Todas las razones de Dios. Un resumen
Guía en el evento internacional sobre "Dios hoy. Con Él o sin Él
cambia todo". El cardenal Ruini se ha redescubierto como filósofo.
Y con él han debatido Spaemann, Scruton, Van Inwagen. Y los científicos
del cosmos, como Nowak y Coyne. Y expertos de música, de arte, de
cine…
por Sandro Magister
ROMA, 13 de diciembre de 2009 – El objetivo era "aminorar esa
penumbra que torna precaria y temerosa para el hombre de nuestro tiempo
la apertura hacia Dios".
Éste es el mensaje con el que Benedicto XVI ha inaugurado el 10 de
diciembre, en Roma, el evento internacional sobre "Dio oggi. Con
lui o senza di lui cambia tutto" [Con Él o sin Él cambia todo],
pensado y organizado por el Comité para el Proyecto Cultural de la
Iglesia italiana, presidido por el cardenal Camillo Ruini.
Dos días después, en la finalización del evento, Ruini estaba
radiante. El tema era duro, escuchar exigía un esfuerzo, para hablar
había filósofos y científicos de arduo lenguaje. Sin embargo, la sala
estuvo siempre llena, impregnada de un silencio atentísimo. Se
reunieron dos mil quinientas personas, en el gran auditorio de Via della
Conciliazione, a pocos pasos de la plaza San Pedro, para sentir hablar
de Dios. Se trataba de un público en buena parte nuevo y joven,
visiblemente orgulloso de la riqueza y de la seriedad de las cosas que
se dijeron, en un mundo desorientado que justamente tiene sed de esto.
Este público no quería sentir hablar de otra cosa que no fuera Dios.
Por cierto, no de las diatribas internas de la Iglesia, más acá y más
allá del Tiber. Los profetas de la desventura, que habían predicho (y
auspiciado por lo bajo) el fracaso del evento, y con ello el adiós a
esa "ave fénix" que según ellos era el proyecto cultural y
la definitiva jubilación de su inventor Ruini, han quedado enmudecidos
por los hechos. El cardenal ya ha anunciado que a este primer evento le
seguirá inmediatamente un segundo, siempre "sobre temas
sustanciales, duros, no fáciles, no de moda".
¿Pero qué ha sucedido en los tres días del evento? El programa, el
informe, los textos, los videos de todo el encuentro, con los perfiles
de los relatores, están a disposición en la página web dedicada al
mismo:
> "Dio oggi. Con lui o senza di lui cambia tutto, Roma, 10-12
dicembre 2009
A continuación se señalan algunos momentos destacados.
LAS TRES PRUEBAS DEL CARDENAL RUINI
Como expositores iniciales, el jueves 10 de diciembre, han hablado el
cardenal Ruini y el alemán Robert Spaemann, ambos para los filósofos.
Ruini ha trazado tres vías de acceso a Dios, es decir, tres pruebas de
su existencia, pruebas no teológicas sino racionales, por eso mismo
posibles de ser propuestas a todos, no sólo a los creyentes.
La primera vía parte del hecho evidente "que existe algo más bien
que nada". La segunda parte de la constatación que el universo es
cognoscible por parte del hombre. La tercera se funda en la experiencia
que el hombre tiene en sí una ley moral.
Las tres vías se refieren entonces a los "trascendentales" de
la filosofía clásica: al ser, a lo verdadero y al bien. Al argumentar,
Ruini ha intentado superar las objeciones radicales que ellas han
sufrido en los últimos dos siglos, a partir de Kant. Pero ha reconocido
que de ninguna manera tales vías tienen la fuerza de una demostración
apodíctica, la cual no hace surgir nuevas dudas. ¿Y entonces? La
propuesta final del cardenal es que la existencia de Dios es recibida
como "la mejor hipótesis", con una fórmula retomada por
Joseph Ratzinger.
