Una interesante discusión sobre el diezmo protestante


Platicando recientemente en nuestra comunidad de ex evangélicos convertidos a la Iglesia Católica, estudiábamos el tema del diezmo. En ella participaba el pastor evangélico Fernando García Sotomayor (Director de un seminario de Colombia), José Luis Vela (ex pastor evangélico de regreso a la Iglesia Católica) y mi persona.

He querido recopilar lo mejor de sus intervenciones y un resumen de las mías, para tratar este interesante tema.

Opinión Fernando García Sotomayor (Pastor y director de un seminario de Barranquilla, Colombia)

Demasiado pobres para diezmar

Proverbios 13:7

Introducción.

Dentro de las múltiples excusas que un creyente expone para no pagar diezmos, esta es una de ellas.

Otros se justifican diciendo: “ Yo siempre ofrendo”

Otros aducen que tienen muchos gastos. Otros aseguran que los diezmos están mal administrados por la tesorería de la iglesia. Otros muy “bíblicos” afirman pagar diezmos es cosa del Antiguo Pacto y que no está ratificado en el Nuevo Pacto. Otros se justifican diciendo que no saben cuanto ganan y por eso no lo hacen.

Pero, cualquiera que sea la excusa, la verdad es que las excusas no tienen ningún valor ante Dios.

Todos somos deudores ante Dios y nuestros diezmos son como una “garantía” de “pagar” lo que demos al Señor. Pagar diezmos es un reconocimiento de que somos deudores y no dueños.

Cuando un creyente no paga sus diezmos pone de manifiesto lo que está en su corazón… pobreza interior.

Esta pobreza interior se manifiesta en tres formas distintas:

I. POBREZA ESPIRITUAL

A. Se manifiesta cuando nos amamos más a nosotros mismos que a Dios

B. Se manifiesta por falta de amor a la iglesia

C. Se manifiesta por falta de amor al ministerio

Aplicaciones:

1. Cuando se ama más el dinero que a Dios la consecuencia es un carácter voluble e inestable

2. Pagar diezmos es un antídoto contra el amor al dinero

3. Pagar diezmos es una forma de recibir bendiciones espirituales

Ilustración:

La iglesia de Laodicea era rica materialmente pero pobre

Espiritualmente. Apoc. 3: 17

II. POBREZA DE VISION

A. Pagar nuestros diezmos contribuye a la realización de proyectos

misioneros. Mateo 28:18

B. Pagar nuestros diezmos es una inversión hecha en el Reino de Dios.

1. Esta inversión se realiza en la tesorería de la iglesia

2. Esta inversión acumula recompensas eternas. Fil. 4:17; 2 Tim.1:12. (Los términos cuenta y depósito son términos bancarios)

Aplicación: ¿Dónde está invertido tu tesoro?

III. POBREZA DE FE (FIDELIDAD)

A. Un creyente que no cree a las promesas de Dios es pobre de fe.

Heb.11:6

B. Un creyente que no hace de la causa del Señor su causa es pobre de Fe.

C. Un creyente que materialmente es rico pero no es fiel a Dios es pobre de fe

Conclusión.

Cuatro pilares sostienen la obra de Dios: El pilar espiritual, el pilar administrativo, el pilar doctrinal y el pilar económico.

Si Ud. quiere ser un creyente mísero, entonces acumule para sí mismo. Si desea ser pobre, déjese morder por la avaricia. Pero si quiere vivir en la sobreabundancia de Dios, entonces sea generoso con la obra del Señor.

De por amor a Jesucristo. Cristo es el mayor dador de todos nosotros. Si Ud. Anhela todas las bendiciones de Dios, pague sus diezmos completos, sino los paga completo Ud. no ha diezmado. Sus diezmos pueden ser pequeños en cantidad, pero Dios pide que paguemos una proporción porcentual y no una cantidad. Si sus diezmos son lo mejor que Ud. tiene y es la proporción justa agradará a Dios y esto es lo que verdaderamente cuenta.

