Josep Miró i Ardèvol - Servicio Católico

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Josep Miró i Ardèvol

OPINIÓN Y ANÁLISIS
 
 
 
 
 

Dios, gloria, amor
Josep Miró i Ardèvol
El cristiano, la Iglesia, “debe sentirse, hoy más que nunca guardia responsable de la gloria de Dios en sentido universal"

 


Algunas claves del discurso del Papa


Ideas fuerza en la intervención del Papa en el Parlamento Europeo.


 



Destrucción y Renacimiento : un esquema

Destrucción y renacimiento
Josep Miró i Ardèvol

La desarticulación moral es una crisis y significa que la sociedad, y  sus elites, son incapaces de identificar y realizar el bien, aplicar la justicia, y satisfacer las necesidades básicas antes que las superfluas

 

El hundimiento de Obama, la derrota del ‘Gay Power’
Josep Miró i Ardèvol

Durante la época del esplendor del ‘Gay Power’, la desigualdad ha crecido no solo en Estados Unidos sino en todo Occidente, hasta retroceder a los niveles previos a la I Guerra Mundial, Pikkety dixit. Y es que hay un estrecho paralelismo entre la emergencia y hegemonía de la ideología de género y el crecimiento de la desigualdad en Occidente.

 

¡Es el envejecimiento!
Josep Miró i Ardèvol

Esto ya ha dejado de ser una amenaza para convertirse en daño efectivo, que crecerá, ante la lenidad de muchos, y de una manera destacada lo hará en España, aunque el conjunto de Europa tampoco está para tirar cohetes, si bien con notables excepciones. Pero, además, esta cuestión es un test que incluso va más allá, mide el sentido que le da nuestra sociedad a la vida, personal y colectiva, mide como entendemos la pareja, el matrimonio, la familia. Está en el núcleo de nuestra humanidad. Responder a ello implica un substancial replanteamiento de la política, quizás por esto y a pesar de las llamadas oficiales de la Comisión Europa las respuestas sean tan tenues, y las insistencias, tan deslavazadas.


 


La economía es mucho más que el mercado

Todo depende de a quien queramos beneficiar. Y ello nos conduce a lo siguiente, el mercado como instrumento que se ha de servir a un fin, y su función, siempre dentro de lo que es racional y sabemos de la economía, será ayudar a su realización; es decir el mercado debe servir a una idea moral. El problema está en que tal concepto, si es que existe, está difuminado, fragmentado y es confuso.




 

El valor de la democracia concreta
Josep Miró i Ardèvol

La democracia liberal está en crisis y es bueno repensarla, que no destruirla. Respondió a un momento histórico, hoy tenemos suficientes experiencias para ver sus limitaciones, y también para recuperar y actualizar formas de participación y gobiernos tradicionales que la democracia individualista destruyó.

La sociedad que desconoce el amor
Josep Miró i Ardèvol

En la política tal y como se practica, el concepto de amor es desconocido, pero para que pueda realizarse es necesario un fin compartido, el bien común, y el medio básico para alcanzarlo, se requiere de un medio, la concordia, la amistad civil aristotélica, pero tales cosas ni están ni se las espera. ¿Cómo se pueden solucionar así los grandes problemas? Al contrario, de esta manera solo se consigue multiplicarlos.



La Iglesia en España, ¿una llama que vacila?
Josep Miró i Ardèvol

La sociedad española es plural, no laica, esto es una evidencia que solo la ceguera ideológica de quienes proclaman la exclusión de la experiencia religiosa de la vida pública les impide ver. En este contexto plural, los católicos son con diferencia el grupo social más numeroso, y esta es otra evidencia

GLBTI: leyes inaceptables, leyes incumplibles
Josep Miró i Ardèvol

No pueden existir leyes que otorguen privilegios a grupos concretos, sean sexuales o de otro tipo, que limiten la libertad de expresión, que obliguen a una determinada educación que no sea la del respeto a todas las personas y el reconocimiento de su dignidad, con independencia de su condición, que no constituyan derechos que lesionan los de la gran mayoría, y no que sean instrumentos de poder en manos de unos pocos.