Aquí los dos párrafos finales del discurso de Ruini:
"Las dificultades de la aproximación metafísica en el contexto
cultural contemporáneo, junto a la aporía que deriva de la existencia
del mal en el mundo, son las razones de fondo de esa 'extraña penumbra
que pesa en la cuestión de las realidades eternas'. Por eso la
existencia del Dios personal, además de ser sólidamente argumentable
como hemos buscado hacer, no es objeto de una demostración apodíctica,
sino que permanece como 'la hipótesis mejor que exige de nosotros
renunciar a una posición de dominio y arriesgar la actitud de la
escucha humilde'. Son grandes las implicancias de un reconocimiento
similar, tanto por las relaciones entre creyentes y no creyentes - que
en virtud de esta razón de fondo, estarían marcados por un sincero y
convencido respeto recíproco - como por la actitud personal de cada uno
de los creyentes, y en particular por el rol fundamental que debe ocupar
la oración en nuestra relación con Dios, para poder impetrar así de
él el don de la fe, la cual nos da esa certeza absoluta, y al mismo
tiempo libre, respecto a Dios que, como explica santo Tomás [de
Aquino], no excluye de ninguna manera el espacio para ulteriores
indagaciones, sino que sostiene nuestra fidelidad a él, hasta el don de
nosotros mismos.
"Termino con una constatación que me parece muy significativa de
las condiciones en las que estamos viviendo. Existe un profundo
paralelismo entre la aproximación a Dios y la aproximación a nosotros
mismos, en cuanto sujetos inteligentes y libres. En ambos casos estamos
sometidos actualmente a la presión de un fuerte e invasivo
cientificismo epistemológico y de un naturalismo, con frecuencia
inconscientemente metafísico, que querría declarar a Dios como
inexistente, o cuanto menos no cognoscible racionalmente, y con ello
reducir al hombre a un objeto entre otros de la naturaleza. Hoy, como
quizás nunca jamás anteriormente, parece claro entonces que la
afirmación del hombre como sujeto y la afirmación de Dios 'simul stant
et simul cadunt', está en pie juntas o caen juntas. Lo que resta es
profundamente lógico, porque por una parte es bien difícil fundar un
verdadero e irreductible emerger del hombre respecto al resto de la
naturaleza, si la naturaleza misma es el todo de la realidad, y por otra
parte es igualmente difícil dejar racionalmente abierta la vía al Dios
personal, inteligente y libre – en modo verdadero aunque para nosotros
inefable – si no se reconoce al sujeto humano esta irreductible
especificidad suya. Dar testimonio del Dios verdadero y al mismo tiempo
de la verdad del hombre es entonces la tarea quizás más exultante que
se nos da para llevar a cabo".
SPAEMANN Y LA GRAMÁTICA DE DIOS
Robert Spaemann dedicó la parte inicial de su reflexión a la identidad
– más que a la contraposición – entre los dos predicados de Dios,
"poderoso" y "bueno":
"Quien cree en Dios, cree que el poder absoluto y el bien absoluto
se refieren a lo mismo: la santidad de Dios. Los gnósticos de los
primeros siglos cristianos negaban esta identidad. Atribuían los dos
predicados a dos divinidades, un poder malo, el 'deus universi' [dios
del universo], dios y creador de este mundo, y un dios que es luz, que
aparece desde lejos en la oscuridad de este mundo. [...] Es importante
subrayar esto hoy, donde hasta los sacerdotes, antes que invocar sobre
nosotros la bendición del Dios omnipotente, hablan solamente de un
'Dios bueno'. El discurso sobre la bondad de Dios, sobre un Dios que es
amor, pierde su punto conmovedor si silencia que es Aquél de quien se
dice que es amor, si silencia que Él es el poder que guía nuestra
existencia y el mundo. [...] Si el bien no perteneciera al ser, el ser
no sería todo, no sería entonces la totalidad. [...] Pero también es
válido lo contrario: si el bien fuese impotencia, entonces no sería el
bien a secas, porque la impotencia del bien no es buena. La fe en el
poder del bien es lo que nos permite abandonarnos activamente a la
realidad, sin tener que temer que en un mundo absurdo también toda
buena intención se juzgue como algo absurdo".
