Traducir nuestra fe al lenguaje de los jóvenes:

 

La sociedad se encuentra en constante cambio lo que, de hecho, nos tiene que impulsar a traducir la fe católica al lenguaje de los jóvenes quienes no siempre alcanzan a comprenderla porque se las presentamos de un modo un tanto anticuado. Al traducir nuestra fe logramos adaptarla a la realidad del joven para que pueda enamorarse de ella pues resulta imposible que se interesen por algo que no conocen.

Son muchos los sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos que se las están ingeniando para llamar la atención de los jóvenes desde un lenguaje abierto, moderno y SINCERO. Los sacerdotes en su predicación, las religiosas en sus colegios y otras instituciones, los laicos presentes en la sociedad, etc. tienen que ponerse en sintonía con los jóvenes sabiendo que es la única vía existente para transmitir el mensaje de Cristo a las nuevas generaciones.

A continuación, mostraremos como un slogan cristiano puede traducirse a la realidad actual de muchos jóvenes:

“Mantente abierto a la acción salvífica del Espíritu” (slogan original)

“Muévete al ritmo del Espíritu” (slogan traducido)

Sucede que en muchos retiros para jóvenes asisten toda clase de conferencistas menos los que realmente se entienden con la juventud lo que, de hecho, entorpece la transmisión del Evangelio. Vale la pena aclarar que no se trata de imponer nuestra fe sino de proponerla porque, de otra manera, estaríamos cometiendo un grave error en este sentido ya que Dios no quiera la imposición sino la proposición.

Tampoco se trata de hablar exactamente igual que los jóvenes sino de traducir la fe que Jesús nos ha enseñado y que el magisterio de la Iglesia continúa promoviendo. Dejemos a un lado los perjuicios para poder transmitir las enseñanzas de Nuestro Señor de manera que respondan a las dudas que tienen los jóvenes de nuestro tiempo.

Carlos Díaz, joven laico de la Familia de la Cruz