Sacerdotes casados y la cultura de la desvinculación
Josep Miró i Ardèvol

Ha aflorado, antes y después de unas palabras del Papa sobre el celibato de los sacerdotes católicos, un tema recurrente: el de los sacerdotes casados, que después de empezar una nueva vida con sus respectivas mujeres quisieran ver reconocida por la Iglesia su condición sacerdotal en igualdad de condiciones a los demás presbíteros; y, yendo más allá, aspiran a que sea derogada la regla de vida, porque de esto se trata, y que por tanto no afecta al cuerpo doctrinal de la Iglesia, que establece el celibato. Hay que decir que se trata de un hecho singular propio del catolicismo, y que es evidente que no existe en las iglesias reformadas, ni en la ortodoxia, aunque en este último caso sí reza para el monacato, y también para alcanzar la dignidad episcopal.


El olvidado capital moral
Josep Miró i Ardèvol

El capital moral es una decisiva componente del capital social, forma parte de la dimensión cognitiva que favorece o dificulta la cooperación entre los medios de una familia, empresa, cualquier comunidad, y también para el conjunto del país

Matrimonio y Familia: el fundamento de la nueva economía

De ahí la necesidad de singularizar el matrimonio como lo que es y establecer el valor de sus vínculos de acuerdo con los fines de la institución y adaptar el contrato a ello y no a la inversa. Una cosa es el compromiso matrimonial con vocación de descendencia y voluntad de educarla y mantener la estabilidad a lo largo de este proceso, y a ser posible y como óptimo, hasta el fin de la vida para evitar los hogares de sujetos ancianos y solos, y otra distinta las relaciones afectivas que comparten un proyecto de vida en común de una duración aleatoria, basada en la relaciones sexuales, o en otro tipo de vínculo como el parentesco o la amistad. Para este segundo grupo debería regularse otro tipo de figura jurídica más acorde con la naturaleza y capacidad de la vinculación, un contrato de vida en común que formarían parte las parejas de hecho, los matrimonios homosexuales y otras formas de convivencia basadas en otro tipo de manifestación amorosa, fraterna, de reciprocidad.




Dios, la fe y los comportamientos humanos

Desde un punto de vista agnóstico debería ser una evidencia que, si la religión es solo un producto humano, el hecho de que forme parte de una manera tan global y continuada de la propia historia de la humanidad debería conducir a la conclusión de que se trata de una ventaja evolutiva de la especie. Es decir que si nos ponemos "científicos" la propensión religiosa es lo que necesita una sociedad, si bien como estas nacen de tradiciones distintas nos interesarían sobre todo aquellas que establezcan puentes, es decir generadoras de un capital social de este tipo, capaz de producir externalidades positivas para todos y no solo para sus miembros

 

De cadáveres y abortos

¿Es más digno de protección y sacrificio un cadáver que un ser humano que vive y será persona? ¿Nos esforzamos con los cadáveres por su dignidad pasada como seres humanos, ¿y el feto que es presente y futuro carece de toda dignidad?

 

Un libro, 'La Sociedad Desvinculada'

El libro La Sociedad Desvinculada es un primer intento de construir un modelo interpretativo de la acumulación de crisis que vivimos. Porque ésta es la característica de nuestro tiempo, la incapacidad para resolver las crisis que nuestra propia dinámica social genera: la ambiental, la demográfica, la educativa, la política, la económica, y la social. No solo no las resolvemos sino que con el paso del tiempo agravan sus efectos, y pueden añadirse otras de nuevas como la manipulación genética en adultos, o a causa -hipótesis- de una revolución tecnológica que destruye mas trabajo que crea.

 

La falta de hijos, una ceguera colectiva

Desaparecido el estímulo material, una sociedad marcada en exceso por el materialismo ha reducido a los hijos como la expresión de un deseo más, que compite con otros muchos. En demasiadas ocasiones esta competencia termina de una forma terrible.