En la parte final, Spaemann ha derribado la visión contraria de
Nietzsche, el filósofo de la "muerte de Dios", según el cual
"la verdadera cuestión es solamente con qué mentira se vive
mejor". Propuso una demostración de Dios "que sea, por así
decir, resistente a Nietzsche": una demostración de Dios "a
partir de la gramática, más precisamente del llamado 'futurum
exactum', el futuro anterior". A continuación tenemos sus
palabras:
"Para nosotros, el 'futurum exactum' está necesariamente conectado
al presente. Decir de algo que es ahora, equivale a decir en el futuro
que esa cosa ha sido. En este sentido, toda verdad es eterna. El hecho
que el 10 de diciembre numerosas personas se han reunido en Roma para
una conferencia de Robert Spaemann sobre 'Racionalidad y fe en Dios' no
es verdad sólo el 10 de diciembre, sino que es verdad para siempre. Si
hoy nosotros estamos aquí, mañana 'habremos estado' aquí. Como
pasado, como 'haber sido' del futuro anterior, el presente permanece
como algo siempre real. ¿De qué tipo es esta realidad? Se podría
decir: en las huellas que ella deja. [...]
"Pero antes o después el recuerdo se desvanece. Y antes o después
ya no habrá ningún hombre sobre la tierra. Al final, inclusive
desaparecerá la tierra. Puesto que al pasado le pertenece siempre un
presente, del cual el pasado es pasado, deberíamos decir entonces que
con el presente que recordamos desaparece también el pasado, y el
futuro anterior pierde su significado. Pero es precisamente esto lo que
no podemos pensar. La proposición 'en el futuro más lejano ya no será
verdad que esta noche habíamos estado reunidos aquí' es insensata. No
se la puede pensar. Si un día nosotros no estaremos más, entonces de
hecho no somos reales ni siquiera ahora, tal como el budismo afirma en
forma consecuente. Si la realidad presente un día no ya no estará más
presente, entonces no es real en absoluto. Quien elimina el futuro
anterior elimina el presente.
"Pero una vez más: ¿de qué tipo es esta realidad del pasado, el
eterno ser verdadero de toda verdad? La única respuesta posible es ésta:
estamos obligados a pensar una conciencia que custodia todo lo que
sucede, una conciencia absoluta. Ninguna palabra pronunciada un día será
un día no pronunciada, ningún dolor no sufrido, ninguna alegría no
experimentada. El pasado puede diluirse, pero no puede hacerlo en una
forma que no haya sido. Si la realidad existe, entonces el futuro
anterior es inevitable y, con el ello, el postulado del Dios real. 'Yo
temo – así afirma Nietzsche – que no nos libraremos de Dios hasta
que continuemos creyendo en la gramática'. El problema es que no
podemos hacer menos que creer en la gramática. También Nietzsche ha
podido escribir lo que escribió sólo porque ha confiado a la gramática
lo que él ha querido decir".
EL "DIOS ABREVIADO" DEL CARDENAL SCOLA
La mañana del viernes 11 de diciembre, en un pasaje de su bien
elaborada exposición sobre "eclipses y retorno de Dios", el
cardenal Angelo Scola retomó la crítica de Spaemann a la contraposición
entre la bondad y la omnipotencia de Dios.
Al preguntarse "si el problema de la transmisión del cristianismo
no reside, sobre todo hoy, en el asumir el lenguaje evangélico en su
esencialidad [...] e identidad más auténtica", Scola criticó a
los que identifican tal esencialidad con la "kénosis", con el
vaciamiento de sí, también del propio "poder" divino, hecho
por Dios en Cristo crucificado:
"Aquí es necesario denunciar un uso impropio, no teológico y no
respetuoso del dato escriturístico, de la 'kénosis' de Dios en el
interior del llamado 'pensamiento débil'. Se pierde de tal forma la
unidad de los misterios cristianos y se justifica, mediante la 'kénosis'
separada de la resurrección, la renuncia a la consideración de la
verdad y trascendencia de Dios y a su ser personal".
