| UN DECALOGO PARA COMBATIR LA POBREZA Con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz, Benedicto XVI ha ofrecido las siguientes propuestas para combatir la pobreza que impide a las personas y a las familias vivir según su dignidad: 1. Hacer una revisión profunda del modelo de vida y de desarrollo dominante, para corregirlo de modo concertado y clarividente, de modo que salvaguarde la salud ecológica del planeta y la crisis cultural y moral, cuyos síntomas son evidentes en todo el mundo desde hace tiempo. 2. Orientar correctamente el fenómeno de la globalización mediante un código ético común, cuyas normas no sean sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita por el Creador en la conciencia de todo ser humano. 3. No limitarse a las causas superficiales e instrumentales de la pobreza, sin referirise a las que están en el corazón humano, como la avaricia y la estrechez de miras. 4. Atender a las nuevas formas de pobreza no material, que también se dan en las sociedades ricas y desarrolladas. 5. Fomentar una solidaridad creativa que no se limite a distribuir lo superfluo. 6. Invertir en la formación de las personas y desarrollar de manera integrada una cultura de la iniciativa. 7. Permitir que todos los paises tengan las mismas posibilidades de acceso al mercado mundial, evitando exclusiones y marginaciones. 8. Orientar la actividad financiera de manera que tenga presente el bien común a largo plazo. 9. Detener las campañas de reducción de la natalidad en el ámbito internacional, que suponen el exterminio de millones de niños no nacidos, y que no logran la erradicación de la pobreza, sino más bien la eliminación de los seres humanos más pobres; teniendo en cuenta que la población es un factor de riqueza, no de pobreza. 10. Reducir el gasto militar y armamentista y emplear los recursos ahorrados en el desarrollo de los pueblos más pobres y necesitados, tal como se recoge en la Carta de las Naciones Unidas. Y para terminar, cinco perlas del pensamiento de Benedicto XVI sobre la pobreza: - Los pobres son acreedores de nuestro amor preferencial en virtud del primado de la caridad. - Los niños son la riqueza y la bendición del mundo. - La violencia, el odio y la desconfianza son las formas de pobreza -tal vez la más terrible- que hay que combatir. - Los más pobres entre los pobres son los pecadores. - La mayor pobreza es desconocer a Cristo. |