 

Una Iglesia triste

La rutina gris y triste, el simple cumplir ritualmente sin que se perciba la alegría y el entusiasmo en la practica y testimonio de la fe, obliga a preguntarse muy seriamente sobre el tipo de relación que se mantiene con Dios


 

La batalla cultural: el sentido de la vida

Se trata de dar razones, comprensión, de un proyecto de vida para todos que es mejor, no porque se califique de católico, sino porque pueda ser reconocido como tal

 

Desigualdad, especulación y aborto

Qué relación existe entre el aborto, la desigualdad creciente y la especulación financiera. La sociedad sufre la consecuencia de dos fuerzas que la destruyen, la pasión del dinero y del sexo. Ambas forman parte de una misma cultura.

 

Comunión, unidad y acogida

La acogida es la característica fundamental del cristiano. Es lo que hace en primer término el misionero que no va por delante con la cruz y la advertencia del pecado, sino con el acto de comprensión y de amor. Porque comprender no significa aceptar ni mucho menos aprobar. Acoger es un acto de caridad como el del buen samaritano, que no se pregunta qué ha hecho el otro ni porque está en aquel estado, simplemente le ayuda

 

La democracia y la vida

El bien común presupone, además, la existencia de determinados valores y bienes constitutivos: el de la libertad, que es un bien en sí mismo; el de la justicia; el uso limitado de la propiedad, en función de este bien común; la solidaridad; la prioridad para los pobres y los dependientes… Estos son aspectos esenciales cuyo logro es lo que avala o no la democracia, sea del tipo que sea.

 

Eutanasia y cambio de sexo

La eutanasia es una pésima solución porque la muerte no es nada, y el cambio de sexo, cuando implica transformaciones radicales en la persona, debería ser algo hecho en circunstancias muy particulares y con muchas limitaciones, porque si no los resultados pueden arrojar a la persona a la desesperación

 

Bienaventurados...

Las Bienaventuranzas están en el centro de la predicación de Jesús, nos dice el Catecismo (1716). Renueva las promesas hechas al pueblo de Abraham, pero las perfecciona ordenándolas no solo a la posición de una tierra sino al Reino de los cielos, continúa aquel texto. Y esta es la realidad. Las Bienaventuranzas expresan la vocación de los fieles e iluminan sus acciones y actitudes (1717)

 

La nueva dictadura escolar en Francia

Se trata de un laicismo que no es sinónimo de laicidad, que significa meramente neutralidad real del Estado, sino que constituye una creencia que ocupa el estadio superior de la humanidad y que desde este plano supedita y dirige toda las otras creencias, las religiosas. Es evidente en su configuración la impronta de la masonería, fuertemente representada en el Gobierno de Hollande, y que tiene en el ministro de Exterior, Laurent Fabius, su pieza central y más fuerte.

 

Siria y la fuerza de la oración

Algo ha brotado de pronto, como una fuerza que no ha surgido de ninguna racionalidad humana, empezando por la del improvisador Kerry. ¿Providencia?

 

Por qué sufrimos la corrupción

Necesitamos nuevas políticas. La de la virtud, y por tanto de una revolución personalista, y la de la liquidación de las “estructuras dañinas” y el fomento de las “estructuras de bien”, y eso es la revolución de la comunidad responsable.

 

El Papa, la calle y los católicos

Toda acción pública del cristiano le conduce necesariamente a la enseñanza social de la Iglesia, y ésta es otra gran asignatura pendiente: la de la capacidad de traducir en aplicaciones lo que dicen estas enseñanzas. El hecho de que no se trate de un programa, en el sentido político de la palabra, no debe significar que se quede solo y siempre en el terreno de los principios, sino que se busque la forma de concretarlo, con la salvaguardia de que esta concreción podrá tener en cada caso diversas modalidades.

 

A propósito de Dan Brown y su caída anunciada

Dan Brown ha escrito un argumento que no es nada más que un elefante haciendo equilibrios sobre una bola de billar, y el resultado, la caída anunciada

 

El porqué de la corrupción

Aristóteles afirmaba que los hombres no se han asociado solamente para vivir, sino para vivir bien, añadiendo que "...todos los que se interesan por la buena legislación indagan acerca de la virtud y la maldad cívica”.

