se pone en la ofrenda (SAN JUAN CRISOSTOMO), en Catena Aurea, vol. Vl, p. 393)

3717 Primeramente debe of recerse uno a si mismo por perpetuo  esclavo suyo, resignandose y poniendose en sus manos para que haga de el todo lo que quisiere en tiempo y en eternidad, y ofrecer juntamente todas sus palabras, obras, pensamientos y trabajos, que es todo lo que hiciere y padeciere, para que todo sea gloria y honra de su santo nombre (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Trat. de la oracion y meditacion, 1, 10).

3718 Al elevar todo ese quehacer a Dios, la criatura diviniza el mundo. ;He hablado tantas veces del mito del rey Midas, que convertia en oro cuanto tocaba! En oro de meritos sobrenaturales podemos convertir todo lo que tocamos, a pesar de nuestros personales errores (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 308).

3719 Lo que se hace por Dios, se ofrece a Dios y El lo recibe; lo que se hace por los hombres, se convierte en aire (SAN JUAN CRISOSTOMO, en Catena Aurea, volt 1, p. 338).

3720 Aquello poco que desees ofrecer, procura depositarlo en aquellas manos de Maria, graciosisimas y dignisimas de todo aprecio, a fin de que sea ofrecido al Senor sin sufrir de El repulsa (SAN BERNARDO, Hom. en la Natividad de la B. Virgen María, 18).