Con mucho aprecio.

Rev. Fernando García S


Opinión del José Luis Vela (ex pastor evangélico)

ORIGEN DEL DIEZMO.

Dios llevó a su pueblo a la tierra prometida, allí les repartió la tierra a las ONCE tribus.

La tribu de los levitas tendría que dedicarse al servicio de Dios, así que las demás tribus restantes tendrían que dar el DIEZMO para sostener el SACERDOCIO JUDIO. Así que 11 tribus dando el 10 % era igual al 110. Este sacerdocio debía sostenerse hasta la llegada del Mesías.

Jesucristo anuló los sacrificios del Templo, El velo quedó razgado, Jesucristo abrió el camino. El sacerdocio levita necesario para el sacrificio de animales u ofrendas que había sido instituido desde Aarón, quedaba anulado. Ya no serían necesarias ni las OFRENDAS ni los HOLOCAUSTOS, no complacían a Dios la sangre de toros ni becerros. Solo un sacrificio perfecto es ahora agradable al Padre (Malaquías 1,11)

Ahora bien, Jesús instituye un nuevo PACTO. En este nuevo pacto ya NO HAY DIEZMO, porque ya no hay que sostener al SACERDOCIO JUDIO. A los siervos del Nuevo Testamento se le ordena

“coman lo que les den” Lucas 10,37

Y a los miembros de la Iglesia se les pide:

“dar según como cada uno ha decidido en su corazón” 2a Corintios 9,7

Es por esto que lo que hacen los pastores de cualquier grupo denominado “cristiano” de exigir el diezmo presionando a sus hermanos NO es de Dios, sino que es un MANDATO DE HOMBRES, que sin ningún pudor engañan a sus hermanos débiles para sacarles dinero en el nombre de Dios.

“la religión se les ha vuelto el puro negocio” 1a Timoteo, 6,5

Los señores que dirigen algún grupo religioso NO tienen ninguna Autoridad Apostólica delegada por Dios para “exigirle” a la gente que cumpla como si fueran “judíos” cobrando el “diezmo” judío

para sostener un Sacerdocio que ya caducó

En este NUEVO TESTAMENTO sellado con la sangre de Cristo hay un Nuevo Pueblo: La Iglesia Católica de Jesucristo, INSTITUIDA en LOS APOSTOLES y sus Sucesores los Obispos (Hechos 20,28). Estos Obispos sucesores de los Apóstoles son los que han recibido la Autoridad delegada por Cristo a sus Apóstoles por medio de la imposición de manos. (Hechos 6,6 1a Tim. 4,14)

No como algunos predicadores improvisados que de pronto se sienten iluminados por algún espíritu y se ponen a formar sus grupitos “cristianos” para imponerles el “diezmo” y sacarles dinero.

Sólo hay una Iglesia que viene desde el principio, es la Iglesia fundada por Jesucristo, que él sostiene a pesar de los fallos y errores humanos. Está formada por hombres pecadores. Si Dios hubiese querido tener una Iglesia Celestial hubiera mandado ángeles para dirigirla…

Por éso es necesario respetar a las Autoridades que han sido puestas por Dios. (Rom 13,1) y no ponerse a formar nuevas iglesias.

Esta Autoridad Apostólica no se obtiene tan sólo con ponerse a “leer la Biblia". No cualquier persona puede ponerse a predicar por su cuenta, y empezar a pedirle DIEZMOS a la gente
atemorizándola con citas bíblicas como “Me estáis robando, traigan los diezmos al alfolí”

¿Porqué? Porque esta cita bíblica fue dirigida a los JUDIOS que tenían el deber y la obligación

de sostener a los SACERDOTES JUDIOS, ya que ellos habían recibido la tierra que manaba “leche y miel” y necesitaban del sacerdocio judío para ofrecer sus ofrendas y holocaustos en el antiguo templo.