 

De la sociedad desvinculada a la comunidad responsable

He aquí la gran contradicción final. El pensamiento en el que tiene su origen primigenio la economía capitalista de mercado, y la democracia representativa, la matriz liberal que genera al mismo tiempo la cultura de desvinculación que las destruye. Una contradicción difícil que puede destruir toda la construcción de la sociedad, degenerando hacia formas desorganizadas, o por el contrario basadas en controles y condicionamientos que anulen la libertad, hoy técnicamente tan al alcance como nunca lo ha estado en la historia.




 

Las elites que nos exprimen

No somos conscientes de que uno de los elementos centrales del problema es el extraordinario desarrollo del capitalismo financiero y su estrecha articulación con las cúpulas de los grandes partidos y sindicatos. Ahí no hay ni derecha ni izquierda

 

Padres, ¿cuál es vuestra responsabilidad?

Para crear un marco restrictivo socialmente aceptado o para generar una pedagogía social positiva es necesario que exista previamente un acuerdo sobre lo que está bien y lo que está mal, y este es el punto débil de nuestra sociedad desvinculada, de nuestra sociedad liberal.

 

Una sociedad enferma de sexo

La obsesión por el sexo se ha apoderado de este país, facilitada por un marco legal que deja a la prostitución, y sobre todo a los proxenetas, en un limbo jurídico del cual sacan provecho


 

Células madre, sí; pero, ¿cuáles?

Una vez más constatamos que todas las aplicaciones que se vienen dando son a partir de células madre del propio paciente, de células adultas. Y sigue sin haber ni una sola aplicación después de años y años, sin clonación y con clonación, de células embrionarias.

 

Cristianos, somos el alma del mundo

Para superar nuestros defectos y limitaciones sólo necesitamos responder juntos a la llamada del Papa Francisco de salir a las periferias de fe, culturales y sociales, de vivir menos entre las cuatro paredes seguras, de no ser una Iglesia auto referenciada, ni burocrática, ni temerosa de anunciar la Buena Nueva, la más grande que toda mujer y hombre pueden recibir, saliendo a curar las profundas heridas materiales, vitales y espirituales que están destruyendo la sociedad. Y esta acción hacia las periferias significa una especial prioridad hacia los jóvenes, los más dañados en lo esencialmente humano, como es la formación de su conciencia y su capacidad para forjar el propio criterio.

 

La Iglesia, portadora de esperanza

Somos portadores de esperanza en una doble práctica. La primera y más importante de todas es la esperanza sobrenatural. Aquélla que está por encima de la naturaleza humana. La esperanza completada en la persona de Jesucristo y anunciada por la Buena Nueva de la vida eterna, de la victoria sobre el sufrimiento, el miedo y la muerte

 

Una estrategia cristiana

En Europa, al menos en buena parte de ella, el modelo de sociedad impregnada de liberalismo, la sociedad desvinculada a la que llaman postmodernidad, se agota. Ahora más que nunca emergen sus contradicciones mientras se mantienen intactas las crisis acomodadas de la que la actual es solo la última manifestación. Ante esta situación los cristianos, de manera particular los católicos, deben ser capaces de desarrollar una respuesta que constituya una alternativa.

 

Francisco, la primera homilía: justo en el centro

Breve, muy breve, apenas unos seis minutos, en italiano y dicha, no leída. No se puede decir más ni apuntar a lo más esencial con menos palabras, en menos tiempo. Francisco ha señalado con sus palabras, nacidas de la reflexión y formuladas en un tono espontáneo, sin circunloquios, con claridad y rotundidad, evidencias que están demasiado olvidadas.



 

Un gran Papa
Ahora, Benedicto XVI ya no está como Papa, pero sigue estando como gran orante ante Dios.