En efecto:
"Es sólo en el Dios que es Logos-Amor que adquiere sentido el tema
decisivo de la 'kénosis' divina como modalidad con la que
Dios-Verdad-Bien se ofrece a los hombres. El Dios kenótico no es un
Dios débil, sino un Dios que ama y como tal se ofrece a la libertad del
hombre".
Poco más adelante, Scola citó este pasaje de la homilía de Benedicto
XVI, de la Navidad del 2006, sobre el verdadero sentido de la "kénosis"
de Dios, es decir, sobre un Dios que habla al hombre "abreviándose
en el Verbo encarnado":
"Dios ha hecho breve su Palabra, la ha abreviado (Is 10, 23; Rom 9,
28). El Hijo mismo es la Palabra, el Logos. La Palabra eterna se ha
hecho pequeña, se ha hecho niño, para que nosotros podamos aferrarnos
a la Palabra".
LA "VIA PULCHRITUDINIS" DE ROGER SCRUTON
También en la mañana del viernes 9 de diciembre, el filósofo
anglo-americano Roger Scruton desarrolló el cuarto de los
"trascendentales" de la filosofía clásica, el de lo bello,
también como vía de acceso a Dios.
Dijo que "al crear belleza, el artista rinde gloria a la creación
de Dios". Así ha sido en el arco de toda la historia del hombre,
también allí donde – como en los abismos del siglo XX – domina el
reino del sufrimiento y de la desolación.
También "el culto de la brutalidad y de la profanación se afirma
hoy, en una época de prosperidad sin precedentes. [...] La profanación
es una especie de defensa de lo sacro, un intento de destruir las
pretensiones. Frente a las cosas sagradas se juzgan nuestras vidas; y
para escapar a ese juicio, destruimos lo que parece acusarnos. Así como
la belleza nos recuerda lo sagrado – más bien una forma especial de
ello –, también la belleza debe ser profanada".
La "via positiva" a la belleza está de todos modos inserta en
el corazón del hombre. "¿Por qué entonces tantos artistas se rehúsan
hoy a caminar a lo largo de este sendero? Quizás porque saben que
conduce a Dios".
Terminada la intervención de Scruton, al arzobispo Gianfranco Ravasi,
presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, y el profesor Antonio
Paolucci, director de los Museos Vaticanos, han ilustrado el aparecer de
Dios en el arte figurativo de ayer y de hoy. También con ejemplos
concretos, entre los cuales se cuentan los frescos de Rafael en las
salas vaticanas, y en particular esa "Escuela de Atenas" que
www.chiesa, en la presentación del evento sobre "Dio oggi",
había propuesto como emblemática del mismo evento.
En otros momentos del encuentro, se ilustró el aparecer de Dios en la música,
en la narrativa, en la poesía, en el cine, en la televisión, con
ejecuciones, lecturas y proyecciones sugerentes, comentadas por artistas
y especialistas.
EL "SUPER-DISNEY" DE PETER VAN INWAGEN
La última sesión del evento, la mañana del sábado 12 de diciembre,
fue dedicada a "Dios y las ciencias". George Coyne, astrónomo
jesuita director del Observatory's Research Group [Grupo de Investigación
del Observatorio] de la Universidad de Arizona, y Martin Nowak, biólogo
y matemático, profesor en Harvard, hablaron de la relación entre Dios
creador y la evolución del cosmos, en dos centelleantes exposiciones
que atraparon la atención del auditorio.
Por su parte, el tercer relator, Peter Van Iwagen de la Universidad de
Notre Dame, habló como filósofo, y desarrolló en forma original y
cautivante esa "via cosmologica" a Dios que el mismo Benedicto
XVI ha propuesto en diversas formas y en varias ocasiones.