Ahora bien mis hermanos. Los mensajeros del Evangelio de Cristo primeramente deben ser llamados como lo fue Aarón (Hebr 5,4). Este llamado lo hizo Cristo cuando escogió

a los que iban a ser los apóstoles de Su Única Iglesia (Mateo 10,1 Lucas 6,13). Por eso La Iglesia Católica es Apostólica pues remonta sus orígenes desde los tiempos apostólicos

La Iglesia de Cristo no es ningún nuevo grupo formado por algún despistado predicador

ni tampoco lo es cualquier iglesia fundada a partir de la rebelión de Lutero en el año 1517 (o proveniente de una herejía anterior).

Asi que, nadie puede adjudicarse que ha recibido autoridad de Dios para fundar nuevas iglesias tan sólo porque un día a alguno se le ocurrió ponerse a “leer la Biblia". Porque Dios dispuso Autoridades Apostólicas que ya han sido instituidas por Cristo en SU Iglesia.

A éstas Autoridades hay que obedecer porque ellas velan por nuestras almas. (Hebr 13,17)

Esta Autoridad delegada por Jesucristo sólo se encuentra en la Única Iglesia Antigua. Sí, en ésa Iglesia Católica que muchos desprecian y juzgan porque pretenden que pueden edificar por si mismos unas “iglesias mejores”

Sin embargo estas “iglesias” de los hombres deben de saber que se están portando mal, cuando predican la división de los cristianos, porque van en contra de la Voluntad de Jesucristo expresada en El Evangelio de San Juan 17,21

Muchos fundan nuevas iglesias con afán de lucro y engañan a la gente con eso del diezmo.

En Resumen :

El Diezmo, las ofrendas y los holocaustos son para los Judíos.

Nosotros los cristianos NO somos judios ni pertenecemos a ninguna tribu de Israel

Los cristianos cooperan para el sostenimiento de sus hermanos. Hacen “COLECTAS” así como Pablo pedía a los cristianos que ayudaran a los hermanos de Jerusalén que pasaban por una crisis.

“Para que lleven vuestro donativo a Jerusalén” 1a Corintios 16,3

Los Judíos Diezmaban para sostener su sacerdocio levita

Los cristianos conocemos el amor al prójimo y nos damos cuenta de sus necesidades.

Cada quien da según como lo ha decidido en su corazón 2a Co. 9,7

Sin que ningún mañoso abusivo le esté exigiendo con amenazas el antiguo diezmo judaico
a los que débiles que no saben bien de estas cosas.

Gloria a Dios.


Opinión de José Miguel Arráiz (Laico católico)

Poco queda que agregar. A este punto está claro:

Si bien la Iglesia por la potestad de las llaves del Reino de los Cielos podría exigir el diezmo, quienes dicen regirse por la Sola Escritura rechazando la autoridad de la Iglesia, no pueden exigir el diezmo a los cristianos. El diezmo forma parte de una obra de la ley (La Torah) abolida. Es curioso que los protestantes que viven clamando que no estamos bajo la ley sino bajo la gracia, quieran imponer cuando les conviene alguna obra de la ley, casualmente “el diezmo”.

Es importante recalcar, que no pensamos que los cristianos no deban sostener la Iglesia, las Escrituras son bien claras en que “no hay que poner bozal al buey que trilla” (1 Corintios 9,9), y que “los ministros del templo viven del templo” (1 Corintios 9,13). Cuando la Iglesia cristiana sustituyó el diezmo por la colecta, no lo hizo por mezquindad, sino porque ahora cada quien daría “lo que dispusiera su corazón, no de mala gana ni forzado, pues Dios ama al que da con alegría” (2 Corintios 9,7).

Así que poca coherencia tienen las insinuaciones de que el que no diezma es porque es “pobre interiormente”. Todo lo contrario, el que no diezma puede dar mucho más que el diezmo si así dispone su corazón, algunos darán mucho más, los que tienen poco, darán conforme a sus posibilidades. Tampoco quiere decir que no tenemos amor por la Iglesia. ¿O es que podría ser justamente acusado de algo así alguien que de generosamente según la disposición bondadosa de su corazón?