La renuncia del Papa: evidentemente una sorpresa... previsible

El suyo es un papado de gran entidad, dotado de potentes rasgos históricos, desde su voluntad de curar las debilidades extremas en la dimensión humana de la Iglesia hasta su magisterio sobre el amor, la fe y la razón, y su critica al capitalismo y la llamada a construir alternativas. Ahora ha tenido la libertad de conciencia, el valor moral, de efectuar su renuncia, que nadie, absolutamente nadie, se atreve a criticar y muchos admiran

 

Venimos a morir

Una sociedad que no viviera de sucedáneos sería un mundo que nos permitiría no solo ser más felices, sino funcionar mejor porque todos los grandes defectos que ahora sufrimos, empezando por la corrupción, serían mucho más difícil de producirse.


 

¿1.100 millones de descreídos? La cara dura de El País

El País, cuando ha de tratar temas relacionados con la religión, tiende a perder el mundo de vista. Lo hace de manera que su manipulación, su forma de presentar la información, pierde tolerancia y se convierte en burda, en una pura y simple caricatura de la realidad.

 

Empiezan a darse cuenta

Empiezan a abundar los libros que tratan desde diversos ángulos el problema moral o si se quiere ético que sufre nuestra sociedad. Por ejemplo, en poco tiempo han aparecido el libro de Victoria Camps, El gobierno de las emociones, el de Avishai Margalit, La sociedad decente, y el de Bernard Williams, Vergüenza y necesidad.

 

El abismo español

Si el discurso español es algo más que palabras huecas, ha de levantar inmediatamente una potente política pública al servicio de los matrimonios, de las familias con capacidad de generar descendencia y de educarla a favor de la conciliación y de la estabilidad familiar

 

El mensaje de Navidad del Santo Padre: solo el vínculo nos hace humanos

El discurso de Benedicto XVI a la Curia Romana que cada año el Papa realiza con motivo de la Navidad tiene en esta ocasión una especial entidad. Tres ejes lo constituyen y uno de ellos con especial fuerza, el de la familia. Los otros dos son el de la paz en el mundo y el de la Nueva Evangelización, como anuncio del mensaje de Jesucristo en nuestro tiempo, “a quienes aún no lo han encontrado”, por utilizar sus propias palabras, y “a tantos que lo conocen solo desde fuera”

 

No es una crisis de la enseñanza, es una crisis de la sociedad

Solo el 4% de nuestros estudiantes, de acuerdo con las valoraciones PISA, se encuentra en los dos niveles más altos, en los que podríamos llamar los dos grupos de excelencia. En definitiva, nuestra enseñanza ni es inclusiva, como se ha pretendido, ni evidentemente, esto ya es escandalosamente sabido, cultiva la excelencia

 

Un llamamiento a las congregaciones religiosas desde la humildad

Las congregaciones religiosas son una riqueza, pero muchas de ellas están constituyendo, en parte, un problema. Y lo son para el cristiano de base, si se me permite la expresión, los laicos, los que estamos a pie de calle, porque nos confunden, nos dividen e incluso a veces llegan a enfrentarnos

 

La crisis y nuestro capital moral
El problema de España, en último término, no es la crisis, es la destrucción de su capital moral, la incapacidad para disponer de un relato común, no forjado por mitos sino por valores y virtudes, que nos permita recuperarnos de la crisis

 

Los católicos del PP

La pregunta es, ¿qué van a hacer todos estos católicos públicos después de la sentencia sobre el ‘matrimonio’ homosexual del Tribunal Constitucional?

 

Una reflexión sobre la ciencia y la filosofía: ¿por qué se empeñan en luchar contra Dios?

Buena parte de la ciencia que quiere convertirse en filosofía y en ética, que surge de la fragmentación del saber que hace tabla rasa de nuestra tradición cultural, puesta en el plano de la política, de la economía, tiene como resultado una sociedad simplemente brutal, radicalmente inhumana. Incluso cuando exaltan la cooperación lo hacen en términos de un hormiguero. Detrás de todos estos extraños planteamientos existe una obsesión innecesaria por negar a Dios desde el punto de vista científico.

 
 
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