Van Inwagen ha partido de una analogía. Imaginemos, ha dicho, que
"Dios está en el mundo físico como Walt Disney está en el mundo
representado en la pantalla por Blancanieves y los siete enanitos".
Además, imaginemos que "las aventuras de los dibujos animados son
realmente la historia del mundo entero" y llamemos
"Super-Disney" a su creador.
Ahora bien, desde el punto de vista de los habitantes del mundo este
Super-Disney no existe en ninguna parte, pero en otro sentido está
presente en todas partes.
Lo mismo ocurre con el Dios de nuestro mundo real: "Si jamás
existe, no se puede encontrar en su interior más de lo que el
Super-Disney pueda encontrar en su mundo; pero sin embargo, no está
lejos de sus habitantes". Además, se puede hacer una hipótesis
respecto a que los habitantes del mundo llegan a creer que ese mundo es
fruto de la creación por parte de un ser inteligente y omnipresente.
Luego, Van Inwagen continuó de este modo:
"Hay más bien algunos – entre ellos también científicos –
que han sostenido que hay buenas argumentaciones científicas a favor de
la existencia de una inteligencia responsable de la existencia del
universo físico. Y hay otros – entre ellos también científicos –
que han sostenido que hay buenas argumentaciones científicas para
sostener la no-existencia de un diseñador".
Estas dos tesis "son no científicas y erradas". Pero la
segunda, la que niega a un Dios creador basándose en la teoría
darwiniana de la evolución, se ha convertido en una opinión difundida.
Es contra los que apoyan esta opinión que Van Inwagen formula su tesis
conclusiva, en apoyo de la imposibilidad de negar con argumentos científicos
la existencia de un Dios creador:
"Ustedes creen que el mundo real es darwiniano, un mundo en el que
la teoría de Darwin es verdadera. Pero la realidad implica la
posibilidad: todo lo que es verdadero es posible. Y Dios, si existe, es
omnipotente por definición. Un ser omnipotente puede crear cualquier
objeto posible, aun cuando ese objeto es un universo o un cosmos entero.
O bien esta tierra nuestra darwiniana (tal como ustedes creen que es) es
un objeto posible, porque existe. Por tanto, un ser omnipotente podría
crearla y podría crear el universo entero del cual forma parte. Ahora
bien, si un ser omnipotente podría crear un mundo darwiniano, ¿entonces
por qué alguno que considera que el mundo real es darwiniano debería
considerar que esta característica del mundo real demuestra – o tiene
alguna tendencia a demostrar – que el universo no ha sido creado por
un ser omnipotente?".
Y EN LA PRÓXIMA ENTREGA: BIBLIA Y LITURGIA
Concluyendo el informe, primero el arzobispo Rino Fisichella y luego el
cardenal Ruini han dado indicios sobre ulteriores capítulos de la
reflexión sobre Dios, no afrontadas en este primer evento pero no menos
importantes.
Dos en particular: ante todo, una reflexión sobre "lo que Dios
dice de sí", es decir, sobre la Revelación divina; y luego una
reflexion sobre la liturgia, o sea, sobre los ritos, los lugares, los
tiempos y los lenguajes con los que el hombre y el cristiano se remiten
a Dios.
__________
El servicio de www.chiesa de presentación del evento, con una homilía
de Benedicto XVI sobre "el misterio revelado a los pequeños":
>
"Dios existe". La Iglesia italiana se prepara así para la
Navidad (7.12.2009)
Y un servicio anterior sobre Robert Spaemann y la "habladuría
inmortal" sobre Dios:
>
Un filósofo vuelve a lanzar la apuesta del Papa: vivir como si Dios
existiese (31.10.2008)
__________
En la foto de los Museos Vaticanos que abre este servicio, un detalle de
la "Escuela de Atenas", de Rafael.
__________
Traducción en español de José
Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.
13.12.2009
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