Me ha llamado la atención que en su intervención, el pastor Fernando no invirtió el tiempo en demostrar bíblicamente el diezmo. Sabe que entre personas que conocen la Biblia no es posible (apologetas católicos y ex evangélicos). Reconoceremos que intenta “judaizar” de inmediato. Por eso prefirió referirse a nosotros de forma algo sarcástica como los “muy bíblicos” y no dar razones, para inmediatamente acusarnos de “pobreza espiritual”

Dice:

“Otros muy “bíblicos” afirman pagar diezmos es cosa del Antiguo Pacto y que no está ratificado en el Nuevo Pacto….Pero, cualquiera que sea la excusa, la verdad es que las excusas no tienen ningún valor ante Dios.

Si, efectivamente pagar diezmos es cosa del Antiguo Pacto. Importante sería que diera la razón del porque debemos pagar a pesar del mandato de Pablo en 2 Corintios 9. ¿Que paso con aquello de la Sola Scriptura? ¿Ahora el problema es ser muy bíblicos? ¡Que novedad!. En vez de eludir el bulto simplemente afirmando que es una excusa que no tiene valor ante Dios, debería refutarla, y no olvidar que Él NO ES DIOS.

Así, el pastor ha optado esta vez por dejar la Biblia de lado, intentar descalificar la posición contraria llamándola sarcásticamente como “muy bíblica” y utilizar una lanza de dos puntas: Amenaza – Anzuelo.

Amenaza:

-A los que no diezman:

“aman más a ellos mismos que a Dios”

“falta de amor a la Iglesia y al ministerio”

“la consecuencia es un carácter voluble e inestable”

“somos míseros y pobres”

Debido a las presiones psicológicas que algunos pastores protestantes hacen sobre sus fieles, el individuo termina siendo visto por su comunidad como alguien miserable, que no ama a su iglesia, la labor apostólica, y tiene en primer lugar al dinero que a Dios. No es dificil que termine diezmando. Conozco un caso donde la señora fue de tal manera presionada para diezmar, que perdió su equilibro mental. El esposo ya no quizo saber nada del cristianismo.

Anzuelo:

-A los que diezman:

“Si Ud. Anhela todas las bendiciones de Dios, pague sus diezmos completos”

“es una forma de recibir bendiciones espirituales”

Así, para los que no funcione la amenaza, seguirá luego el anzuelo: Señalar que si diezma recibirá las bendiciones de Dios (poderosa combinación). Condiciona así al creyente a diezmar para ser bendecidos y le mueve por la recompenza. La mayoría de la gente que si ama al dios “dinero", diezma por este motivo. Note que este anzuelo motiva al creyente a diezmar por interés (para recibir y no por puro amor). ¿Pero no que las bendiciones de Dios eran gratuitas? ¿Que pasó con aquello de “Sola Gracia"? ¿Ya no vale cuando no conviene?

Dios bendice al que da con alegría, pero no si está dando pensando en la bendición que recibirá luego, allí no es meritorio sino interesado. No somos mercaderes pare negociar con Dios y Dios ve las intenciones secretas de nuestro corazón. Cuando enfocamos la obtención de la bendición de Dios de este modo, caemos en los absurdos de la teoría de la prosperidad: Paga para que Dios te bendiga.

No debemos dejarnos engañar por estos falsos pastores que invitan a diezmar para que Dios nos bendiga, mejor creámosle al evangelio que enseñó a los verdaderos discípulos del Señor:

“Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.” Mateo 10,8

Dios ha dado a nosotros sus bendiciones gratis. Nosotros debemos ser generosos en la colecta, no a la manera humana del pastor, no literalmente un 10%, y Dios nos bendecirá. Pero la motivación de nuestra ofrenda nunca debe ser conseguir la bendición de Dios. Con Dios no se negocia.